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Actualizado 04:46 p.m. - miércoles 16 de mayo de 2012

Mundo 12:35 a.m.

Henrique Capriles Radonski, el gallito que quiere desafiar a Chávez

Henrique Capriles Radonski, el gallito que quiere desafiar a Chávez

Henrique Capriles cumple 40 años en julio y tiene una larga y elogiada hoja de vida en cargos públicos.

Foto: El Nacional, Venezuela. GDA

El favorito a ganar las primarias de la oposición venezolana se define como de 'centroizquierda'.

El gran favorito para ganar las primarias de la oposición venezolana en febrero se define como de 'centroizquierda'. Su táctica es evitar cualquier agresión a Chávez para conquistar a indecisos.

Puntos más, puntos menos, hasta la encuesta más conservadora da como ganador de las primarias de la oposición venezolana al gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski. Una perspectiva que aún no le quita las ganas de trotar casi todas las mañanas (o las noches) por las calles del municipio de Caracas, que regentó como alcalde durante ocho años, ni lo ha forzado a comprarse otra chaqueta de traje -bueno, quizás una- para sacudirse esa imagen informal y deportiva que algunos le critican por no ser "de estadista".

El último aporte que refuerza su opción es la adición a su fórmula política del carismático exalcalde Leopoldo López, con quien fundó el partido Primero Justicia y sostuvo agrias diferencias hace algunos años, cuando el partido se dividió. La imagen de ellos reencontrándose produjo un efecto que aún no se refleja en números concretos, aunque la encuestadora Datanálisis, en diciembre del año pasado, sondeó como olfateando el futuro: ¿Por quién votaría si su candidato (López) se retira? 64,9% dijo que lo haría por Capriles y 27,4%, por el gobernador del Zulia, Pablo Pérez.

De modo que Capriles, que en cada intervención mide palabras para no atacar al presidente Hugo Chávez, se alza como la opción más clara de la oposición venezolana para intentar derrotarlo el 7 de octubre. Su estrategia de "no agresión" le gana para muchos el calificativo de "blando", pero es obvio que con ello busca sumar los votos de los decepcionados por la gestión oficial, pero incapaces de ser antichavistas.

Una especie de puente a los 'ni ni' (ni opositores ni chavistas), que a la final son los que inclinarán la balanza y a los que muestra su desinterés por las etiquetas. "El capitalismo, como concepto, tanto como el socialismo, ha fracasado", dijo en un encuentro con corresponsales extranjeros.

Pero ante la necesidad de aclarar quién es y qué piensa, puntualiza: "Estoy contra la pena de muerte, a favor de la unión civil de personas del mismo sexo, me defino de centroizquierda y me siento cómodo si me llaman 'progresista'. Estoy de acuerdo con el aborto terapéutico y la píldora del día después. No voy a llegar (a la Presidencia) repartiendo ministerios ni subiendo el precio de la gasolina y tampoco voy a privatizar a la industria petrolera. Respetaremos los acuerdos (hechos por Chávez), aunque renegociaremos muchas cosas... Ah, no quiero ser líder mundial ni una vedette. No estoy cerrado a muchas cosas, pienso que los venezolanos aún tenemos mucho que discutir y estoy dispuesto a promover esa discusión. Soy un hombre de este tiempo y quiero ser presidente de Venezuela".

Trece años en la arena

Dos años antes de que se hablara siquiera de primarias, Capriles era el único nombre que sonaba como "presidenciable" después del hoy exiliado Manuel Rosales. Y sonaba porque tiene trece años en la arena política sumando buenas críticas, desde que a los 26 años fue elegido como el presidente de la Cámara de Diputados más joven del país. Además de la gobernación de Miranda y haber sido alcalde de Baruta, estuvo preso cuatro meses acusado por el Gobierno de atentar contra las instalaciones de la embajada de Cuba en Caracas, durante la revuelta del golpe de Estado de abril del 2002.

Fue absuelto en el 2006 por todos los cargos, pero una decisión judicial de los tribunales decidió revocarla en el 2008. Una 'espada de Damocles' que por ahora solo se utiliza para caldear los ánimos de la oposición.

A las primarias del 12 de febrero acude como el contendor más fuerte. La elección se ha polarizado con el gobernador del Zulia, Pablo Pérez, a quien apoya la maquinaria política de los partidos tradicionales, que lo promocionan como un líder más simpático, familiar y aguerrido que el calmado, a veces frío y "aburguesado" Capriles. Él acepta ser hijo de un par de "buenas familias de Caracas" y todavía soltero, algo que -dicen sus seguidores- "no es lo mismo que solterón".

Unión
Una alianza esperada

La de Capriles y Leopoldo López era una alianza esperada: "Es razonable pensar que los que iban a votar por Leopoldo voten por Capriles, puesto que pertenecen a una misma generación y comparten el mismo mercado electoral", dijo a la 'AFP' José Vicente Carrasquero, de la Universidad Andrés Bello. López tiene el 15 por ciento de los votos.

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