Sectores

En vía Bogotá a Villavo terminan un complejo vial

Son 15,5 km que se abrirán al tráfico el próximo mes, donde hay 10 puentes y cuatro túneles.

fg

Este es el túnel Renacer, de 4,33 km, entre Guacapate y Naranjal, debajo del cual se hizo otro de igual extensión, para evacuación.

Foto:

Archivo particular

15 de agosto 2016 , 07:22 p.m.

Luis Ursola se acostumbró a trabajar con ojos de gato, en la oscuridad y a la luz de una lámpara.

Él es uno de los operarios que de 6 a. m. a 6 p. m. une mallas metálicas y amarra el hierro que le dan forma al arco y al relleno con concreto de uno de los dos últimos túneles que se construyen de la doble calzada Bogotá-Villavicencio, entre los sectores El Tablón y Chirajara.

“Soy de Majagual, Sucre, pero llevo tres años por estas tierras trabajando en túneles y puentes, que es lo que me gusta hacer”, dice Ursola mientras sujeta una malla.

La jornada de las 12 horas es el ritmo de trabajo que puso Coviandes desde hace dos meses, en los seis frentes que tiene abiertos para concluir en el 2017 los 52,5 km de la segunda calzada contratados por la ANI, de los cuales ha ejecutado más de la mitad.

El proyecto tiene 46 puentes, de los cuales se han levantado 39, y 20 de ellos ya están en servicio; 18 túneles, de los que se han hecho 7 y solo faltan dos por terminar, entre ellos el atirantado de Chirajara; y ya se ha construido el 80 por ciento de los 27 kilómetros de vía en superficie requeridos, informó el director técnico de Coninvial, Juan Carlos Salazar.

Uno de los tramos más llamativos del proyecto, por la complejidad de las obras y las novedades constructivas que tiene, es el que acaba de concluir, entre Puente Quetame, Guacapate y el peaje del Naranjal.

Son 15,5 km que se abrirán al tráfico el próximo mes, donde hay 10 puentes y cuatro túneles, entre estos el bautizado como Renacer, que tiene 4.333 metros de longitud y es un túnel doble, porque debajo hay otro de igual extensión para evacuación. Ahí se hizo, además, un tercer túnel interno de salida, de 350 m de largo, por donde se podrán mover solo carros de emergencia, cuando se necesite.

Estos ductos subterráneos fueron construidos con cárcamos para drenar los líquidos peligrosos que se puedan derramar, como la gasolina. Estos se conducirán por tuberías subterráneas a un tanque de almacenamiento cercano.

Si hay un accidente o un incendio en los túneles, sus paredes están recubiertas con materiales que impedirán la propagación de las llamas. Y hay ventiladores para refrescar el aire.

Además, en este trayecto se dará al servicio un complejo vial con retornos y conectantes que facilitarán la entrada y salida a Puente Quetame y Sáname y el paso directo a Bogotá.

Por la topografía del terreno, las construcciones de los puentes y túneles no fue fácil, como el que se levantó sobre la quebrada Colorada, donde tuvieron que montarle debajo un entarimado de madera para evitar la caída del cemento u otros materiales a las aguas.

Con las nuevas obras se podrá transitar más rápido, pero no exceder la velocidad, porque el trayecto está vigilado desde un centro de control donde hay 200 cámaras para observar el funcionamiento de la vía, registrar la infracción y un policía de tránsito que estará listo para imponer la multa.

EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA