Finanzas Personales

Tarjetazos en Colombia se están pagando entre 13 y 18 meses

Los colombianos han gastado $ 10,2 billones con sus plásticos. Avances en efectivo crecen un 15 %.

Tarjetas de crédito

Los colombianos continúan difiriendo el pago de sus tarjetas a plazos cada vez más largos. 

Foto:

123rf

03 de mayo 2017 , 07:51 p.m.

Los colombianos no solo mantienen su tren de consumo con las tarjetas de crédito, sino que además continúan difiriendo el pago de estos gastos a plazos cada vez más largos, cuando lo recomendado por los expertos es que estos se hagan lo más pronto posible para evitar el impacto de los altos intereses en el bolsillo.

Hasta mediados de abril, la tasa promedio aplicada a las compras con tarjetas de crédito de personas naturales era de 31,5 por ciento efectiva anual, cerca del máximo permitido por la ley de 33,5 por ciento.

Sin embargo, en los dos primeros meses del 2017, el consumo con el llamado dinero de plástico, que incluye los avances en efectivo, creció en 1,24 billones de pesos respecto a igual periodo del año pasado, según estadísticas de la Superintendencia Financiera.

Dicho de otra forma, ese gasto aumentó 8,6 por ciento real, en medio de la fragilidad de los principales indicadores económicos, lo que “sugiere un debilitamiento de la economía en el primer trimestre del año más pronunciado que el previsto”, en opinión de los miembros de la junta directiva del Banco de la República.

Hasta febrero pasado, los tarjetahabientes colombianos –unos 8,5 millones– ya habían consumido con sus plásticos más de 10,2 billones de pesos, y buena parte del pago de ese gasto se difirió a cuotas de entre 13 y 18 meses, que si bien muestran una reducción, continúan siendo los de mayor crecimiento (11,7 por ciento), seguidos por los de un solo mes, que lo hicieron a un ritmo del 9,8 por ciento y muestran una leve reducción, revela un análisis del área económica del Banco Davivienda.

Los consumos a más de 18 meses crecen a una velocidad del 5,8 por ciento, los de entre 2 y 6 meses conservan una dinámica del 2,6 por ciento, mientras que aquellos que se hacen entre 7 y 12 meses solo aumentaron un 2,4 por ciento.

No obstante, lo que muestra el análisis es que desde noviembre del 2015, cuando registraron un desempeño negativo del orden del 10 por ciento, no han dejado de crecer.

El informe también evidencia que los avances en efectivo son los que más crecen (15 por ciento), y continúan con una fuerte tendencia al alza.

Desde agosto del 2014, los avances en efectivo mantienen una marcada tendencia al alza, pues pasaron de un crecimiento casi nulo a uno que ya casi supera el 15 por ciento.

Una fuente bancaria consultada señaló que algo que puede estar ocurriendo es que las personas, previendo un poco que la actual situación de la economía las pueda impactar, comienzan a diferir sus pagos de tarjetas a mayores plazos, para no afectar sus finanzas al pagar ahora cuotas más bajas.

“Muchos prefieren pagar un poco más de intereses y no afectar su flujo de caja actual. Igual saben que en cualquier momento pueden realizar abonos si su situación económica tiende a mejorar o a estabilizarse”, agregó.

Cupo sin usar

Pero mientras las personas naturales están extendiendo el pago de sus consumos con tarjetas a mayores plazos, los empresarios hacen todo lo contrario, destacan los analistas de Davivienda en su informe, pues han registrado desaceleraciones profundas en todos los plazos de sus consumos.

Si bien las compras a más de 18 meses de los empresarios son las que más crecen (15,8 por ciento), también son las de más profunda desaceleración, ya que a marzo del año pasado esas compras crecían a más del 70 por ciento.

“Llama la atención que los avances en efectivo registran el segundo crecimiento más importante (7,4 por ciento), mientras que las compras de entre 2 y 6 meses son las únicas que caen”, dice el informe.

En el último año, las entidades financieras han desembolsado más de 56 billones de pesos a través de tarjetas de crédito, esto es, 15,9 por ciento más que en el periodo inmediatamente anterior, según cifras del Banco de la República.

Datos de la Superfinanciera indican que los tarjetahabientes les deben a las entidades unos 26,2 billones de pesos por consumos con sus plásticos y que estos mismos tienen cupos sin usar por 41,2 billones.

Hay $ 7 en mora por cada $ 100 prestados

De los cerca de 25 billones de pesos que las entidades financieras tenían prestados a través de las tarjetas de crédito al cierre de febrero pasado, unos 1,7 billones estaban en mora.

Dicho en otras palabras, por cada 100 pesos que los tarjetahabientes les estaban debiendo a los bancos a esa fecha por el uso de sus plásticos en compras y avances en efectivo, 7 pesos presentan alguna morosidad mayor a 30 días.

Aunque ese nivel de atraso es considerado bajo y no representa una alarma en sí para el sistema, lo que muestran las cifras de la Superintendencia Financiera, además, es que con respecto al mismo mes del año pasado esa mora se incrementó en 32 por ciento.

Es el doble de lo que creció la cartera total de las tarjetas de crédito para el mismo periodo, que fue el 15,7 por ciento.

En esos últimos 12 meses, los emisores de tarjetas de crédito les desembolsaron a sus clientes poco más de 56 billones de pesos.

Sin embargo, del monto total en mora, al menos unos 600.000 millones de pesos presentaban atrasos en sus pagos de entre uno y dos meses al cierre del primer bimestre del presente año; otro monto aproximado (576.042 millones) marcaba una morosidad de entre tres y seis meses, comportamiento similar al del 2016, según el ente de vigilancia y control.

Contrario a lo que pudiera creerse, no son las tarjetas de crédito de las personas de menores ingresos las que más deudas atrasadas registran en el sistema.

El más reciente informe de la Superfinanciera indica que, mientras los plásticos otorgados a personas cuyos ingresos no superan los dos salarios mínimos mensuales -esto es cerca de 1,5 millones- tienen en mora unos 290.000 millones de pesos (17 por ciento del total atrasado), los de mayores ingresos se han colgado ya con el pago de 1,4 billones, que representan el 83 por ciento de la cartera en mora de las tarjetas de crédito al corte de febrero pasado.

Se estima que en Colombia hay unas 15 millones de tarjetas de crédito activas, en poder de 9 millones de personas, lo que da un promedio de dos plásticos por individuo.

De los 10,2 billones de pesos facturados con dichos plásticos a febrero pasado, el 74,5 por ciento correspondió a compras y el restante 25,5 por ciento, a avances en efectivo, muy distinto de lo que ocurre con las tarjetas débito, con las que el 85 por ciento de las operaciones son retiros de efectivo a través de cajeros y 15 por ciento, pagos en puntos de venta.

ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA