Europa

Medio siglo de una sedición, de una perdurable pasión: 'Mayo del 68'

Reflexiones desde París en el marco de la conmemoración de medio siglo de esa importante fecha.

Mayo del 68

El Movimiento del 22 de marzo de 1968 fue el precursor de la revuelta estudiantil que dos meses después paralizó a Francia.

Foto:

EFE

04 de mayo 2018 , 05:20 p.m.

Lo veo como una repetida comedia atemporal atiborrada de adverbios de tiempo: el ayer con todas sus nostalgias y sin indulgencias para todos aquellos que anhelan cambiar el pasado; las perdidas saetas del presente con todas sus incertidumbres que fuman eternamente sus añoranzas esperando un “futuro prometedor”; y por último, la póstuma plegaria al tiempo perdido como mediocre sentencia de consolación: “el mañana, en manos de otros, siempre debe ser mejor”. Así de incoherente y repetitiva hemos escrito la historia de la humanidad, por lo menos lo más sensato de ella. Pero había algo instaurado en aquel momento, un verdadero “déjà vu” en el cual nada había cambiado después de casi cinco décadas y el inexorable tiempo se burlaba nuevamente de un país completo: Francia.

El mañana, en manos de otros, siempre debe ser mejor

En el Parlamento Europeo lo único diferente era el paso del blanco y negro al color en pantalla plana; la nitidez de la imagen y la velocidad del mensaje para convertirse en escándalo o hacerse “viral”, un nuevo término más atizador; por lo demás, él conserva su altivez con toda su elocuencia y quinesia corporal. Sabe también que es un mito viviente –de los pocos verdaderamente sociales que nos quedan– y no vive de una maquillada gloria, incluso, se la sacude cuando reconoce sus errores del pasado. Es esencia exacta y pura de la misma personalidad que el mundo entero conoció cuando la vigesimotercera primavera de la posguerra aún despuntaba.

Como todo héroe que surge de las guerras y las revoluciones para confrontar sus temores y desconciertos más íntimos, él también surgió públicamente de una confrontación, de un desacuerdo, quizás el más pueril e insignificante, pero así son los caprichos del destino y de la historia cuando se trata de trazar los senderos de una revolución o, incluso, los de la guerra.

Mayo 68

Movimiento estudiantil de Mayo de 1968.

Foto:

EFE / Gilles Caron

Hoy por hoy él es un hombre inescrutable y muy desconfiado: sabe de sobra que hay magos del calambur escondidos en el periodismo servilista capaces de manipular o cambiar lo que él dice para que oscuros patrocinadores, con moral de barro, no pierdan oportunidad de pedir su cabeza o mancillar su legado histórico como trampolín electoral; verbigracia, Nicolás Sarkozy, capaz de culpabilizar, en su campaña electoral (discurso en Bercy), a “Mayo del 68” como responsable de todos los males de Francia.

Además, tuvo el cinismo de acusar al 68 como “el mal que favoreció el culto al dinero”… ¡¿“El culto al dinero”?! ¡Por Dios, “Zarko”! Es de no creerte semejante embuste. Nunca ha sido un secreto que gobernaste para las grandes fortunas y que el miedo al 68 te fue electoralmente rentable para confesarle después a Yasmina Reza la mala fe de tu pirómano discurso en el libro que ella publicó, El Alba, la Tarde o la Noche y en el cual te recogió un año de conversaciones personales que... Me estoy saliendo del tema como siempre me ocurre en clase, de la poesía de fondo, estimado lector: “Mayo del 68” y Daniel COHN-BENDIT, Daniel el Rojo como uno de sus más emblemáticos gestores.

Un 'déjà vu' del pasado para el diputado

Allí estaba él con los vestigios del tiempo hechos surcos en su frente; pero reitero, con el encarado temperamento que el mundo conoció hace cinco décadas y un breve discurso a la igualdad que fue ovacionado por los otros diputados cuando hizo un llamado a la reflexión después de la masacre en la isla de Utoya, tragedia que, Jean-Marie Le Pen, utilizó nuevamente para excluir, separar, tildar de ingenuo al gobierno noruego y, de paso, incendiar otra vez Roma.…Cuando un diputado francés de este Parlamento osa decir que “el problema que hubo en Noruega no era la masacre, era la ingenuidad del gobierno noruego que acepta la sociedad multicultural”. Es primordial entonces que este Parlamento declare que el señor Le Pen es una vergüenza por haber dicho esas palabras. Sentenció Daniel COHN-BENDIT al final de su aplaudida intervención.

Pero la historia no se escribe con hipótesis, mucho menos con un maquillador condicional que todo lo podría reparar

No sé cómo piensan los historiadores, se lo tendría que preguntar a Esteban Costaín, por ejemplo. No tengo ni la más remota idea si ellos también, algunas veces, juegan con el condicional del pasado para recrear lo que sin duda hubiera sido mejor, aquello que se hubiera podido evitar. Mas alegóricamente de algo sí creo estar muy seguro, detrás de cada suceso histórico importante hay una cadena de eventualidades que poco a poco nutren el momento final, aunque mentes muy pesimistas se jacten diciendo que “Mayo del 68” –por definirlo de alguna forma– fue una infantil escaramuza, que nada cambió; o sea, un concepto lampedusiano para quienes todavía esperan el mesías de todas las revoluciones. No obstante –para mí, escarbando la historia–, “Mayo del 68” sí tuvo fechas predecesoras muy importantes que, considero vital rescatar antes de ir directamente a La Sorbona.

  1. 27 de enero de 1967: los estudiantes españoles se rebelaron y marcharon contra Franco por el cierre de las universidades. No muy lejos y bajo una dictadura, surgía entonces un ejemplo de coraje que se divulgaría en toda Europa.
  2. 21 de marzo: Los estudiantes de la universidad de Nanterre ocuparon el edificio de las estudiantes para protestar contra el reglamento que prohibía la entrada de hombres, pero permitía que ellas fueran al edificio de ellos. La ocupación duró una semana y fue el primer llamado, de los tantos que se hicieron, a las fuerzas del orden en la ciudadela universitaria.
  3. 20 de abril: Régis Debray fue arrestado en Bolivia y enfrentaba la pena de muerte por haber ayudado al Che Guevara; luego, el 17 de noviembre es condenado a treinta años de prisión y una campaña emprendida por Jean Paul Sartre –con ayuda estudiantil– logró su liberación cuatro años después.
  4. 9 de octubre: El Che Guevara es fusilado en Bolivia y su muerte representó –para los párvulos ideales de la época– la aniquilación por la lucha de las igualdades.
  5. 19 de diciembre: se comienza la batalla por la legalización de la píldora anticonceptiva en Francia, pero sólo hasta 1974 fue reembolsable por la Seguridad Social. Este, sin duda, fue el caballito de batalla de todas las estudiantes del 68.
  6. 1 de febrero de 1968: en las calles de Saigón, el general Nguyen Ngoc Loan, le dispara a un prisionero del vietcong. Fotografía que se haría famosa en el New York Times.
  7. 4 de abril: Martin Luther King es asesinado en Memphis y Francia marcha por su muerte antes de que lo hiciera Estados Unidos cinco días después. El primer duelo nacional estadunidense por un afroamericano.
  8. 1 de mayo: se realiza en París la tradicional marcha de los obreros que estaba prohibida desde 1954.
  9. 2 de mayo: para protestar por Vietnam, un grupo de estudiantes ocuparon el anfiteatro en el cual el historiador Réne Rémond debía dar un curso. El decano, Pierre Grappin, decidió cerrar la facultad y suspender los cursos.
  10. 3 de mayo: trescientos estudiantes ocupan La Sorbona para protestar por el cierre de la facultad de Nanterre. Los estudiantes, que se creyeron inatacables, fueron dispersados y sacados por la policía de las instalaciones universitarias. En la noche regresan para volver a tomarse la universidad.
  11. 6 y 8 de mayo: las manifestaciones universitarias ya son a nivel nacional: Lyon, Estrasburgo y Toulouse registran marchas entre estudiantes y obreros.
  12. 10 de mayo: a las dos de la tarde, no muy lejos de la universidad, los estudiantes comienzan a agruparse. Más tarde se toman el barrio Latino cerrando todas las posibles entradas para la policía con escombros y autos volcados. Ha comenzado el primer capítulo de “Mayo del 68”, La noche de las barricadas.

Creo que hay paradojas muy resbalosas que tejen la historia y el tiempo para burlarse de los hombres o hacerlos caer de su propio pedestal de arrogancia y poder, pero que son muy bien leídos por los adivinos y sisadores de almas.  Debemos recordar que, exactamente –por el mismo mes de tauro, géminis y la diosa Maia– veintitrés años antes y tan solo a un mes y cuatro días después del nacimiento de Daniel COHN-BENDIT, Alemania se rendía el 8 de mayo de 1945 y Charles de Gaulle sería el héroe indiscutible de todos los franceses “para siempre”… ¡¿“Para siempre”?! Sí, estimado lector, eso dijeron los galos cuando él entró a París; mismo si fue despojado de esa divina “perpetuidad” que no existe porque la condición humana es de memoria muy frágil o versátil para renovar superhéroes. 1945 era también el año de la mayor natalidad de la posguerra, infantes que serían luego el tormento y el ocaso de un titán capaz de haber enfrentado a Hitler, pero que un rebelde estudiante se encargaría de ponerlo contra las cuerdas en plena primavera.
 
​Ya ha pasado La noche de las barricadas, comienza a amanecer, pero aún es imposible percatarse del impacto que ha tenido la idea de tomarse la universidad y fijar un centro de comunicación –al mejor estilo del correo Inca– en la propia Plaza de La Sorbona entre el Boulevard Saint Michel y la calle Víctor Cousin. La policía habla de 367 heridos, 188 autos destruidos y, como si fuera poco, los sindicatos más fuertes del país han hecho un llamado a la huelga nacional el 13 de mayo para apoyar a los estudiantes atrincherados en el barrio Latino. La historia de “Mayo del 68” ha comenzado; mas, a esas prematuras horas del hecho, nadie sabe que, incluso, la existencia de V República está en peligro.

“París tiene fiebre y Francia entera debe inquietarse”, comenzaron a decir y se convirtió en una célebre frase. Luego, además de la conjunción entre los estudiantes y los obreros, también los poetas sentenciaron sus vigilias para que el mito fuera una necesidad literaria y tuviera de qué alimentarse con los mensajes que eran leídos en Radio barricada: Los muros tienen la palabra. Prohibido prohibir. Sé joven y cállate… Y podría volver a salirme del tema ya que hemos entrado a hablar de la elocuencia de las palabras que encumbran los mitos y mitifican a los hombres en precisos momentos de la historia, pero también gracias a la virtud de las palabras, podremos evaluar un poco la desbordada pasión sin control, ni brújula de aquellos estudiantes. Me explico: en muchas fotografías y vídeos de archivo se puede observar como algunos grupos de estudiantes ondeaban sus banderas rojas con los rostros de Stalin, incluso, con el retrato de “El Che”, porque ellos creían ilusamente en esas “justicias” y el firmamento comunista era prometedor… ¡En teoría! No obstante no habían sido capaces de ver más allá de sus narices cuando los revolucionarios de La primavera de Praga intentaban enterrar y olvidar todos estos signos para mirar las ideas de Occidente como cuna de la libertad que ellos reclamaban.

Digamos entonces, estimado lector, que fueron incoherencias sociales y políticas en la misma época, el mismo continente, sin respuestas simples y de fondo para saber cómo o qué piensa el vecino, pero ambas revoluciones coincidieron, por lo menos, en un reclamo: ¡una sociedad menos paralizada y mojigata!

Y ya que hablamos de puritanos, hablemos de ellas para seguir venerándolas; expliquemos que su revolución alterna fue la discreta abuela del #metoo sin necesidad de “viralizar”; que marcharon por el amor a todas sus pasiones y –por qué no–, también defendieron sus instintos y decisiones que han hecho de la mujer francesa un férreo icono de carácter: me acuesto con quien yo quiera y nadie tiene que juzgarme o tratarme de zorra, ellos así lo hacen. Y, palabras más, palabras menos, así se resumieron las noches de todos los atrincherados en el campus, porque las noches eran largas, los universitarios muy viriles y ellas marchaban por el derecho al sexo libre, al radada, al placer sin miramientos ni prejuicios.

¿Qué podemos rescatar de 'Mayo del 68'?

No puedo ocultar la admiración académica que tengo por Regis Debray. No sé tampoco cuántas veces lo he citado en clases con Vida y Muerte de la imagen y su más reciente publicación, El nuevo poder, ni qué decir sobre sus puntuales análisis sobre esa “revolución” de la cual él fue un líder tácito en la distancia cuando estaba preso en Bolivia. Los sucesos fueron el cortocircuito que obligó a cambiar la instalación. No a cambiar el sistema, porque no era una crisis del sistema, sino simplemente, una crisis en el sistema que requería ser modernizada.

P.S.: ¡Qué enorme error pensar que una huelga general pudiera ser el preludio de la conquista del poder! Daniel COHN-BENDIT.

ANDRÉS CANDELA
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
PARÍS

*En medio de tantos afanes y una agenda tan apretada desde que comenzaron las celebraciones y diversas presentaciones, agradezco especialmente al Señor COHN-BENDIT por su tiempo, a la escuela de Bellas Artes de París y al Instituto Nacional Audiovisual de Francia por los videos suministrados.

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