Opinión

La bochornosa conducta de magistrados

Exijamos de la Fiscalía, la Corte y la Comisión de Acusación que apliquen ya el Código Penal.

27 de septiembre 2017 , 12:00 a.m.

A propósito no de la crisis de la justicia –que tiene múltiples causas y soluciones que solo requieren voluntad política para ponerlas en práctica–, sino del bochornoso caso de magistrados y exmagistrados de la Corte Suprema de Justicia y también encumbrados exfuncionarios judiciales y políticos, envueltos en investigaciones penales serias por graves delitos contra la administración de justicia, vuelve a salir a flote la irreformable manía colombiana de creer que todos los problemas se resuelven cambiando leyes y constituciones.

Nada aprendimos de lo que pasó en el 91, cuando se nos hizo creer que “la Constituyente es el camino” y hoy estamos tratando –otra vez– de cambiar lo que salió de esa constituyente en temas de justicia, Congreso, Ejecutivo e investigación y juzgamiento de aforados.

Frente a hechos delictuosos, lo que hay que hacer es aplicar el Código Penal. Todas las cosas que se han denunciado tienen severas penas en el Código Penal. En asuntos de bienes, por ejemplo, si se hubiese aplicado una norma que en esencia rige desde 1980, conocida como enriquecimiento ilícito y se tipifica cuando hay desfase entre los ingresos y egresos del servidor público, ya habríamos desterrado la corrupción pública y administrativa.

La explicable repulsión ciudadana frente a estos hechos no puede llevarnos a inventar salidas que se lanzan al garete, sin mayor fundamentación. El Gobierno, en menos de dos días, se ‘embarcó’ y ‘desembarcó’ en la fórmula de un referendo constitucional.

Esta vez no puede haber preliminares que duren diez años. Hay que confiar en ellos, y el país puede esperar prontos resultados

La propuesta facilista pero inaplicable de que renuncien todos los magistrados tiene muchas dificultades en su ejecución. En primer lugar, no pueden pagar justos por pecadores, pues la mayor parte de los magistrados nada tienen que ver con las corruptelas denunciadas y que están en periodo de verificación.

Y si se presentara una renuncia en bloque, ¿quién reemplazaría a los magistrados? ¿El Congreso, el Presidente, los conjueces elegidos por ellos mismos, los decanos de las facultades de derecho? ¿El santo padre? Ninguna de esas fórmulas está prevista en la Constitución, salvo la de los conjueces. ¿O haría las listas la Sala Administrativa del Consejo de la Judicatura, también cuestionado? Lo mismo puede decirse de los referendos anticorrupción, que, en esencia, repiten las prohibiciones que ya existen.

Los magistrados le han pedido a su colega Gustavo Malo que, dados los cuestionamientos que se le hacen, debería renunciar. Pero no pueden ir más allá. Por un cambio de reglamento no pueden modificar la Constitución y destituir a un colega en problemas serios de credibilidad. Él debería renunciar, sin someter a la Corporación a este desgaste. La responsabilidad política es distinta de la responsabilidad penal.

El fiscal Néstor Humberto Martínez, dejando sin argumentos a sus críticos que a priori querían descalificarlo, está haciendo su valiente tarea. Si, como se decía, tenía amistad con Bustos y Ricaurte, adquiere mucho más mérito lo que está haciendo. Es su Fiscalía la que tiene en La Picota a un expresidente de la Corte, y puede llevar a otros a prisión. ¿Otra lo hubiera hecho?

Sin cambiar una sola ley, el Fiscal les podría decir a sus contradictores como nos decía mi madre en Chaparral en situaciones parecidas: “Así se le tapa la boca a un calabazo”.

La Sala Penal también ha comenzado a hacer lo suyo. Tiene a un influyente congresista en La Picota. Ha desempolvado expedientes al parecer ilícitamente engavetados, como el del poderoso senador Ashton y todos los relativos a la piñata de la Dirección de Estupefacientes.

Esta vez no puede haber preliminares que duren diez años. Hay que confiar en ellos, y el país puede esperar prontos resultados.

Por ahora, dejemos quieta la Constitución. Hagamos a un lado las luminosas ideas coyunturales. Permitamos y exijamos de la Fiscalía, la Corte y aun la Comisión de Acusación que hagan una cosa elemental: apliquen ya el Código Penal.

ALFONSO GÓMEZ MÉNDEZ

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA