Venezuela

Precios altos y escasez de billetes, prueba de la crisis venezolana

En el país es cada vez más frecuente hacer pago en línea ya que no se consigue el papel.

Escasez de billetes en Venezuela

Según expertos, el billete de mayor denominación en Venezuela equivale ya a un solo dólar.

Foto:

Miguel Gutiérrez

09 de septiembre 2017 , 08:25 p.m.

Al señor Rubén Muñoz no le quedó más remedio que aceptar el trato: por primera vez recibiría el pago de la carrera de taxi a través de una transferencia hecha por un pasajero.

El hombre efectuó la transacción en su celular y le mostró el comprobante, pero aun así el taxista, de 60 años y desconfiado del dinero electrónico –“yo solo sé cobrar y pagar con plata de verdad”–, le tomó el número de teléfono “por si acaso”.

Me fue bien con ese cliente; desde entonces dejo que me paguen con transferencia porque nadie tiene el efectivo para pagarme. O acepto o me muero de hambre”, dice a EL TIEMPO.

Rubén es apenas un ejemplo de cómo los venezolanos han tenido que adaptarse a la escasez de billetes, la nueva penuria del disparatado sistema económico que rige su país.

A las largas filas por alimentos básicos y la incesante búsqueda de medicinas, ahora las colas rebasan los bancos y los cajeros automáticos, de donde no pueden sacar diariamente más de 20.000 bolívares (apenas 1,2 dólares al precio del dólar paralelo) por las taquillas y 5.000 (0,25 dólares) por las máquinas.

Y estos 20.000 bolos apenas me alcanzan para pagar el taxi al aeropuerto”, dice Lourdes tras esperar más de una hora en el banco para retirar un solo billete, el de más alta denominación en Venezuela. “Vendré mañana otra vez, espero que no haya tanta cola”.

En el exterior del banco una muchacha se queja de que el cajero automático solo le dio 2.000 bolívares en piezas de 50, un fajo de billetes verdes con el que no podrá comprarse ni un refresco, pero al menos le servirá para pagar un par de pasajes de autobús.

Porque ese es uno de los meollos de por qué no hay dinero en efectivo en Venezuela. La inflación disparada en los últimos dos años –sin hablar de este– ha convertido a la masa monetaria de bolívares en un paquidermo sin valor.

En los últimos siete meses, los billetes valen 75 por ciento menos de su valor

Ante el silencio del Banco Central de Venezuela (BCV), que dejó de informar sobre el índice de precios en el año 2015, la Asamblea Nacional hace y publica sus cálculos. El viernes informó que solo en agosto de 2017, la inflación aumentó 33,7 por ciento, para un acumulado en lo que va del año de 366 por ciento.

Sacar cuentas en Venezuela es un ejercicio casi masoquista cuando un kilo de queso amarillo, que costaba entre 23.000 y 27.000 bolívares a finales de julio, hoy no se consigue a menos de 45.000. Un litro de leche de larga duración pasó de 4.900 a 7.000 en el mismo lapso y un pan de sándwiches de 8.000 a 13.900.

Así, los más afectados son aquellos que no acostumbran o no tienen acceso a la banca electrónica. Los más pobres, quienes manejan su economía personal con dinero en efectivo o aquellas actividades que simplemente fluyen con billetes: el pago de transporte público o taxis, las propinas, compra de alimentos en mercados populares, pago de estacionamientos, por nombrar algunos.

Pero ¿Venezuela no estrenó un nuevo cono monetario en enero de este año? Con millones de billetes nuevos ¿por qué sigue la escasez de papel moneda?

Los economistas independientes del país concluyen que la introducción del nuevo cono monetario –con billetes de 500, 1.000, 5.000 y 20.000– ocurrió muy tarde, cuando ya la inflación estaba desbocada y tras años de impresión de dinero sin control –del viejo cono, con el billete de 100 como el de máximo valor– para compensar el déficit económico del país.

De hecho, las cifras oficiales del BCV dan cuenta de que desde el año 2015 hasta la actualidad se ordenó la impresión de más de 20 trillones de bolívares en papel moneda, otro acicate inflacionario que contribuyó a diluir el valor de la moneda venezolana.

En los últimos siete meses, los billetes valen 75 por ciento menos de su valor”, dijo el diputado y exdirectivo del BCV José Guerra. “Ahora hacen falta hasta dos millones de piezas (billetes) porque la inflación se come el cono monetario”.

En un intento por forzar a la gente a usar la banca electrónica, el gobierno prohibió a los establecimientos otorgar avances en efectivo con el cobro de una comisión, que era una de las formas con las que se aliviaba la escasez de papel moneda.

Para la ‘revolución’, la falta de billetes es provocada principalmente por el contrabando de al menos 30 por ciento de los billetes a través de la frontera con Colombia, una explicación que desestiman los expertos.

En lo inmediato, la masa de bolívares no dejará de crecer, pues Maduro anunció el jueves un nuevo aumento del 40 por ciento al salario mínimo –326.000 bolívares o 18 dólares al cambio en el mercado negro– en otro intento de aplacar el embate inflacionario.

Esta medida no se traduce en la creación de más billetes, sino en la generación de una burbuja económica que se respalda en la banca electrónica.

EL TIEMPO
Caracas

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA