Opinión

La ética de nuestros médicos

La grandísima mayoría de profesionales en medicina ejercen su labor de manera altruista y digna.

19 de abril 2018 , 12:00 a.m.

Señor Director:
Acerca del editorial ‘Otro robo increíble’ (13-4-2018), la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC) ha rechazado en diversas oportunidades los vínculos delictuosos de colegas que con motivaciones las más de las veces económicas pero mezquinas, como las que trata el editorial, no solo generan daño a la reputación sino que extienden la desconfianza de la sociedad hacia sus profesionales médicos -que en la grandísima mayoría ejercen su labor de manera altruista y digna-, a partir del execrable comportamiento de unos pocos. 

Manifestamos repugnancia colectiva a dichas conductas, que riñen con la ética profesional, hecho de por sí muy lamentable pero que nos pone a repensar en la necesidad de mecanismos de sanción moral que pesen de manera más contundente, aparte de las sanciones legales. Y pensamos también en la formación ética de nuestros médicos. Es decir, no somos sordos ni ciegos frente a estos hechos; somos conscientes de nuestra responsabilidad social, y los colombianos deben contar con el compromiso irreversible de autorregularnos.

- César A. Burgos A.
* Presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (ACSC)

La salida por Fontibón

Señor Director:
Salir de Bogotá por Fontibón, ya sea por la variante o por la calle central, es una verdadera pesadilla. Centenares de vehículos, la mayoría pesados, se desplazan y forman un trancón que llega hasta la avenida Boyacá. Esto no solo demanda hasta dos horas para llegar al río Bogotá, sino que convierte el sitio en el más contaminado de la ciudad. A la altura de la carrera 123 hay un desvío para entrar al barrio Recodo, y se necesita la atención de las autoridades, pues allí confluyen las dos vías, y los que quieren entrar al Recodo obstaculizan a los que van hacia Mosquera. Se requiere un miembro de tránsito permanente para medio aliviar este problema, que padecen miles de personas.

- Jairo Villarraga Navarrete

La contaminación del tabaco

Señor Director:
Me refiero a su editorial ‘Una cuestión de civismo’ (14-4-2018). Culpa tiene el fumador que arroja su colilla al andén, pero más culpa le cabe a la Administración Distrital, que no incluye en sus planes el control del tabaco. El Plan Territorial de Salud para Bogotá D. C. 2016-2020 no contempla, en su marco normativo, ni el convenio marco para el control del tabaco de la OMS ni la Ley 1335 de 2009, o ley antitabaco (“una de las más avanzadas de mundo”). Artículo 12 del convenio: educación, comunicación, formación y concientización del público. Artículo 18 de la ley: publicidad masiva de los efectos nocivos y mortales que producen el tabaco y la exposición al humo del tabaco. En Bogotá se hacen campañas para la prevención de las enfermedades respiratorias infantiles sin mencionar el humo del cigarrillo. Es una vergüenza que estén muriendo casi un millón de fumadores pasivos en el mundo cada año (EL TIEMPO, 5-4-18). El cáncer, el epoc, las enfermedades cerebrovasculares y los infartos cardiacos se previenen desde la infancia, empoderando a niños, niñas y jóvenes, advirtiéndoles sobre los graves riesgos del consumo de tabaco y la exposición a su humo.

- Ancízar Campos, M. D.

Escríbanos a: opinion@eltiempo.com

MÁS CARTAS

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA