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Actualizado 03:15 p.m. - viernes 18 de abril de 2014

Mundo 01:07 a.m.

Ley en Cuba permitirá comprar carros nuevos con ciertas excepciones

Ley en Cuba permitirá comprar carros nuevos con ciertas excepciones

Desde 1994, en Cuba se permite el uso de carros particulares como taxis individuales y colectivos.

Foto: Archivo particular

En Cuba no se importan vehículos desde los años 50, por eso la nueva ley genera incredulidad.

La entrada en vigor del decreto 292 abrió el mercado de compraventa o donación de carros en Cuba, pero limitado -por ahora- a los vehículos antiguos y a los autos viejos. Los miles de Ladas, Moskvich o Fiat que circulan en el país desde la década de los 70 se cotizan ahora al alza porque ya pueden ser vendidos legalmente.

No obstante, la importación de carros nuevos seguirá restringida a casos especiales y quedan excluidos los profesionales de la salud asignados a las misiones en esta área.

"Después de leer con detenimiento las condiciones, muchos nos  hemos quedado 'con el moco colgando'", nos dice un trabajador independiente (cuentapropista), que tenía la ilusión de poder adquirir por fin un carro moderno en una comercializadora.

Estas empresas se nutren fundamentalmente de los carros ya utilizados por las empresas de alquiler.

Pero, hay muchas dudas con la nueva norma. Los trabajadores autónomos que ingresan divisas y pagan impuestos por sus actividades o quienes reciben remesas de sus familiares parece que no podrán comprar auto nuevo.

En los dos últimos años, ya se había comenzado a modernizar el parque automotor, gracias a los permisos otorgados a artistas, deportistas y cubanos que han cumplido misiones médicas o educativas en el extranjero. Como ellos, diplomáticos, trabajadores consulares, tripulantes de aeronaves, profesores y científicos que reciban premios en el exterior, escritores, trabajadores de la pesca, productores de tabaco, tripulantes de navieras y trabajadores de la Base Naval de Guantánamo podrán adquirir uno de estos vehículos cada cinco años.

La nueva ley también incluye a extranjeros con residencia permanente o temporal. Pero tiene una excepción: no tendrán derecho quienes "cumplen misión en el exterior a través del Programa Integral de Salud (PIS) y otros programas especiales aprobados por el Ministerio de Salud Pública" ni los que trabajan en Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador.

Rentar una fantasía

Si bien en Cuba proliferan los vehículos antiguos, en La Habana sólo hay una empresa -oficial- especializada en "rentar una fantasía", es decir, un auto antiguo. Esta dispone de 55 autos matriculados antes de 1959, que siguen en buen estado. La hora se paga a 30 dólares, un precio que solo pueden pagar los turistas y y algunos cubanos que quieren lucirse el día de la boda o de los 15 años de su hija. Es un lujo que no cualquier cubano se puede dar a diario.

La caída de la Unión Soviética dejó a la mayor de las Antillas huérfana de ayuda económica. En 1994, el régimen autorizó la tenencia del dólar y abrió algunas actividades privadas, como el alquiler de viviendas y el uso de coches particulares como taxis, ante el catastrófico servicio de transporte público. Fue la etapa del llamado "periodo especial".

Hoy, en unos minutos se pueden ver pasar autos de la primera mitad del siglo XX en condiciones excelentes. Se calcula que más de 60.000 carros estadounidenses de los años 40 y 50 circulan por Cuba. Son los llamados "almendrones", apelativo coloquial y "despectivo por el mal estado que tienen", explica a EL TIEMPO Alberto Gutiérrez Alonso, presidente del Club de Automovilismo 'A lo cubano'.

"Hay que saber de mecánica para conducir un auto de estos. Cuando menos lo esperas, te deja tirado. Cuando no es una goma es la batería", comenta Lázaro, propietario de un Chevrolet 1958.
Por su gran tamaño y sus incesantes idas y vueltas, que se asemejan a los viajes en bote, los llaman "boteros".

En el interior del país, prefirieron vender los coches para los capitalinos y volvieron a las primitivas carretas de caballos como medio de transporte público.

Tras varios años de interrupción, en octubre del año pasado volvieron a concederse permisos, lo que se nota en la cantidad de vehículos que hoy se ven con el letrero de 'Taxi'.

Según la maestra Irene Morales, estos enormes y vetustos carros
"son una vieja con colorete". Recuerda que estrenaba unos pantalones lindísimos y, cuando se bajó, tenía un siete en el trasero. "Le reclamé al chofer y me dijo: 'Y tú, ¿qué quieres que haga?' Le dije: 'No te pido los 10 pesos del viaje (42 centavos de dólar) porque no voy a resolver nada, pero en otro país sería para que me indemnizara'".

Diez pesos son el precio por pasajero para cualquier itinerario del centro de la ciudad. Si el destino es alguno de los barrios más alejados, el valor se duplica. Para acercarse a pueblos a 20 kilómetros, la tarifa sube a 25 (un dólar). En todos los casos, los trayectos son compartidos y los choferes van parando dondequiera que vean pasajeros.

La ausencia de piezas originales ha provocado que la mayoría hayan tenido que ser adaptados. No es difícil encontrarse una moto con motor de lavadora, un Cadillac con puertas de Chevrolet, un Dodge con piezas de Lada, y estos duros coches rusos equipados con DVD de última generación.

"El tuning está de moda en el mundo, pero nosotros lo inventamos mucho antes por necesidad. También, todos los conductores tenemos que saber un poco de mecánica y llevar sogas para remolcar", dice Carlos, mientras lustra el Lada de su padre, adornado con calcomanías, llantas especiales y dos tubos de escape propios de un Ferrari.

Los coches rusos -Moskvich y Lada, de fabricación anterior a 1981- son los más numerosos. Comenzaron a circular en los 60 y 70 y aún siguen. Los Lada eran adquiridos como carros oficiales.

Todavía hay coches de ministros -se sabe porque llevan placas blancas- en uso, aunque últimamente los están renovando con Skoda.

La ley también ha fijado precios mínimos de referencia. Pero en un país con un parque automotor tan reducido, los precios son disparatados. Por un Mercedes del 89 se piden unos 50.000 dólares; un Chevrolet del 57 restaurado a la "criolla" vale 14.000.

Los Lada entregados hace años a científicos, médicos y profesores universitarios, ahora suben. De hecho, hoy se comercializan, pero el vendedor sigue apareciendo como propietario, por los problemas que la transacción puede acarrear.

Muchos ya están pensando en cómo harán la trampa al impuesto del 4% que deberán pagar en el banco tanto el comprador como el vendedor. El precio acordado se fija ante notario. El vendedor aporta el documento que acredita la propiedad y la certificación de inscripción en el Registro de Vehículos del Ministerio del Interior. El comprador declara, bajo juramento, que el dinero utilizado "es de lícita procedencia" y reporta los vehículos que ya posee, si tiene más de uno. Si el comprador tiene otro vehículo, pagaría también el impuesto por el 50% del valor.

En opinión de Alberto Gutiérrez, ahora subirán los precios de los carros más modernos existentes en el país. El resto seguirá igual porque no parece previsible una importación masiva de carros.

"La incidencia en los precios tan elevados se debe a que, a causa del bloqueo, no hay piezas de repuesto", afirma Gutiérrez.

Porque no les importa ponerle piezas de camión si hace falta. "Yo vi un coche funerario adaptado con tres filas de asientos y alimentado con una bombona de gas. Que hubiera sido usado para trasladar muertos no me importa, pero que sea una bomba andante es un peligro", asegura Antonio, cocinero y usuario de los 'almendrones'.

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO
PARA EL TIEMPO
LA HABANA

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