Opinión

Oposición sí, pero no así

El proceso de paz necesita una oposición, pero seria, respetuosa, que argumente.

07 de agosto 2016 , 12:12 a.m.

Con cara gano yo y con sello pierdes tú fue la síntesis de la posición pública de Álvaro Uribe frente al plebiscito que refrendará los acuerdos de paz del Gobierno con la guerrilla de las Farc. Es una posición tramposa y mentirosa que confunde.

Miente cuando dice que “votar No es decir Sí al acuerdo, pero con salvedades”. No es No y Sí es Sí, y punto. El acuerdo es integral. Votar Sí es apoyar el desarme y el fin de las Farc como movimiento armado. Sin matices.

Miente Uribe cuando plantea que si gana el No se demostrará la fortaleza de nuestra democracia, pero si gana el Sí será una decisión ilegítima. La ley del embudo no aplica en una democracia.

Miente Uribe cuando dice que votar Sí al plebiscito es darle poderes de dictador al presidente Santos. Totalitaria es la manera con la que el Centro Democrático lidera la defensa del No. Para ellos, todo aquel que no actúe, no piense o no responda a los códigos morales de sus afectos es tachado, negado, maltratado y eliminado. Sobrada evidencia tengo al respecto...

Argumentos para votar Sí hay muchos: la seriedad de los negociadores, la participación de empresarios, militares activos y retirados, y el acompañamiento de la comunidad internacional garantizan un acuerdo equilibrado, razonable y respetuoso de la democracia.

La pregunta que debemos hacernos los colombianos es la que ha formulado Antanas Mockus: ¿preferimos una paz imperfecta o una guerra perfecta? Yo prefiero un país sin conflicto armado, con una democracia deliberante, no uno en guerra permanente. Una guerra que cuesta muchas vidas, lisiados con minas, secuestros, atraso, pobreza, desarraigo... y que no se pudo acabar a plomo.

Si la mayoría de los colombianos considera que es mejor que no haya acuerdo y volvamos al escenario anterior al cese del fuego, todos tendremos que aceptarlo. Yo lo consideraré una decisión histórica equivocada, como el descalabro del ‘brexit’, pero seré la primera en reconocer y aceptar la decisión democrática.

Estamos a punto de cerrar una negociación que nos acerca como nunca antes a vivir en paz. Llegamos a este escenario gracias a la seguridad democrática del presidente Uribe. Fue una estrategia que acorraló a las Farc y las llevó a dialogar. El mismo Uribe compartía la visión de que la guerra no se puede terminar sino en la mesa de diálogo.

Sincerándonos y poniéndonos todos del lado correcto de la historia, podremos construir la Colombia en paz que todos anhelamos. El primer paso es terminar el conflicto armado, nos falta poco.

No dejemos que las mentiras, el odio y el rencor de quienes prefieren que no haya paz dividan más al país, y perdamos esta oportunidad de oro. Que Uribe no haya podido hacer la paz no lo puede llenar de envidia y egoísmo. Colombia lleva más de 30 años tratando de poner fin al conflicto armado por la vía del diálogo, y solo ahora estamos a punto de lograrlo.

El proceso de paz necesita una oposición, pero seria, respetuosa, que argumente. Estamos ante una decisión trascendental para nuestras vidas y las de las generaciones venideras. Qué importante sería que esa decisión se tome valorando todas las posiciones y no simplemente a partir de un ejercicio de desmentir falsedades. Oposición sí, pero no así.

CECILIA ÁLVAREZ CORREA

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA