El comandante de las Fuerzas Militares, el Almirante, Edgar Cely, conversó con María Isabel Rueda sobre los más recientes ataques de las guerrillas de las Farc y el Eln y la estrategia del Gobierno para frenarlos.
El Presidente le hizo un gran homenaje a la Armada con la designación de un almirante como Comandante de las Fuerzas Militares. ¿Ustedes fueron compañeros?
Yo ingresé a la Escuela Naval cuando el presidente Santos ya había salido. Evidentemente se trata de un gran homenaje. Pero en su decisión tuvo que haber valorado el desarrollo de mi carrera en la Armada Nacional y experiencias muy importantes, como mi desempeño como jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Omega, que es un símbolo de la lucha contra el terrorismo y donde conocí el olor de la muerte en medio de la humedad de la selva, y mi ejercicio como director de la Escuela Superior de Guerra.
No es un secreto que entre las diferentes armas existen celos. ¿Cree que los que despertó su designación ya se superaron?
En la historia de la humanidad siempre ha habido competencia, y no hace daño cuando esa sana. En este momento mi tarea y la del Alto Mando es fortalecer el trabajo conjunto de las Fuerzas Militares.
En este puente casi cogemos a 'Cano'. ¿Qué pasó?
Esta es una de las operaciones de las tantas que permanentemente estamos haciendo en contra de los cabecillas y las estructuras narcoterroristas de las Farc, que demuestran que ni por un instante hemos bajado la guardia.
¿Qué tan cerca estuvimos?
Muy, muy cerca. Y seguimos muy cerca. 'Cano' se está moviendo a muy corto tiempo delante de nosotros. Hay una operación muy bien montada, muy cuidadosamente planeada, que está todavía en curso.
Almirante: Hay una discusión nacional sobre si el deterioro del orden público es una percepción equivocada de la gente, o es una realidad...
De ninguna manera podemos minimizar lo que esos ataques terroristas de las Farc y el Eln están generando en la población. Nos preocupa el incremento de la extorsión, buena parte de ella dirigida por bandidos desde las cárceles. Nos preocupa el secuestro. No minimizamos eso. Somos conscientes. La realidad nos lleva a estar permanentemente evaluando el mapa del conflicto, como fortalecer la inteligencia, la contrainteligencia, y todo el tiempo ajustando la estrategia para proteger a los colombianos.
Vamos punto por punto. EL TIEMPO de este fin de semana dice que en el 2010 hubo 144 ataques terroristas, y apenas en la mitad de este año, van 142. Eso no es alentador...
La comparación fría de las cifras es una mirada muy numérica de toda la realidad.
Precisamente, las cifras son el argumento que nos están vendiendo para combatir la percepción....
Por supuesto que permanentemente estamos mirando las cifras. Y por la situación de hoy, se hacen más visibles los ataques que en años anteriores, porque como dice el dicho, "cuando la casa está limpia, el mugre pequeño se ve más". Mire. Esas Fuerzas Militares, que con la Seguridad Democrática permitieron recuperar el control territorial y fortalecer la gobernabilidad del país, somos nosotros mismos. Pero no hemos logrado acabar con la agresión. Siempre en la historia de este tipo de guerras asimétricas, cuando las fuerzas regulares empiezan a apretar, el desbordamiento del terrorismo es la respuesta inmediata como una herramienta para quitarse las grandes operaciones de encima.
La gente se queja de que ya no ve tanta presencia militar en las carreteras...
La semana pasada ordené a todas las fuerzas militares volcarse en las carreteras, porque nos estaban reclamando eso: que no veían al soldado con la mano en señal de positivismo. Pero es que a los soldados los tenemos en las montañas, produciendo resultados. Si no, no hubiéramos dado de baja a 'Galeano', a 'La Muerte', al 'Abuelo'... Estamos arriba, donde ellos se protegen.
Pero en el tema de carreteras, fíjese que este año llevamos 21 ataques terroristas, contra 15 el año pasado. Incluso el más reciente le costó la vida al comandante de carreteras en Medellín...
Ese terrorismo aleve es el que genera inmediatamente un impacto y la visibilidad. En el puente pasado nos quemaron los buses en Antioquia. Eso fue a las 3 de la mañana. A las dos, acababa de pasar una patrulla rastreando retenes. El jefe de operaciones de la Brigada Cuarta de Medellín había pasado un rato antes revisando la seguridad. Media hora después van cuatro tipos y queman un bus.
Desde luego que el Ejército no es infalible...
Quisiéramos serlo, y desafortunadamente no lo somos, por la extensión del territorio. Pero igualmente, estos puentes recientes tuvieron tres cosas muy buenas: la capacidad hotelera se disparó, los vehículos en las carreteras se incrementaron en 300 mil y las cifras globales indican que fueron los de menos ocurrencia de incidentes en los últimos 18 años.
Este año van 74 secuestros, contra 68 del año pasado...
Eso no tiene una justificación, pero sí una explicación. La lucha contra el narcotráfico realmente está dando resultados. No son cifras para auto engañarnos. Y eso hace que las Farc estén perdiendo una entrada importante de recursos. Es un problema de finanzas que están tratando de resolver con el disparo de la extorsión y de algunos secuestros.
Masacres u homicidios colectivos: 16 el año pasado, contra 22 este año. En los primeros cuatro meses, casi una masacre por semana....
En muchas regiones las masacres son cobros de cuentas por narcotráfico. Desafortunadamente, tenemos este ingrediente. El narcotráfico es el punto de ensamble de todas las organizaciones criminales.
Se acaba de aprobar la ley de víctimas y de tierras y ya se visualizan los problemas de su aplicación: 22 líderes campesinos han sido asesinados...
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