Latinoamérica

La escalofriante historia del enfermero que vendía órganos 

El hombre vivía rodeado de lujos producto las ganancias que le dejaban sus actividades ilícitas

quirofano

A Jorge Alberto le atribuyen al menos siete asesinatos de personas a quienes les incumplió con los negocios ilícitos.

Foto:

123rf.

11 de julio 2018 , 10:45 a.m.

Jorge Alberto era enfermero auxiliar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sin embargo tenía un poder inusitado en la institución: podía vender plazas al personal y órganos para trasplante a los pacientes.

El hombre vivía rodeado de lujos producto de las jugosas ganancias que le dejaban sus actividades ilícitas, pero cuando no pudo 'cumplirle a sus clientes' decidió matarlos. Hasta el momento las autoridades calculan que cometió por los menos siete homicidios en los últimos meses.

El enfermero trabajaba en el Hospital General Morelos hasta antes de ser arrestado, ahí sus labores eran, entre otras cosas, ayudar a trasladar pacientes entre salas y laboratorios, hacer curaciones y llenar formatos.

Jorge Alberto tenía un sueldo modesto que le permitiría vivir bien, pero con el cual jamás habría comprado los 10 autos de lujo y deportivos que tenía afuera de su casa.   

Nada era un secreto, en el hospital todo el personal sabía que Jorge tenía importantes conexiones con el sindicato y que por una fuerte cantidad de dinero conseguía los 'lugares'.

Sueños inconclusos.

Laura Soto, auxiliar administrativa de una pequeña clínica del IMSS, soñaba con tener un mejor ingreso. Supo de Jorge y lo contactó tras ver como varios de sus compañeros lograron ascender en tiempo record. La fórmula era fácil: dependiendo del tipo de plaza deseada era la 'tajada' para el sindicato, le explicó el enfermero.

Laura logró reunir 80 mil pesos mexicanos (12.143.344 de pesos colombianos), con lo que tendría 'derecho' a un cargo en las oficinas centrales. Sin embargo, pasaron varias semanas y el ascenso no llegaba, al igual que Laura otros de sus compañeros, que también entregaron dinero a Jorge, se impacientaron.

La Fiscalía del país estima por ese grupo se recibieron cerca de 91 millones de pesos colombianos.

El seis de diciembre, Laura recibió la tan esperada llamada. Jorge se comunicó para decirle que todo estaba listo, que se verían al día siguiente cerca de las oficinas de la Delegación para hacer los trámites necesarios para obtener el nuevo puesto.

La mañana del día siete, la joven esperaba encontrarse con el enfermero, pero halló la muerte. Desde un vehículo le dispararon a corta distancia; Jorge se cansó de que lo molestara.

Ilusión y tragedia

Daniel Gregorio Romero padecía diabetes, su calidad de vida era cada día peor. Era
jubilado y desde hacía meses esperaba por un trasplante de riñón
; sin embargo, ocupaba los últimos lugares de la lista de espera.

En un acto desesperado, los Romero contactaron con Jorge Alberto y un médico aún no identificado, quienes les hicieron saber que podían conseguir el riñón rápidamente y llevar a cabo el trasplante en el IMSS, sin necesidad de ser derechohabiente. 

El acuerdo implicaba un pago de medio millón de pesos, sin embargo, al igual que con Laura, el enfermero incumplió y comenzaron los reclamos. El 30 de junio la familia Romero citó a Jorge en su casa para saber qué ocurriría con el trato.

Lo que ocurrió esa noche se desconoce públicamente, pero las autoridades señalaron que en un video de seguridad se aprecia cómo un hombre mató uno por uno a los cinco miembros de la familia, y finalmente 'perdonó' la vida de un pequeño de dos años. Extraoficialmente, se sabe que ese hombre era Jorge.

Su esposa, la cómplice

Este fin de semana, el Ministerio Público informó al juez que lleva el caso que la esposa del enfermero, Lizzeth C. S., participó en los crímenes y en la operación de la venta de plazas; sin embargo, actualmente se encuentra prófuga.

De igual forma, las autoridades buscan para su detención a Juan A., quien se desempañaba como encargado de la Bolsa de trabajo en el IMSS, y quien presuntamente la persona encargada de 'dar' las personas que sobornaban al enfermero.

En este mismo contexto, la delegación estatal del IMSS informó que este fin de semana fue revocado el contrato laboral de Jorge Alberto, al tiempo que se inició una investigación interna para determinar si hay más personal involucrado en la venta de plazas. 

Además, el hospital señaló que por el momento no se pueden brindar más detalles, pero que se sancionará a todo aquel que haya participado en hechos delictivos o violentado las normas de la institución. El IMSS aseguró que las plazas son ofertadas directamente por el sindicato, de tal forma que es éste el que define los primeros filtros para la contratación de personal.

Tiempo después, el 4 de enero, fue asesinado Jonathan González. El crimen parecía tener un clara línea de investigación: se trataba de un exagente ministerial, quien seguramente había sido objeto de una venganza del crimen organizado.

Meses después, las autoridades desenmarañaron la historia: antes de ingresar a las filas policiacas, González laboraba como auxiliar en las oficinas del IMSS, cargo del que solicitó licencia (para mantener la plaza) y al que planeaba regresar en unos días.

La hipótesis que se tiene es similar a lo ocurrido con Laura. En este caso las investigaciones apuntan a que Jonathan volvería al IMSS, pero había pagado para tener un mejor puesto a su regreso.

EL UNIVERSAL / MÉXICO
(GDA)

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA