EEUU y Canadá

Ronan Farrow y sus poderosos escritos que dieron inicio a #MeToo

Las grandes investigaciones del hijo de Mia Farrow sobre el acoso sexual le valieron un Pulitzer.

Ronan Farrow y sus poderosos escritos que dieron inicio a #MeToo

Farrow, de 30 años, ha sido diplomático, escritor, periodista, y abogado. Además, ha recorrido el mundo trabajando por causas humanitarias.

Foto:

Cortesía

19 de mayo 2018 , 11:10 p.m.

En retrospectiva, cuando la historia busque el origen del movimiento #MeToo necesariamente tendrá que tocar a la puerta de Ronan Farrow —hijo del director de cine Woody Allen y la popular Mia Farrow—, pues fueron sus escritos en la revista The New Yorker, en octubre del año pasado, los que terminaron tumbando al productor de Hollywood Harvey Weinstein luego de que reconocidas actrices lo acusaron de acoso y abuso sexual.

El impacto que causó la publicación —y el alto relieve de las víctimas— llenó de valor a miles de mujeres en el mundo con experiencias semejantes que decidieron romper su silencio de años para denunciar a otros que, como Weinstein, se han aprovechado de su poder para forzar relaciones íntimas no consensuadas. #MeToo es hoy una ola que no para de crecer y está transformando la cultura misma de las relaciones interpersonales.

Por esa historia con The New Yorker, Farrow recibió a finales del mes pasado el Premio Pulitzer por servicio público, que compartió con otros dos periodistas de The New York Times.

Aunque el reconocimiento es muy prestigioso —además de merecido—, es solo una fracción en la impresionante trayectoria de este joven que tan solo la semana pasada provocó la renuncia del fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, luego de revelar la historia de cuatro mujeres que lo acusaron de abusar de ellas físicamente.

Farrow solo tiene 30 años, pero durante ellos ha sido diplomático, escritor, periodista, abogado y ha recorrido el mundo trabajando por causas humanitarias.

Hace dos semanas publicó un libro de 400 páginas que ya aparece entre los más vendidos en la lista que elabora The New York Times. Titulado Guerra contra la paz: el fin de la diplomacia y el declive de la influencia americana, el texto se enfoca en los retrocesos de la política exterior de Estados Unidos haciendo énfasis en la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Nacido en Nueva York en 1987, Farrow es el único hijo biológico de Allen y Mia Farrow, aunque desde hace años existen rumores de que podría ser hijo de Frank Sinatra —exesposo de Farrow—, pues la actriz lo insinuó en una ocasión.

Desde sus primeros balbuceos, Farrow fue catalogado de genio, o al menos alguien de inteligencia superior. Entró a la universidad cuando apenas tenía 11 años y obtuvo su primer título como profesor en filosofía a los 15. Un año después ya estudiaba derecho en la Universidad de Yale, donde se graduó con honores 5 años después.

A los 21 años se desempeñó como asesor especial para asuntos humanitarios del Gobierno de Barack Obama. De allí pasó al equipo conformado por el embajador Richard Holbrook para manejar las relaciones con Afganistán y Pakistán, y dos años después trabajó con la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Tras abandonar el gobierno viajó a Londres gracias a una beca que se ganó para continuar sus estudios de filosofía en la Universidad de Oxford. Fue durante esos años cuando desarrolló su interés por el periodismo y comenzó a contribuir con sus artículos en The Guardian, The Wall Street Journal, Los Ángeles Times y otros.

Farrow siempre deambuló por historias relacionadas con injusticias sociales. Y en esas andaba cuando se topó con la historia de Weinstein. En cierto sentido, Farrow tuvo un acceso privilegiado a estas mujeres pues tanto él como sus padres eran parte de este exclusivo mundo de celebridades en EE.UU.

Luego de más de 6 meses de investigación les propuso la historia a sus productores, pero estos la rechazaron. Frustrado por la decisión, optó por acudir a The New Yorker. Y el resto ya es historia.

Ronan, hay que decirlo, gravita alrededor de estos temas por razones familiares. En 1992, cuando tenía apenas cinco años, su hermana Dylan, de siete años (hija adoptiva de Farrow y Allen), acusó a Allen de abusar de ella sexualmente.

Ese mismo año su madre descubrió que Allen tenía un affair con Soon-Yi Previn, otra hija adoptiva de Farrow que tenía 21 años. Ambos incidentes marcaron su niñez y su adolescencia no solo por el escándalo que se desató, sino por la ruidosa separación de sus padres.

Woody Allen “es mi padre casado con mi hermana. Eso me convierte en su hijo y en su cuñado. Esto es una gran transgresión moral”, dijo en alguna ocasión Ronan, que ya de adulto decidió cortar relaciones con Allen. El director siempre ha negado las acusaciones, pero para Ronan, y este es su enlace más íntimo con el movimiento de #MeToo, su padre es quizá una persona que ha escapado del peso de la ley por ser quién es.

Algunos ven a Ronan lanzándose al mundo de la política. Sin embargo, él ha rechazado ambos destinos y dice estar a gusto con el uniforme de periodista y escritor.

De hecho, en una entrevista reciente con The Guardian, Farrow descartó un futuro político alegando que con su trabajo periodístico se había ganado tantos enemigos de peso pesado que veía imposible aspirar a un cargo de elección popular. A lo que el reportero le respondió que en este mundo pos-Trump ya no existían imposibles.

“Ese es un muy buen punto”, reconoció el joven con una sonrisa.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Twitter: @sergom68
Washington

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA