Investigación

Ni un gordo de la lotería le sirvió a ‘Popeye’ para esconder bienes

Un juez señaló que su patrimonio “se incrementó de forma desmesurada entre 1986 y 1994”.

Jhon Jairo Velásquez, ‘Popeye’

Jhon Jairo Velásquez, ‘Popeye’, en audiencia en el Tribunal de Bogotá.

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Rodrigo Sepúlveda / EL TIEMPO

23 de febrero 2018 , 07:41 a.m.

A familiares de jefe de sicarios y de la viuda de Pablo Escobar les quitarán el dominio de lujosas propiedades por más de $ 6.200 millones que ocultaban desde los años 90.

Casi cuatro años y varios escándalos después de recuperar su libertad, tras pagar casi 20 años por sus crímenes como jefe de sicarios de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, ‘Popeye’, vuelve a quedar en la mira de la justicia. 

Este jueves, un juez de Medellín le quitó a la familia de Velásquez Vásquez y a la de su antiguo jefe 16 propiedades que valen al menos 6.200 millones de pesos. Entre estas figuran bodegas, locales y un apartamento en el lujoso sector de El Poblado, en la capital de Antioquia.

Todos esos bienes, señala la sentencia, fueron adquiridos como producto del tráfico de cocaína, negocio del que Pablo Escobar y sus lugartenientes mandaron a sangre y fuego durante casi tres décadas. La Fiscalía evalúa ahora la posibilidad de proseguir en contra de los afectados eventuales procesos penales por enriquecimiento ilícito y falsedad.

En el caso de ‘Popeye’, la Fiscalía logró demostrar que varias propiedades que aparecían a nombre de su madre, Aura Ofelia Vásquez de Velásquez, y de una de sus hermanas provenían del preponderante papel del antiguo sicario en el cartel de Medellín. Esto a pesar de que en varias declaraciones ante la justicia, ‘Popeye’ siempre buscó desligar a su familia de sus andanzas. Así, por ejemplo, admitió que cuando fue la mano derecha de Escobar recibió del capo “dinero a manos llenas”, pero también afirmó que todo lo que recibió se lo gastó en rumba y lujos, “por el miedo a morir” en cualquier momento dada su actividad criminal.

La mamá de ‘Popeye’, en defensa del origen legal de sus propiedades, aseguró que el 14 de septiembre de 1992 se ganó el premio mayor de la Lotería de la Cruz Roja, que en ese entonces estaba en 20 millones de pesos (hoy ese premio paga 3.000 millones) y varios chances. La investigación demostró que los papeles del bien que se intentaba justificar se hicieron dos años después del supuesto premio, y en todo caso la justicia duda de esa explicación, pues la lista de capos y allegados que han intentado utilizar los premios de juegos de azar para lavar sus fortunas es extensa en Colombia.

El juez de Medellín señaló que está probado que el patrimonio de varios de los familiares de Jhon Jairo Velásquez Vásquez “se incrementó de forma desmesurada entre 1986 y 1994”, los años en los que él fue el máximo asesino de la mafia. En el expediente se incautó una casa en un condominio de lujo, que curiosamente aparece vendida dos veces el mismo día en papeles de notaría y, además, solo fue registrada en el 2002.

En la misma decisión, la justicia extinguió el dominio de varias propiedades que en su momento fueron adquiridas por la Sociedad Valencia Henao y Compañía, que en 1988 Pablo Escobar puso en cabeza de sus dos hijos, entonces menores de 5 años. Desde esa firma, que llegó a tener 400 millones de pesos, se hicieron varios negocios. Esta fue incautada por la justicia, pero en todos estos años nunca se habían ocupado los bienes que llegó a tener a su nombre y luego puso en manos de sobrinos y dos hermanos de la viuda de Escobar.

Aunque los sobrinos aseguraban ser terceros de buena fe, la justicia consideró que para la época en la que el cuñado del capo hizo el negocio de las propiedades, era suficientemente conocido su prontuario, por lo que no podía alegarse desconocimiento sobre el origen ilícito de su fortuna. La sentencia dice que esas transacciones de los hermanos de la viuda de Escobar con la sociedad comercial de sus sobrinos fue “una forma de negociación tendiente a ocultar el origen ilícito de los recursos” con los que se adquirieron las propiedades.

La misma decisión se tomó sobre dos locales que Manuel Leoncio Martínez López le compró en 1996 a Argemiro de Jesús Escobar Gaviria (hermano del capo), quien a su vez los había adquirido de la viuda del narco. Martínez argumentaba que el hermano de Pablo Escobar nunca fue condenado, pero la justicia determinó que ni él ni su cuñada tenían cómo justificar los recursos con los que compraron las propiedades.

En firme, demolición de edificio Mónaco en Medellín

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, indicó que sigue vigente el plan de demoler el edificio Mónaco, el cual perteneció al narcotraficante Pablo Escobar.

El mandatario señaló que este espacio se dedicará a rendirles honor a las víctimas y a los héroes. “Tenemos que construir la cultura de legalidad. Hay que poner a las víctimas por encima de los victimarios”, enfatizó Gutiérrez en la vitrina Turística Anato 2018.

El alcalde añadió que en torno a esos símbolos se ha creado una cultura de “narcoturismo”, por lo que acabar con dichos espacios significará un renacer para la ciudad y el país.

JUSTICIA
justicia@eltiempo.com

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