Investigación

Las seis oscuras castas del poder en Córdoba

Los Manzur, los Bechara, los Jattin, los Musa, los Elías y los Lyons se niegan a entregar el poder.

Familias políticas de Córdoba

En Córdoba, la ‘Ñoñomanía’ sigue intacta: sus herederos son Eduardo ‘Joche’ Tous y Julio Elías Vidal (foto).

Foto:

Archivo particular

17 de febrero 2018 , 11:46 p.m.

Por estos días, seis oscuras castas políticas del departamento de Córdoba, históricamente golpeado por la corrupción y las bandas criminales, dividen su tiempo en dos actividades vitales, para ellos.

Por un lado, buscan rebajas judiciales para salir pronto de prisión, y por otro, apoyan a sus herederos políticos en sus campañas, para las elecciones legislativas del próximo 11 de marzo.

Los casos más protuberantes son el de Bernardo ‘Ñoño’ Elías Vidal, preso por los sobornos de Odebrecht, y el de su compadre Musa Besaile, detenido por el llamado ‘cartel de la toga’ e investigado por el saqueo al departamento.

El turbio legado político de estos dos caciques se ha convertido en la plataforma de sus fichas, que intentan recuperar sus curules en el Congreso e inclinar la balanza en las presidenciales de mayo y junio (segunda vuelta).

Aunque aún no han dicho a quién van a apoyar en la carrera a la Casa de Nariño, se da por descontado que sea a un candidato ajeno al santismo, al que acusan de haberles dado la espalda, a pesar de haber logrado que ‘la U’ les avalara a sus fichas.

La carta de ‘Ñoño’ para Senado es Eduardo ‘Joche’ Tous, quien fue su fórmula a la Cámara hace 4 años. Y a la Cámara lanzó a su hermano Julio Elías.

“Quiero expresar toda mi gratitud por todo el movimiento de la ‘noñomanía’, porque sus integrantes conocen la vocación de trabajo y servicio social que lo caracteriza”, le dijo el candidato Tous al corresponsal de EL TIEMPO en Córdoba. Y agregó: “A pesar de las adversidades de nuestro jefe, Bernardo Elías, la ‘noñomanía’ diseñó un nuevo esquema de trabajo en el que se proponen, en jornadas casa a casa, las propuestas legislativas que llevaremos como bandera al Congreso”.

Los audios

Los hermanos Musa y Edwin Besaile también se resisten a entregar el poder, aunque el primero ya está preso y el otro, suspendido de su cargo de gobernador. Unos audios, que analizan las autoridades, muestran cómo seguirían usando la burocracia como moneda de pago por los apoyos electorales a Jhony Besaile, quien aspira al Senado, también por ‘la U’.

“(...) En enero vienen unos cargos y uno no puede sacar tampoco a los amigos. A ‘Ñoño’ se le cumple con su participación”, se le escucha decir a un sujeto que ha sido identificado como Edwin Besaile.

Y otro participante en la reunión le responde: “La votación aquí la ponemos. Ustedes dicen: ‘Cuenten con tantos votos’”.

El suspendido gobernador no se ha referido a estas grabaciones, reveladas por La W hace tres días. Este se encuentra concentrado en un ‘tour’ de medios por Bogotá, con una empresa de imagen y manejo de crisis, tratando de desmontar la evidencia en su contra sobre su participación en el saqueo del departamento.

La fórmula de Jhony Besaile a la Cámara es Erasmo Zuleta Bechara, hijo de Mara Bechara, exrectora de la Universidad del Sinú e indagada por contratos irregulares de ciencia y tecnología firmados con la gobernación de Alejandro Lyons Muskus.

Lyons, cerebro del saqueo de Córdoba a través de los carteles de la hemofilia, estudiantes fantasmas y regalías, también tiene su candidata: Sara Piedrahíta Lyons, su prima.

Otro que está en campaña es Wadith Manzur, el heredero del cacique conservador Julio Manzur. Hace apenas 48 horas, este último pidió pista en la Jurisdicción Especial para la Paz, en un intento por hacerles el quite a las investigaciones que tiene en la Corte por ‘parapolítica’ y por el ‘cartel de la toga’. De hecho, el candidato Wadith es testigo de las exigencias de dinero del exfiscal Gustavo Moreno.

La poderosa casta Jattin es otra de las que se resiste a desaparecer. Zulema Jattin, llamada a juicio por ‘parapolítica’, niega cualquier interés electoral. Pero en Córdoba aseguran que está detrás de las aspiraciones de Jorge Burgos Lugo, también de ‘la U’.

Para conquistar seguidores, casi todos los candidatos pregonan que los líos judiciales de sus ‘padrinos’ son montajes de grupos opositores para debilitar su estructura política. Se calcula que, entre todos, manejan un caudal de 500.000 votos. Por eso, es un hecho de que si logran reconquistar sus curules, se convertirán en aliados atractivos para muchos presidenciables.

La Guajira, candidatos con nexos en la cárcel

Aunque por primera vez en muchos años se ve una gran cantidad de candidatos oriundos del departamento, unos 16 al Senado y 22 a Cámara, el reto de los guajiros para superar esa racha de malas escogencias –hoy siete exgobernadores están privados de la libertad– no se ve muy fácil de lograr.

Los que parecen tener el favoritismo cuentan con unos apoyos no muy recomendables.

Uno de los candidatos al Senado que suena para obtener una de las mayores votaciones en La Guajira es Fernando Gómez Bacci, de 32 años, quien aspira por Opción Ciudadana.

Si bien en contra de él no hay impedimentos, se le cuestiona que su padre, el exgobernador Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez, se encuentre detenido pagando dos condenas por homicidio que suman más de 50 años de prisión.

A esto hay que sumar que la gente que trabajó con la detenida exgobernadora Oneida Pinto también está apoyando la aspiración de Gómez Bacci.

Otro de los candidatos nuevos en el ruedo es Jaime Luis Lacouture Peñaloza (Partido Conservador), oriundo de Villanueva (La Guajira), quien está casado con una prima del senador Bernardo Miguel ‘Ñoño’ Elías Vidal, hoy detenido por su vinculación al escándalo de los sobornos de Odebrecht.

Fue precisamente él quien sirvió de puente para la llegada del ‘Ñoño’ a La Guajira y para que sacara la mayor votación del departamento en 2014, con 16.950 votos.

Elías apadrinó a Lacouture para que trabajara en el Ministerio de Transporte y luego en el Fondo de Pasivo Social de Ferrocarriles Nacionales de Colombia, de donde salió, tras renunciar, para aspirar al Senado.

Ambos jugaron un papel fundamental en las pasadas elecciones locales, logrando elegir como diputada por el partido de ‘la U’ a Orieta Peñaloza, tía de Lacouture. Mientras que su madre, Cielo Mar Peñaloza de Lacouture, fue designada por el alcalde de Villanueva, Alberto ‘Beto’ Baquero, como gestora social de esta localidad, al parecer como agradecimiento por el respaldo recibido para su elección.

Por su parte, Andrés Felipe Pérez Murillo, candidato al Senado por el Polo Democrático, quien también aspira por primera vez, es sobrino del dos veces gobernador de La Guajira, Jorge Pérez Bernier, quien se encuentra preso por peculado. La Fiscalía lo acusa de haberse apropiado de al menos 26.000 millones de pesos destinados a la construcción de megacolegios.

También es muy reconocida la candidata al Senado Hilduara Barliza, quien aspira en la circunscripción especial indígena por el partido Suma. Barliza es prima hermana del detenido gobernador Wilmer González, quien lleva un año preso, investigado por cohecho, falsedad en documento público, corrupción al sufragante y fraude procesal.

En el caso de la Cámara por circunscripción territorial, en donde solo se escogen dos representantes, hay 22 candidatos, de ocho partidos.

Alfredo Deluque, candidato por el partido de ‘la U’, quien aspira a su segunda reelección, es uno de los más opcionados, debido a que posee burocracia y la contratación de algunas entidades del sector oficial.

Asimismo, hasta el mes pasado fue el padrino político de la exalcaldesa de Riohacha Isseth Tatiana Barros, nombrada por el presidente Juan Manuel Santos mientras recibía la terna del partido Cambio Radical por la detención del alcalde electo Fabio Velásquez, quien apenas gobernó 9 meses.

Deluque es hijo del exgobernador Hernando Deluque, quien se encuentra preso tras ser condenado a 9 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia, por su responsabilidad en delitos de contratación.

El regreso de Juan Carlos Martínez a la contienda en el Valle

Municipios como Palmira, en el Valle del Cauca, han visto, en los últimos meses, el regreso del exsenador Juan Carlos Martínez Sinisterra, quien pagó dos condenas por nexos con paramilitares y fraude electoral, haciendo campaña para las elecciones legislativas de este año.

El polémico excongresista quedó en libertad hace algunos meses tras cumplir dos condenas: una de siete años y seis meses por aliarse con ‘paras’ y otra de cuatro años por fraude electoral. Contra él la Fiscalía adelantaba otra una investigación que estaba en un despacho de la unidad contra el narcotráfico.

Martínez Sinisterra nació en Timbiquí, Cauca, en 1970, pero su poder se extendió por gran parte del Pacífico, especialmente por el Valle del Cauca.

Fue diputado a la Asamblea de ese departamento y de ahí saltó al Senado.

Desde 2009, Martínez Sinisterra fue relacionado con grupos paramilitares y con el narcotráfico, delito por el cual fue condenado posteriormente.

Ya en prisión, protagonizó varios escándalos, hasta que le llegó la otra condena: fraude electoral por haber adquirido paquetes para manipular resultados y favorecer candidatos.

Tal vez por todos estos antecedentes, el poder del exsenador en el Valle del Cauca ya no parece ser el mismo de antes.

Muchas personas en ese departamento dicen que Martínez Sinisterra ya no tiene ni el dinero ni el poder para conseguir los votos que tuvo en otros tiempos.

Entre las razones que dicen algunos están su supuesto alejamiento de Juan Carlos Abadía, un exgobernador del Valle con quien algunos lo relacionaron en otras épocas.

Y para otros, el poder de Martínez Sinisterra en Buenaventura, uno de sus fortines políticos y electorales en el pasado, se ha disminuido considerablemente a causa de las administraciones por las que ha pasado el puerto en los últimos años.

Pese a todo esto, Martínez Sinisterra ha dejado ver su interés en la elección de algunos candidatos en el próximo Congreso, en especial de cuatro de ellos, dos al Senado y dos a la Cámara.

Por los lados del Senado, la principal apuesta del excongresista está en William Alberto Rodríguez Cabal, candidato a esa corporación con el aval de Opción Ciudadana.

Rodríguez es un joven de Palmira, municipio del Valle que vio la primera aparición en público de Martínez Sinisterra, hace algunos meses, la cual quedó en un video.

Hay quienes también lo relacionan con otro candidato al Senado: John Harold Suárez Vargas, quien está compitiendo a nombre del Centro Democrático.


Entre las apuestas de Martínez a la Cámara estaría, según se dice en el Valle, su sobrino Daniel Garcés Carabalí, quien busca una de las curules de los afros, avalado por el Consejo Comunitario de la Comunidad Negra de la Plata Bahía Málaga.
Y el otro candidato a la Cámara sería Hebert Celín Navas, quien aspira a un escaño por el Valle, con el aval de Opción Ciudadana.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com
En Twitter: @uinvestigativa

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