Presidenciales

Gustavo Petro en 10 de sus propuestas para buscar la Presidencia

Plantea eliminar las EPS, nacionalizar las reservas mineras y una política antinarcóticos integral.

Gustavo Petro, candidato de Colombia Humana

Gustavo Petro, candidato de Colombia Humana.

Foto:

Luis Robayo / AFP

16 de junio 2018 , 08:48 p.m.

El programa de gobierno del exalcalde Gustavo Petro plantea muchos cambios respecto de la situación actual, con un gran énfasis en las comunidades más vulnerables. Este es un compendio de sus propuestas más importantes en diez áreas fundamentales para el futuro del país. 

Contra el extractivismo, la inequidad y la concentración

El programa económico de la Colombia Humana apunta a solucionar los que Petro considera los tres grandes males del país en este campo: el modelo extractivista, la inequidad (sobre todo entre las ciudades y el campo) y las distorsiones en el uso y la propiedad de la tierra.

En consecuencia, uno de los sectores en los que más centraría su atención sería el minero-energético. Petro promete nacionalizar las reservas mineras, respetar los resultados de las consultas populares sobre este tema, no renovar los contratos de extracción de carbón y prohibir la minería de oro abierto y el ‘fracking’.

También renegociaría los TLC, especialmente las denominadas cláusulas de protección de la inversión.

Para redistribuir la riqueza, haría una reforma tributaria que reestructure el impuesto de renta, de manera que no haya desfase entre la tasa nominal y la que la gente paga. Se eliminarían las exenciones a personas jurídicas y se gravarían las rentas de capital de las personas naturales. La tarifa general del IVA (19 por ciento) volvería al 16 por ciento.

Con el mismo objetivo, crearía un banco público de economía popular.

En cuanto a la redistribución de la tierra, aclara que no habrá expropiaciones, pero sí buscará un cambio en su uso.

Inclusión juvenil

Petro no entiende la criminalidad como un hecho aislado, sino como una consecuencia de fenómenos como la la desigualdad. Por eso, antes que un aumento del pie de fuerza o medidas similares, propone proteger a los ciudadanos mediante un modelo de prevención, intervención social y acción oportuna de la Fuerza Pública, con énfasis en los derechos.

De hecho, a comienzos de este año recordó, en una entrevista con Claudia Palacios, que cuando fue alcalde de Bogotá calculó cuánto ganaban 10.000 pandilleros por robar y les entregó el mismo monto (100.000 millones de pesos) a cambio de estudio y trabajo social. Según él, esa medida de “inclusión social de la juventud popular” ayudó a reducir en una tercera parte el robo de celulares en el 2015. Para combatir el narcotráfico propone una política antinarcóticos integral, en virtud de la cual los adictos a las sustancias psicoactivas no sean tratados como delincuentes, sino bajo un enfoque de salud pública. También promete transformar las cárceles en verdaderos espacios de rehabilitación y no criminalizar la movilización ni la protesta social. En el campo de la justicia, plantea reemplazar el Consejo Superior de la Judicatura por un organismo gerencial.

Adiós a las EPS y a las ARL

Plantea eliminar las EPS y las ARL (que, según él, fragmentan la atención y se quedan con una parte significativa de los recursos) y entregar la gestión del sistema de salud a los municipios. Se acabaría la división entre el régimen contributivo y el subsidiado. Su visión hacia el futuro es que no haya que cotizar, sino que la atención se financie con los impuestos recaudados. Así mismo, propone una reforma pensional para que todos los trabajadores tengan que cotizar en Colpensiones (empresa pública). Estos fondos, que garantizarían una pensión mínima, podrían complementarse con ahorros individuales en un fondo privado o público. Los adultos mayores que no pueden aportar lo suficiente a lo largo de su vida laboral recibirían un bono pensional por encima del valor de la línea de pobreza.

No más servicio militar

Petro ha dicho que cumplirá todo lo pactado con las Farc y que le exigirá a esa organización que haga lo propio. Promete que las víctimas y la sociedad conocerán la verdad de la violencia de más de 50 años y tendrán la garantía de que se aplicará una justicia efectiva y pronta. Y promete que las tierras arrebatadas serán devueltas junto con capital de trabajo. Sobre el caso de Jesús Santrich, asegura que “si la JEP confirma hechos cometidos tras la firma de los acuerdos y yo soy el presidente, será extraditado”. Según la campaña, su apuesta inmediata respecto de los diálogos con el Eln es negociar un cese bilateral del fuego con supervisión internacional. En virtud de la terminación del conflicto, plantea que el servicio militar deje de ser obligatorio y que todos los miembros de la Fuerza Pública accedan a la universidad.

A estudiar ocho horas diarias

Para que la atención a la primera infancia, la educación de calidad y la ciencia dejen de ser privilegios, una de sus propuestas centrales es la jornada de ocho horas en primaria y bachillerato. Los estudiantes de los grados 10 y 11 accederían a materias homologables en la educación superior. También plantea que las madres comunitarias se vinculen laboralmente al Estado, que haya jardines infantiles que funcionen de noche y los fines de semana y un estatuto único para los maestros. No es amigo de la intermediación privada en la educación pública (colegios en concesión, por ejemplo) ni de Ser Pilo Paga, aunque respetaría lo acordado con los estudiantes que hoy se benefician del programa. Colciencias pasaría a ser parte del sector educación, que administraría las regalías asignadas a investigación en ciencia y tecnología.

Reconversión energética

Petro afirma que la adaptación al cambio climático sería un tema transversal en un gobierno suyo. Según él, hay que replantear de inmediato la extracción de minerales  e iniciar la reconversión energética. Por eso, a las funciones de Ecopetrol se sumaría la investigación de energías renovables. Se ajustaría la regulación para que las empresas del sector eléctrico se concentren en proyectos pequeños, que no necesiten represas, y se desarrollaría un programa de paneles solares para que las comunidades produzcan su energía y, eventualmente, vendan los excedentes. Además, promete establecer un mínimo vital de agua en todo el país, empezar a cerrar los rellenos sanitarios a cielo abierto y recuperar playas, costas y zonas de bajamar como bienes públicos, para enfrentar el aumento del nivel del mar.

Cooperación sur-sur

La cooperación internacional estaría orientada principalmente al cambio climático y a la construcción de la paz en Colombia, con énfasis en los intercambios sur-sur. Respecto a los litigios internacionales, se formularía una política de Estado para impedir más pérdidas o fragmentaciones del territorio nacional. La política internacional favorecería el multilateralismo y la diversificación de las relaciones, especialmente con los países de América Latina y el Caribe. La superación de las desigualdades estructurales en las zonas fronterizas del país tendría una importancia “primordial”.

Más días de licencia

Propone que las mujeres ocupen la mitad de los cargos en todos los niveles de la administración pública, al igual que en las listas para las elecciones. También, extender la licencia de maternidad a 24 semanas y entregar estímulos económicos a las mujeres que trabajen en el cuidado de sus familias, de enfermos o de adultos mayores, o en la protección de la naturaleza. Se haría un registro georreferenciado de toda la población con discapacidad. Los territorios ancestrales y colectivos de los indígenas y los afrodescendientes se ampliarían, al igual que los derechos de la comunidad LGBTI.

Saber coordinado

Una de sus grandes metas es que el presupuesto de educación, ciencia, cultura, deporte y protección de la primera infancia alcance el 7 % del PIB al final del cuatrienio. Se crearía el Consejo Nacional del Saber, la Ciencia y la Cultura, orientado desde Presidencia, para coordinar la labor de los ministerios de Educación y Cultura, Coldeportes, Sena, ICBF y Colciencias. El arte y el deporte se incluirían en el currículo de la educación pública. Los centros locales de formación (Clan) que Petro creó en Bogotá tendrían alcance nacional. El Ministerio de Cultura se convertiría en el de las Culturas.

Usar bien el suelo

Aunque no habrá expropiaciones, un objetivo primordial es que 3 millones de hectáreas que hoy se dedican a la ganadería extensiva o son improductivas empiecen a usarse para la agricultura. En ese sentido, el impuesto predial sería la principal herramienta para castigar el uso inadecuado del suelo y la concentración de la propiedad. En las zonas donde esta tiene mayor incidencia se priorizaría la actualización del catastro. Se regularía el mercado de insumos agropecuarios, fomentando el uso de prácticas y productos limpios y protegiendo las semillas como patrimonio cultural.

POLÍTICA
redaccionpolitica@eltiempo.com.co
En Twitter: @PoliticaET

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA