Opinión

Justicia sin sensatez

Gobierno perdió la partida de la justicia, y los ciudadanos, la confianza en las instituciones.

04 de octubre 2017 , 12:00 a.m.

Al Gobierno se le acabó el tiempo. De forma tardía, la semana pasada se propuso un acuerdo para reformar la justicia en la ciudad de Pasto, Nariño, con la participación de los presidentes de las altas cortes.

La propuesta del acuerdo es paradójica porque, justamente, recorre el mismo camino que se había intentado con la reforma fallida de la justicia del 2012 y la reforma de equilibrio de poderes del 2015, que se desactivó en la Corte Constitucional. Una vez más, se acude a las mismas cortes que están siendo cuestionadas. El domingo pasado (1/10/2017), en este diario, el ministro de Justicia, Enrique Gil Botero, explicó un conjunto de propuestas para reformar la justicia, algunas de estas lejanas de la actual realidad del país. Veamos algunas.

1. El ministro le responde a Yamid Amat que el segundo eje temático de la reforma debe ser “la eliminación de funciones electorales de las cortes”. Para el ministro, esa función electoral debe despojarse de las cortes “porque ha generado mucho daño, tiene un efecto distractor perverso, y por ahí entró la politización de las cortes”. Luego, el periodista le pregunta sobre el nuevo destinatario de esas funciones. La respuesta del ministro es verdaderamente insólita: “Podría ser al comité interinstitucional, es decir, a los presidentes de las cortes”. Es decir, a los mismos magistrados. Como decía el escritor Giuseppe Tomasi di Lampedusa en la novela El Gatopardo: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.

2. El periodista le plantea el tema de la corrupción existente en las contralorías locales. A lo que el ministro responde que se deben eliminar. Esta propuesta, que es laudable, no forma parte, como equivocadamente se piensa, de una reforma de la justicia –las contralorías no pertenecen a la Rama Judicial–, sino de una reforma integral del Estado que debe ser parte de otro mecanismo que seguramente tendrá que definir el próximo jefe de Estado.

La reforma de la justicia que nuestro país requiere se tiene que dar en el marco de un mínimo consenso político, que no existe en los días finales de este gobierno

3. Frente al concepto de ‘plazo razonable’ que debe cumplir la administración de justicia, es cierto que existen sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) e informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en los cuales se han abordado casos en el continente sobre violación del debido proceso –art. 8 de la CIDH– en ausencia de plazo razonable. En su entrevista, el funcionario indica que para resolver el problema de “eficacia de la justicia y morosidad judicial” debe solicitarse una opinión consultiva de la Corte-IDH “para que diga si darle al Estado un año para la formulación de imputación en casos de delitos menores y dos años para los delitos graves obedece a los estándares internacionales”.

Increíble que tengamos que preguntarle a la Corte-IDH cómo estructurar nuestra política pública de justicia, desconociendo que el mismo Sistema Interamericano ha desarrollado la teoría del ‘Margen nacional de apreciación’, que le permite al Estado interpretar o aplicar derechos humanos en su territorio. Si ese es el camino, sería entonces necesario suprimir el Congreso de la República, que tiene un “margen de configuración legislativa”, o la Corte Constitucional, que en caso de advertir una violación de una norma constitucional o del “bloque de constitucionalidad”, procede a declarar la inexequibilidad de las normas.

4. Inadmisible que sean las altas cortes y el Ministerio de Justicia los que pretendan reformar la enseñanza del derecho y la formación ciudadana. El ministro indica en su entrevista que debe “hacerse una revisión de la cátedra”. A la pregunta de Yamid Amat sobre cómo se les impone eso a las universidades, responde: “Mediante un acto administrativo que busque modificar los pénsums”. ¿A qué se refiere?, ¿Dónde queda la autonomía de las Universidades? Si se pretende hacer alguna reforma, somos nosotros, los profesores e investigadores de las universidades, quienes debemos plantear estos debates. Ya es suficiente la contaminación de la Rama Judicial para intentar trasladarla a las universidades. No es admisible imponer desde el Estado “una política dirigista” frente al sistema universitario colombiano.

La reforma de la justicia que nuestro país requiere se tiene que dar en el marco de un mínimo consenso político, que no existe en los días finales de este gobierno. El verdadero cáncer colombiano se presentó en el maridaje del Ejecutivo y el Legislativo con la Rama Judicial, derivado de los excesos de la Constitución de 1991. El Consejo Superior de la Judicatura, con su elaboración de listas de elegibles, martirizó la justicia y dejó al garete el sistema de cooptación autónoma impuesto en 1958. La cooptación actual es dirigida, lo cual impide visibilizar los nombres que llegan a las altas corporaciones.

Del mismo modo, es necesario que se determine un sistema de acusación y juzgamiento que solo por obra de una constituyente podría hacerse. La Corte Constitucional no permitiría cambio alguno por la tesis de la sustitución.

En fin, el Gobierno perdió la partida de la justicia, y los ciudadanos han comenzado a perder la confianza en las instituciones. Por lo pronto, palos de ciego en medio de la incertidumbre.

Adenda. Recomendado el magnífico libro 'Conversaciones en Princeton', Alfaguara (2017), de Mario Vargas Llosa y Rubén Gallo, sobre el curso de literatura que acerca de su obra se imparte en la Universidad de Princeton (EE. UU.). El libro se lee de una sentada. El peruano hace una reflexión sobre el oficio del escritor y su relación con el periodismo y la política. Circulan en este texto ideas sobre sus libros 'Conversación en la catedral', 'Historia de Mayta', '¿Quién mató a Palomino Molero?', 'El pez en el agua' y 'La fiesta del chivo'.

FRANCISCO BARBOSA

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA