Opinión

Entaconadas e irrespetadas

Tratar de disuadir a una empleada de vestirse de cierta manera es inaceptable.

09 de marzo 2017 , 12:05 a.m.

Hace dos años el supervisor de una recepcionista en la firma PwC, en Londres, le informó que los zapatos bajitos que tenía puestos eran inaceptables y que debía cambiarlos por unos con tacones de por lo menos cinco centímetros.

Mucho ha pasado desde ese día, cuando la mujer, Nicola Thorp, en vez de cambiarse los zapatos, decidió iniciar una petición en internet para solicitar leyes que protejan a las mujeres de códigos laborales anticuados y sexistas.

La petición se volvió viral al recibir miles de firmas de apoyo de mujeres de todo el mundo, dando lugar a un movimiento popular con cientos de mujeres profesionales que publicaron desafiantes fotos en zapatos planos en el trabajo. La inesperada reacción llevó a una investigación de dos comisiones del Parlamento inglés.

El reporte final publicado recientemente descubrió que todavía muchas compañías no solo exigen el uso de tacones en el trabajo, sino condiciones tan absurdas como que se tiñan el pelo de rubio, se vistan con prendas ‘reveladoras’, no usen pantalones, se desabotonen las blusas, se pongan minifaldas y se refresquen el maquillaje frecuentemente.

Igualmente, concluyó que imponerles a las mujeres vestimentas discriminatorias es un problema extendido entre muchas empresas del mundo y es ilegal, porque, aparte de discriminatorio, es medieval y humillante. Sistemas de justicia, igualmente atrasados, no favorecen a las empleadas y más bien tienden a proteger a los empleadores cuando alguna tiene la valentía de presentar su caso.

Tratar de disuadir a una empleada de vestirse de cierta manera es inaceptable. Es imperativo que el mensaje sea difundido y que haya leyes para proteger a la mujer, sobre todo en esta era de Trump, cuando los hombres del mundo tienen como modelo en la presidencia del país más poderoso a un hombre que alardea de irrespetar y manosear a las mujeres y públicamente admite cometer acoso sexual.

La revolución de los tacones iniciada por Nicola Thorpe no solo es una protesta contra el sexismo de tantas empresas, empleadores y jefes, sino un asunto de salud pública, dado el daño que los zapatos de tacón alto hacen no solo a los pies de las mujeres.

El hecho de que una mujer decida libremente usar tacones en su vida privada o pública es un derecho. Si es una decisión inteligente o no, es problema individual. Pero que una empresa los exija como condición laboral es un atentado contra la salud y el bienestar. Igualmente, está contraviniendo las normas que establecen igualdad en el lugar de trabajo.

Ser forzadas a usar zapatos de tacón conlleva impactos psicológicos y físicos: dolor extremo y crónico que impide llevar una vida normal y muchas veces deformaciones que requieren cirugía correctiva. Los tacones altos pueden impedir la concentración, hacen difícil el movimiento, afectan los patrones de respiración y, por lo tanto, reducen el rendimiento laboral.

Hay países proactivos en la lucha contra la discriminación hacia las mujeres. El alcalde de Londres, por ejemplo, recientemente prohibió la publicidad que muestra mujeres escasamente vestidas en avisos en los buses de transporte público, porque promueven imágenes irrealistas y malsanas.

Lo que es seguro es que no hay estudios que indiquen que los zapatos altos promueven la productividad o contribuyen a que las empleadas se sientan integradas en sus equipos de trabajo. El punto no es simplemente incluir normas antidiscriminatorias. ¿Si sigue siendo práctica común exigirles que se pongan tacones, para qué sirven? Lo importante es cumplirlas.

CECILIA RODRÍGUEZ

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA