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La lonchera les compite fuerte a los restaurantes 

Según Raddar, en los últimos 3 años los colombianos han reducido gasto en comidas fuera del hogar.

FRUTAS

En la compra de alimentos los colombianos incluyen lo que van a preparar para llevar al trabajo en la lonchera.

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Archivo / EL TIEMPO

06 de mayo 2018 , 05:36 a.m.

Durante los últimos tres años, en Colombia el mercado de alimentos en restaurantes y comidas rápidas no ha crecido tanto como hace un quinquenio. En 2016, por ejemplo, la dinámica del mercado restaurantero se desaceleró (–0,31 %) y en el 2017 se incrementó muy poco (0,30 %). En comidas rápidas los crecimientos fueron bajos en ambos años (0,22 % en 2016 y 0,23 % en 2017).

La lonchera con la comida que llevan las personas a sus lugares de trabajo o estudio estaría llenando ese espacio que se abrió debido a múltiples factores, entre ellos el aumento de los precios en los comederos, por encima del 8 por ciento en 2016 y del 5 por ciento en 2017, según cálculos de la firma Raddar, experta en consumo.

Si bien el 38 por ciento de los colombianos comen alguna vez a la semana por fuera del hogar, según la última encuesta de tendencias de Nielsen, 7 de cada 10 toman el almuerzo cerca del lugar en donde realizan su actividad, pero ahora no todo el mundo se vuelca a los restaurantes ni pide comida a domicilio.

El portal ZonaJobs, por ejemplo, hizo una encuesta entre trabajadores acerca de varios tópicos de la vida laboral, y el 56 por ciento dijo llevar el almuerzo desde su casa.

Así las cosas, ya sea por un nuevo apego a la tradición culinaria (casera), por una evolución en la educación nutricional, por economía en un momento de desaceleración en el país, porque almorzar rápido es una prioridad en el mercado laboral de hoy y por la facilidad de preparación que ahora tienen los alimentos, la gente estaría volviendo a preparar y llevar de su casa la comida.

La salud es una de las razones de peso para el regreso de la lonchera al escenario de la alimentación de los colombianos que permanecen casi todo el día fuera del hogar.
Según los estudios de Nielsen, 6 de cada 10 consumidores colombianos dicen seguir dietas especializadas que omiten ciertos ingredientes. La dieta baja en grasa es la más seguida por los ciudadanos: un 39 por ciento.

Gastaron más en alimentos

En el 2017, según Raddar, el segmento de alimentos, que es el que más gasto genera a los ciudadanos (en la franja de ingresos medios y bajos representa el 33 y el 44 %), las comidas en restaurantes les significaron un gasto de 27,2 billones de pesos a las familias, mientras que en el segmento de comidas rápidas fue de 6 billones de pesos.
La cifra suena abultada, pero, según Raddar, “los colombianos han reducido gasto en restaurantes y puntos de comida rápida”.

De acuerdo con Raddar, “este gasto en alimentos fuera del hogar se mantiene de manera poco dinámica pero activo, por lo menos en una unidad al mes”.
En contraste, durante el periodo analizado por la firma experta en consumo, el gasto en alimentos como un todo creció, lo que tiene su razón.

Los colombianos dejaron de asignar en otras categorías para poder gastar en alimentos.

Precisamente, en el paquete completo de alimentos está el gasto para llevar la lonchera, y, aunque no ha sido cuantificada de forma aislada, todo indica que cada día se convierte en la alternativa más recurrente.

Para el investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario Iván Jaramillo, el tema es más de bolsillo. “La desaceleración que traíamos provocó el aumento en el consumo en cadenas de supermercados de precios reducidos (D1, Justo y Bueno, Ara, entre otros)”.

En la asignación por habitante de gasto en comidas en restaurantes también se evidencia el retorno de la lonchera. Según Raddar, “dicha asignación ha sido descendente en los últimos tres años: en enero del 2016 era de 10,9 y bajó a 8,9 por ciento en enero del 2018”.

Diferencias por ciudades

Una lupa a lo que sucede por ciudades, puesta por Raddar, muestra que “las 13 ciudades principales presentaron crecimientos leves en el mercado real, en especial en comidas rápidas (2016 y 2017).

El caso más notorio es Bucaramanga, en donde hubo resultados negativos (-0,9 en 2016 y -0,2 % en 2017), mientras que en Bogotá y Cali se presentan los mejores crecimientos en el 2017 y, aun así, fueron muy bajos: 0,5 y 0,7 por ciento, respectivamente. Para el segmento de comidas en restaurantes, el comportamiento fue similar. “Medellín y Bogotá fueron las de mejor indicador (solo crecieron 0,3 y 0,4 % respectivamente).

¿Qué dicen los restaurantes?

Desde la perspectiva de Acodrés, gremio de la industria gastronómica, la reducción en el número de negocios ha sido general y, en el caso de Bucaramanga, Rafael Mendoza, vocero de esta agremiación, “fue de 3,2 por ciento, pero creemos que es por la oferta nueva de restaurantes, no solo por la contracción de la economía”.

Entre tanto, para Arturo García, de Acodrés Bogotá, la situación es producto de la reforma laboral con los recargos nocturnos. “En 2017, el sector de restaurantes se sintió afectado, pagando recargos nocturnos mayores, obligando a propietarios a cerrar temprano, y, desde luego, se les reducen los ingresos a personas que laboran hasta altas horas, generando aún más rotación en los empleados”.

Agregó que, por estas reducciones en el uso de restaurantes y comidas rápidas, durante el año pasado “solo unos pocos negocios cumplieron presupuestos”.

REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS

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