Opinión

El metro, una realidad

Pensemos que vamos a mejorar el nivel de vida de la ciudad tras 70 años de intentos fallidos.

14 de noviembre 2017 , 12:00 a.m.

Señor Director:

Genera optimismo que su editorial destaque que ya “el metro en Bogotá” sí será realidad para 2024. Gracias a la renovada actitud del Alcalde Mayor, y con el visto bueno de la Presidencia. Ya hay documento Conpes que blinda al Distrito para no embolatar los más de 12 billones de pesos de semejante proyecto. Urge apoyo con educación y, si fuere necesario, sanción ciudadana. Pensemos que vamos a mejorar el nivel de vida de la ciudad tras 70 años de intentos fallidos y aportes temporales útiles. 

Se prevé que para 2030 la ciudad dejará de emitir 170.000 toneladas de dióxido de carbono, habrá tren de cercanías y metrocable, se integrará el metro a ciclorrutas. Prudencia y paciencia especial durante 2019. Urgen aportes constructivos, no críticas resentidas de la sociedad civil.Diego Casabianca Escallón

Consulta liberal, un estropicio

Señor director:

Es inadmisible que el erario sufrague los 40.000 millones de pesos que cuesta la consulta liberal: las encuestas no les otorgan a los candidatos participantes más de 3 por ciento de opción. Con las necesidades verdaderamente apremiantes de nuestra querida patria, ¿no hay una voz con el poder y la sindéresis, por si no los tienen los precandidatos, para detener semejante estropicio?Daniel Espinosa Cuéllar

La Comisión de la Verdad

Señor Director:

Sobre su editorial ‘La Comisión de la Verdad’ (11-11-2017), es fundamental su pregunta de “por qué el país tuvo que transitar por estos caminos de barbarie”. Ese fenómeno no surgió por generación espontánea, sino de una estructura que debe ser entendida y sustituida si queremos paz. En el famoso libro La violencia en Colombia veo la misma ‘estructura’ actual de esa otra violencia. Aquella tuvo su ‘historia y geografía’, cuyas razones crearon ‘tensión popular’. ¿Y cuáles fueron esos elementos estructurales del conflicto? Los diferentes grupos, la semblanza de sus jefes, sus tácticas y normas. Todo lo anterior devino en ‘manifestaciones culturales’ que dieron como resultado una especial ‘tanatomía en Colombia’ (diferentes estilos de matar y atormentar). Eso llevó a “la quiebra de las instituciones fundamentales” con las “consecuencias de la violencia”. ¿Y cómo era el ambiente penal de esa violencia? El de ‘la utopía jurídica’, ‘nuevas tipologías delictivas’, ‘ausencia del Ministerio Público’, ‘conformismo burocrático’, ‘beneficios extraordinarios’, etc. “Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla”, con diferentes actores.

Pedro Aja Castaño

Escríbanos a: opinion@eltiempo.com

MÁS CARTAS

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA