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Actualizado 05:34 a.m. - miércoles 16 de abril de 2014

Gente 10:39 p.m.

El fenómeno de los 'chicos flor'

El fenómeno de los 'chicos flor'

La banda de K-Pop NU'EST también ha influido en el movimiento 'flower boys'.

Foto: Archivo particular

Son hombres de Corea del Sur de 18 a 30 años. Su obsesión: lucir una piel perfecta.

El diccionario urbano www.urbandictionary.com o lo que es lo mismo, la Wikipedia de las tribus urbanas, define a un flower boy de estas tres maneras: 1) un chico que sabe muy bien cómo conquistar a las mujeres, 2) alguien suave, delicado y romántico o 3) un peligroso rompecorazones que está secretamente interesado en las personas de su mismo sexo pero intenta ocultarlo cueste lo que cueste.

En Corea del Sur, sin embargo, existe una cuarta acepción. El término ‘chico flor’ se aplica a hombres jóvenes, ni gais ni metrosexuales, guapos, adictos a las tendencias y, sobre todo, con una piel luminosa, y cuidada. Este grupo social urbanita, de entre 18 y 30 años, universitario y cutis de seda se ha convertido en el target preferido de las firmas de belleza de todo el mundo. ¿La razón? Son los principales consumidores de cosmética masculina del planeta. Las cifras son sorprendentemente astronómicas: la venta de cremas, lociones y hasta maquillaje para hombres en este país supera los 495 millones de dólares al año, lo que supone el 21% del total del negocio en todo el mundo. Estamos ante una auténtica fiebre (masculina) por tener un buen aspecto.

Cutis modelo

En Asia, un cutis sano y bonito es la mejor carta de presentación entre los jóvenes y se ha convertido en símbolo de estatus social. Esto lo saben bien en Corea del Sur, donde solo viven 19 millones de hombres. Modelos sociales a los que imitar no faltan, como el actor Kim Woo Bin. O Jan Keun-suk, de 25 años, también actor, cantante y modelo, el equivalente oriental al ídolo de quinceañeras Justin Bieber. Toda una celebrity en los países del Lejano Oriente, conocido como el ‘Príncipe de Asia’ y la nueva obsesión de miles de chicas gracias a sus papeles en comedias románticas, series teen y películas de terror.
Su rol de chico romántico y sensible le ha hecho protagonizar los anuncios de la firma de cosmética natural Nature Republic, una de las cadenas más populares del país. Pero sin duda el líder más admirado del movimiento flower es el atractivo héroe de la selección surcoreana de fútbol Ahn Jungh wan: guapo, deportista y ‘flor’. Es cuanto menos sorprendente que en una sociedad conservadora, de hombres tradicionalmente rudos y con valores más bien machistas triunfe la imagen del adolescente casi afeminado y con un toque de brillo en los labios.

La explicación sociológica se encuentra a finales de los años 90. El gobierno surcoreano levantó entonces la prohibición de importar productos japoneses, y la cultura manga penetró en la estética y el imaginario colectivo del país. Los hombres andróginos comenzaron a instalarse en las televisiones y los cómics de los chicos surcoreanos. En 2011, la serie Flower Boy Ramen shop supuso toda una revolución. Las historias de un grupo de cinco adolescentes pretty (guapos) que sobreviven a los avatares diarios del amor y las relaciones en la escuela secundaria se convirtió en serie de culto. Lo mismo ocurrió con Shut up Flower Boy Band en 2012 y Flower Boys Next Door este año, seguidas por una legión de adolescentes. Corea dice adiós al hombre duro y da la bienvenida al ‘chico flor’.

VERÓNICA MARÍN
Para EL TIEMPO
MADRID

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