Opinión

Padres neuróticos

Tenía razón Napoleón cuando dijo que "para educar a un niño, primero hay que educar a los progenitores".

01 de agosto 2016 , 07:16 p.m.

Mis padres no me quieren, decía con tristeza un niño de primaria. Al preguntarle el porqué, el niño contestó: me pusieron a estudiar en un colegio malo. Los niños no son tontos, los niños también piensan, a diferencia de algunos padres para los cuales parece que se hubiera hecho la pícara y maligna definición de que ser padre es negarse a pensar. La frase se refiere a los padres que son sobreprotectores y piensan que sus niños son perfectos, y con ello malogran su educación. En estos casos no se sabe a quién compadecer más, si a los neuróticos padres o a los pobres hijos. Tenía razón Napoleón cuando dijo que “para educar a un niño, primero hay que educar a los progenitores”.

Cuando el profesor le preguntó al niño por qué su colegio es malo, contestó que todos los días sus papás se quejan del colegio, dicen que los profesores no sirven, que los directivos tampoco, que todo lo del colegio es pésimo. Lo que deben hacer estos padres es llevarse a su hijo a un ‘colegio bueno’ para no perjudicarlo. Y si lo que dijo Goethe es axiomático, que “solo aprendemos de aquellos a quienes amamos”, entonces un niño bombardeado constantemente por sus padres de esa manera no solo no se educa, sino que se deseduca porque no quiere a su colegio.

Los que se mueven en la educación saben que en todos los colegios, no obstante que la inmensa mayoría de los padres de familia son serios y responsables, no falta un exiguo porcentaje de padres enfermizos que son como un dolor de muelas. Un dolor de muelas no mata a nadie, pero impide totalmente el desarrollo normal de las actividades de una persona, en este caso de un colegio.

Son padres que están prácticamente todos los días inventando infundios, azuzando a otros padres contra el colegio, mandando cartas anónimas. (“Para escribir un anónimo se necesita ser un perfecto anónimo”). Y cuando se trata con buenas maneras de hacerlos entrar en razón, se ofenden, se declaran víctimas. Verdaderamente necesitan psicólogo; y algunos, psiquiatra.

Y lo peor del caso es que, por culpa de las políticas demagógicas y desacertadas de los últimos gobiernos, los padres parecen tener derecho a insultar; y los maestros, el deber de aguantar sin rechistar. Y si un maestro insultado, ofendido y acorralado trata de defenderse, levantando un poco respetuosamente la voz, entonces los enfermizos padres acuden a las secretarías de Educación, donde les escuchan y dan curso a todas las demandas, por descabelladas que sean. Y entonces obligan a los ya atareados rectores de colegios y maestros a escribir larguísimos informes para dar explicaciones, adjuntando documentos.

Estos padres necesitan además cursos de lectura rápida porque no suelen leer las cartas y mensajes que los colegios envían, y así están reclamando cosas que ellos firmaron y prometieron cumplir. Son verdaderamente patéticos los casos de los progenitores que matriculan a sus hijos en los colegios y no leen a qué se comprometen. Deberían optar por educar a sus hijos en casa. Los educadores se quejan hoy del evidente problema de la falta de lectura de los alumnos, queja que se oye también en las universidades.

Las cosas irían mejor si los padres de familia leyeran o supieran leer e incentivaran en sus hijos el hábito de la lectura. Sería interesante hacer una encuesta para saber cuántos libros lee por año un padre de familia en Colombia. Y ya para terminar, sabemos que ningún colegio ni maestro en Colombia es perfecto, ni más faltaba.


Andrés Hurtado García

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA