Para una mejor experiencia, active los estilos en la página. Como hacerlo?
Para una mejor experiencia, active el javascript de su navegador. Como hacerlo?

Actualizado 12:41 a.m. - miércoles 23 de abril de 2014

Mundo 11:01 p.m.

Millones de chinos se preguntan quién ganó el Premio Nobel de la Paz

  La fotografía de Liu Xiaobo fumándose un cigarrillo, o esa otra en la que posa con un muñeco en los brazos, aparecieron este fin de semana en las portadas de casi todos los diarios del mundo. Con una paradójica excepción: era imposible encontrarlas impresas en China, país donde nació y donde se encuentra encarcelado el nuevo Premio Nobel de la Paz, a quien el Partido Comunista considera un criminal, acusado delitos de opinión.

La noticia ha sido silenciada por el Gobierno, apartada de los noticieros, vetada en Internet e, incluso, en los teléfonos móviles. Cualquier mensaje de texto que contenga su nombre escrito en mandarín, no llega a su destino. Para burlar la censura, algunos utilizaban una inicial, un circunloquio, o incluso los caracteres tradicionales chinos, los que se utilizan en Taiwán.

En la era de Internet y con las fronteras abiertas, el bloqueo informativo no evita que las noticias traspasen el 'telón de bambú', pero sí las aleja de buena parte de la ciudadanía, especialmente de los más de 500 millones de campesinos y de aquellos que no tienen acceso a la web, o al menos un amigo que hablen inglés.

Los disidentes, por lo general, son más conocidos fuera de su país que en China, donde sólo los sigue una minoría, generalmente urbana y culta. El Premio Nobel, sin embargo, tiene una notoriedad de la que ninguna voz crítica con el Gobierno había gozado hasta ahora en el gigante asiático.

Miles de personas se preguntan: ¿Quién es Liu Xiaobo? ¿Por qué lo premian? ¿Por qué está en la cárcel?". En las calles de Pekín, siete de cada ocho personas interrogadas reconocían que habían oído hablar el viernes por primera vez del disidente. "Es irónico", resumía un estudiante universitario, "porque antes nadie sabía quién era Liu Xiaobo, pero ahora que el Gobierno lo censura, todo el mundo quiere enterarse".

En estricto secreto

En la capital, el Premio Nobel de la Paz cuenta con simpatizantes, amigos y grupos de seguidores que celebraron su victoria. Algunos en estricto secreto, otros más abiertamente, asumiendo los riesgos e, incluso, desafiando en algunos casos a la Policía.

Al segundo grupo pertenece el abogado laboralista Zhang Zhiqiang. "Creo que este Nobel es realmente una gran noticia. Sé que mucha gente quería celebrarlo. Algunos alquilaron habitaciones de hoteles, otros montaron una fiesta en sus casas y hasta hubo quien lanzó fuegos artificiales. La mayoría de las celebraciones de las que había oído hablar fueron canceladas porque la Policía intervino, a veces con arrestos", dijo en entrevista telefónica con EL TIEMPO.

Al profesor Zhang Ming, de la Universidad Renmin, tampoco le importa expresar públicamente su alegría por el premio. "El Gobierno está realmente furioso con el resultado y ha reaccionado con fiereza. Creo que es una buena noticia para el país. No va a tener ningún resultado inmediato, no lo van a sacar de la cárcel, pero podemos ver a la gente hablando del tema en todos los foros de Internet y en la calle.

Por supuesto hay gente que critica el premio y a Noruega, pero se ha generado debate. También hay muchos que no le prestan atención", comentó a este diario.

Entre los miles de comentarios aparecidos en Internet, algunos evadían la censura con humor. "El año pasado le dieron el Nobel a Obama. ¿Alguien se ha enterado de a quién se lo han dado este año", decía uno. Otro ironizaba así: "Noticia: el comité que da el Nobel se ha quedado sin dinero y les están dando los premios a personas que no pueden ir a recoger la plata porque están en la cárcel".

ÁNGEL VILLARINO
PARA EL TIEMPO
PEKÍN


 

Facebook Twitter Google Buzz Enviar Instapapper

Artículos Relacionados

Paginar