Opinión

Mucha cáscara, pocas nueces

El problema se inicia desde que la innovación se volvió una religión, no un objetivo concreto.

02 de julio 2018 , 12:03 a.m.

Hay cosas, como amar a la mamá, que siempre suenan bien. No hay forma de quedar mal invocando esas verdades colectivas. Eso mismo pasa con la ‘INNOVACIÓN’, en mayúsculas. Esa es una de las llaves mágicas que todos incluimos –repetitivamente– entre las salidas de los problemas del país. Cuando se miran los resultados que nos ha dejado esa convicción, son, más bien, frustrantes.

El Sistema Nacional de Competitividad, Ciencia, Tecnología e Innovación publicó los datos más recientes del Índice de Competitividad Global para el 2017. Nos fue perro. Colombia ocupa el puesto 65 entre 127 economías evaluadas, es el quinto en América Latina, incluso por debajo de Panamá. Peor aún, el país cayó dos puestos en el índice agregado frente al 2016. La parte quizás más preocupante es que donde estamos mejor es en ‘soft innovation’, que tiene un carácter temporal y táctico, con pocas consecuencias duraderas. Es así como mejoramos en el uso de insumos, infraestructura y, en particular, en sofisticación de mercados y de negocios. En producción de conocimiento y tecnología obtuvimos el puesto 81, incluso por debajo de la mayoría de economías del mundo en desarrollo. Es decir, somos buenos empresarios y negociantes, pero pésimos en ‘hard innovation’, que es la que lleva a los países a dar un verdadero salto adelante.

Las razones de estos resultados tan desalentadores se desprenden de una revisión de los debates en curso. El problema se inicia desde que la innovación se volvió una religión, no un objetivo concreto con metas realmente capaces de generar resultados específicos de mediano plazo. Modificar la capacidad creativa de la economía se construye con políticas públicas ‘de abajo para arriba’. El énfasis en soluciones de tipo general, de orden macroeconómico, se agotó. El enfoque microeconómico es el camino. El protagonista debe ser el empresario.

Reiteradamente, asociada a la cuestión de la innovación se encuentra la de la educación. Hay muchos que arguyen que la educación es la puerta de entrada para alcanzar la productividad. La capacidad de absorción y generación de tecnología e innovación se modifica en ciclos largos. La innovación no puede esperar a que la educación por sí misma desate un proceso de cambio estructural en la productividad. Mejorar la calidad de la educación es un cimiento fundamental, pero eso no es lo mismo que una política en materia de innovación.

Un error sistemático es empaquetar todo en una sola bolsa, como si fueran lo mismo competitividad, ciencia, tecnología e innovación. Eso lleva a una pugna por recursos y la atención pública, que termina en un galimatías sin foco. Se confunde emprendimiento con innovación. Se defienden las ciencias básicas como el catalizador de la innovación, cuando en Colombia ese camino no es realista. Nos da pena ‘copiar’ para construir innovación sobre esos avances de terceros, cuando así dieron el salto tecnológico los Tigres Asiáticos.

Y el presidente electo, según Richard Porter, tiene razón. Según el gurú, “los tratados de libre comercio no hacen competitivo a un país. Estos le dan una oportunidad, la cual puede ayudar o le puede hacer daño... Firmar un papel es fácil, lo realmente difícil es hacer el trabajo pesado para mejorar el ambiente de negocios”.

Ahora que Duque está en serio en darle un papel protagónico a una política de innovación, llegó la hora de pasar de la retórica a los hechos, evitando los errores que nos tienen donde estamos a nivel global. En cuatro años tenemos la esperanza de más nueces que cáscara en esta materia.

Dictum. Quienes se han vendido como los grandes defensores de las Fuerzas Armadas los entregaron a las fieras por la vanidad de hacerse sentir en el Congreso.

GABRIEL SILVA LUJÁN

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA