Delitos

Un disidente de las Farc, el hombre más buscado de Colombia

‘Gentil Duarte’ está negociando cocaína con los más grandes carteles de Brasil y México.

Miguel Botache, alias Gentil Duarte

Esta es la última foto que se conoce de Miguel Botache, ‘Gentil Duarte’.

Foto:

Archivo particular

19 de febrero 2018 , 10:54 a.m.

La lista de los delincuentes más buscados hoy por las autoridades en Colombia no la encabezan ‘Otoniel’ (el jefe del ‘clan Úsuga’) ni los miembros del Comando Central del Eln.

El nuevo enemigo público n.º 1 de los colombianos es un ex-Farc que traicionó el proceso de paz y decidió seguir en el narcotráfico y la guerra. Es ‘Gentil Duarte’, la cabeza de las disidencias de los frentes 1, 7, 27, 16, 47 y 53 (precisamente, los históricamente más metidos con el narcotráfico de esa antigua guerrilla) y el hombre que todos los organismos de inteligencia y seguridad consideran la amenaza más fuerte para el posconflicto en Colombia.

La última noticia que se tiene de él es que se apareció hace tres semanas en una reunión de la junta de acción comunal de la vereda Nueva York, apenas a 20 minutos del casco urbano de San José, la capital del Guaviare. Allá habló unos seis minutos con los campesinos y repitió su discurso del último año: que él y sus hombres son las verdaderas Farc y que quienes firmaron la paz son los traidores al legado de ‘Manuel Marulanda’ y ‘Alfonso Cano’.

Llegó en una ‘voladora’ por el río Inírida con seis hombres uniformados y armados de fusiles. La visita sorprendió porque llevaba meses escondido, desde que un francotirador del Ejército mató a ‘Euclides’, uno de sus hombres de confianza y quien fue jefe de los frentes 39, 52,54 y 62.

Ese golpe llevó a Miguel Botache Santillán, el verdadero nombre de ‘Duarte’, a replegarse por meses. Pero no estuvo, para nada, inactivo sino en plenos movimientos de expansión.

Por sus más de 30 años en la guerra, su ascendiente sobre las poblaciones de esas zonas selváticas y su proceso de expansión hacia el suroriente del país, incluido el Amazonas y las fronteras de Brasil y Venezuela, altísimas fuentes oficiales consideran hoy que capturar o dar de baja a ‘Gentil Duarte’ es una prioridad.

De hecho, por su cabeza se ofrece una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos, una cifra que solo se estaba pagando por la caída de Dairo de Jesús Úsuga, ‘Otoniel’. Con la gran diferencia de que este capo empezó desde el año pasado un intento para someterse a la justicia, desgastado por una persecución sostenida por más de dos años (las operaciones Agamenón I y II) que ha llevado a la muerte a sus principales lugartenientes.

EL TIEMPO tuvo acceso a una serie de documentos de las agencias de seguridad del Estado que evidencian el poder criminal de ‘Gentil Duarte’. Esos informes señalan que su disidencia empezó a finales del 2016 con 150 hombres y hoy cuenta con más de 500 en armas y otros 500 milicianos.

El apoyo de otros desertores de las Farc –‘Iván Mordisco’, ‘Jhon 40’ y ‘Rodrigo Cadete’– le da a la vez control sobre los negocios del narcotráfico y la experiencia militar del antiguo Bloque Oriental de las Farc. Y además del Guaviare está incursionando en alejadas veredas de Meta, Caquetá, Vichada y Guainía en las que la moneda corriente se llama coca.

Alianzas criminales

La disidencia no solo está frenando la erradicación de cerca de 22.630 hectáreas de coca que hay en el suroriente del país, sino que revivió los negocios con capos brasileños que no entraban a Colombia desde hace más de una década, cuando el ‘Negro Acacio’ era el principal narco de las Farc.

‘Gentil Duarte’ busca controlar los grandes ríos, que son las autopistas de la coca hacia Brasil. Las fuentes consultadas por este diario dicen que otros dos de sus hombres –‘Giovanny Chuspas’ y ‘Julián Chollo’– se encuentran en San Juan de Manapiare y San Fernando de Atapado, en el estado de Amazonas en Brasil. Allá se negocian coca, coltán y oro ilegales.

En esa zona se han producido contactos con los dos grandes carteles de drogas de Brasil: ‘la Familia del Norte’ y el ‘Comando Vermelho’ (este último maneja la mafia en Río de Janeiro). Lo que dicen las fuentes es que a cambio de droga, esas organizaciones están proveyendo a ‘Duarte’ de armas de largo alcance, en especial fusiles y ametralladoras; munición, material de intendencia y explosivos que llegan desde la llamada Triple Frontera (Brasil, Argentina y Paraguay), una de las zonas con más contrabando en todo el mundo.

Los informes de inteligencia señalan que ‘Gentil Duarte’ buscó además contactos en Venezuela con Gustavo Giraldo, alias Pablito, el más beligerante miembro del Comando Central del Eln (Coce). Allá envió a un emisario, alias Arnúbal, quien negoció con ‘Pablito’ una nueva ruta de coca hacia Venezuela a través de la vereda Villa del Rosario, en Arauquita. La coca sale después hacia Estados Unidos y Europa desde las pistas clandestinas que nadie controla en el país vecino.

Otra señal de ese arreglo es la presencia de ‘Jhon 40’ en Ciudad Bolívar, estado Bolívar (Venezuela). Inteligencia dice que está bajo la protección del Eln y maneja envíos de cocaína semanales hacia Centro América.

En el área en la que se mueven las disidencias está además la presencia de mexicanos, delegados directos del ‘cartel de Sinaloa’ que siguen apostándole a mantener a Colombia como su principal proveedor de cocaína.

Entró a la guerrilla a los 18 años y estuvo en La Habana

Miguel Botache Santillán nació en Espinal, Tolima, el 10 de diciembre de 1963.

Ingresó al frente 14 de las Farc a los 18 años y estuvo como guerrillero raso en los frentes 15, 28 y 40.

Llegó a ser comandante de frente en 1996 y fue integrante del Estado Mayor del Bloque Oriental, que en los 90 fue el más poderoso de las Farc.

En su prontuario criminal figura haber sido carcelero de varios de los secuestrados por esa guerrilla en las tomas de hace dos décadas. Sus hombres fueron los que en febrero de 2010 atacaron la caravana del aspirante a la gobernación de Guaviare José Alberto Pérez Restrepo, atentado que dejó seis personas muertas. De igual forma, varias mujeres desmovilizadas lo acusan de obligarlas a abortar, incluso en el séptimo mes de gestación.

‘Duarte’ hizo parte de la mesa de negociación de las Farc y era considerado uno de los jefes con más ascendiente en la base guerrillera. En julio del 2015 viajó a La Habana y regresó al país en febrero del 2016, supuestamente para desarrollar pedagogía del proceso y controlar los primeros brotes de disidencias en el Guaviare. En diciembre de 2016, el secretariado confirmó que había terminado al mando de los grupos que le incumplieron a la paz.

JUSTICIA
justicia@eltiempo.com
En Twitter: @JusticiaET

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