Mundial Rusia 2018

La lucha de un titán llamado Radamel Falcao García

No jugó la Copa de Brasil por una lesión. Perseveró y jugará el Mundial que empieza el jueves.

El temido goleador que pudo ser beisbolistaEl delantero es el máximo artillero de la Selección Colombia con 29 anotaciones.
Falcao García

Reuters

12 de junio 2018 , 09:31 a.m.

Colombia lleva cuatro años soñando con un gol de Falcao en un Mundial. No es difícil imaginarlo: la pelota cayendo del cielo, quizá de un centro de James; Falcao que se eleva como si pudiera pisar el aire, sostenido unos segundos, una eternidad, hasta que su cabeza impacta la pelota. El Tigre aterriza sin turbulencias y es cuando lanza uno de esos rugidos de gol que bien podrían romper los tímpanos, pero que prefieren agitar los corazones de millones de colombianos. Ese sueño al fin puede ser realidad.

La Selección Colombia se despidió por lo alto: con partido y concierto

Falcao, finalmente, pudo estar en una despedida luego de perderse la del Mundial de Brasil de 2014, cita en la que no estuvo por una lesión de rodilla.

Foto:

Luis Acosta / AFP

“¡Tigre, Tigre, Tigre!” fue el grito de los hinchas cuando la Selección se despidió de Bogotá, antes de viajar hacia Rusia. Ese día, El Campín fue como un coliseo romano en el que el héroe fue un felino. El país celebró su presencia allí, después de ser el melancólico ausente en el Mundial de Brasil por una patada que le rompió los ligamentos y de paso el corazón. Falcao no fue a Brasil, pero su apellido se pronunciará en ruso.

Para llegar a este Mundial, el Tigre trepó cuatro años por canchas que parecían empinadas, cayó en trampas disfrazadas de nuevas lesiones y rasgó redes a punta de goles. Hoy tiene de nuevo las rayas pintadas en la piel, la mirada con fuego y las piernas como robles, como el tigre temible de antes, como el tigre noble de siempre.

Caída y feroz persistencia

“Debo informar con mucha tristeza –decía Pékerman ese día, hace 4 años, con la voz ronca como siempre, pero con algo atravesado en la garganta– que Falcao no va a estar en el Mundial”. Los relámpagos de las cámaras golpearon en el rostro triste de Radamel, que estaba sentado a su izquierda, con la mirada lastimada. “Tenía mucha ilusión de participar”, dijo Falcao, manteniendo la compostura, pero sin poder disimular que el corazón estaba estropeado.

Hizo todo lo posible para poder estar este año. Siempre fue muy positivo

El día que se le quebró la ilusión nació su fuego interno. Falcao decidió que aún podía jugar un Mundial. Y su horizonte fue Rusia. Fue un proceso lento y persistente, y quienes estuvieron cerca lo notaron: “La lesión de rodilla fue un golpe muy duro para él. Ni me atrevía a preguntarle cómo se sentía porque lo vi destruido. Pero desde ahí yo siempre vi a un jugador muy profesional, que le apuntó a ir al Mundial con su país. Hizo todo lo posible para poder estar este año. Siempre fue muy positivo”, dijo a EL TIEMPO el exportero del Mónaco Flavio Roma, quien vivió de cerca la lesión y el retorno triunfal de Radamel.

CONVOCADOS 27

Falcao García.

Foto:

Mauricio Dueñas / EFE

Así empezó su larga lucha: ver a sus compañeros hacer un mundial de fantasía y sin su valerosa presencia, terminar su recuperación en tiempo récord, volver a jugar para recuperar la forma y la confianza, irse a Inglaterra para triunfar y morir en el intento: ni en Manchester United ni en el Chelsea el Tigre asustó, fue un suplente enjaulado (4 goles en Manchester, uno en Chelsea), tuvo nuevas lesiones, no tan graves, pero impertinentes. Hasta que volvió al Mónaco y allí recuperó su esencia, lleva 54 goles desde su retorno. “Su regreso le ayudó mucho, porque aquí encontró un ambiente familiar y, sobre todo, podía jugar con continuidad para recuperar su nivel”, agregó el portero Roma, actual preparador de arqueros juveniles del Mónaco.

Falcao en rueda de prensa

La rueda de prensa en la que se anunció la ausencia de Falcao para el mundial de Brasil 2014.

Foto:

Daniel García / AFP

Además de su persistente lucha en la cancha, Falcao también luchó afuera. Se aferró a su fe cristiana, a su familia, al abrigo de su esposa, Lorelei Tarón, quien hasta le compuso una canción para endulzar el optimismo del atacante. Se llamó ‘No me rendiré’. Y Falcao no se rindió. También lo arropó José Pékerman, quien nunca dudó de que Falcao estaría de regreso. “Lo extrañamos muchos partidos y creo que hemos vuelto a contar con un líder, un fenómeno que nos va a aportar muchísimo”, dijo Pékerman el año pasado, con la misma voz ronca, pero ya sin nudos. Hoy Falcao es el máximo goleador de la Selección en la historia, con 29 rugidos. Su presencia en Rusia no solo es justa, es necesaria para el equipo, para el país.

Todos con Falcao

Cuando Falcao cabecea, no lo hace solo: millones acompañan su salto, su remate y su grito. Porque el público es su público. Colombia añoraba verlo en Rusia, no solo porque es un goleador feroz, sino por su carisma, por la sencillez que lleva tatuada como una raya en su piel felina.

Él no habla mucho, pero es adorable. Sobre todo creo que debe jugar el Mundial porque ha sido muy fuerte

El exportero Roma solo tiene palabras de elogio para él, por lo que vivió y por lo que se esmeró, pero también por lo que es: “Profesionalmente, Falcao es superior, y como persona siempre es respetuoso. Él no habla mucho, pero es adorable. Sobre todo creo que debe jugar el Mundial porque ha sido muy fuerte”.

La horrible pesadilla está por cesar y el sueño del Tigre será realidad. En Colombia pueden ir afinando la garganta, apretando los corazones y entrenando los abrazos, porque ya es hora de celebrar el triunfo de Falcao.



PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO
En twitter: @PabloRomeroET

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA