Empresas

Este lunes vence el plazo para capitalización de Seguros Aurora

Siniestros y peleas entre herederos, los males que arrastra la firma.

Seguros Aurora

Aurora acumulaba hasta febrero un déficit cercano a los 400 millones de pesos.

Foto:

Andrea Moreno / EL TIEMPO

16 de abril 2017 , 08:36 p.m.

Si la Superintendencia Financiera no acoge la petición que el miércoles de la semana pasada le hicieron las directivas de la Compañía de Seguros de Vida Aurora, por iniciativa de un grupo de accionistas minoritarios, para que amplíe el plazo de capitalización de la firma, lo más probable es que el ente de control la intervenga como paso previo a su liquidación.

La situación de la aseguradora es bastante compleja, pues el marchitamiento de su operación en el mercado ha hecho mella en sus estados financieros a tal punto que el capital mínimo de la compañía está próximo a caer por debajo del límite permitido, por lo que la Superfinanciera ordenó su capitalización inmediata y ese plazo límite vence este lunes 17 de abril.

Según pudo establecer EL TIEMPO con fuentes cercanas al proceso, Seguros Aurora acumulaba hasta febrero un déficit cercano a los 400 millones de pesos, un monto que sin duda se incrementó con el paso de los días.

“En caso de que se materialice el incumplimiento de capital mínimo, la Superintendencia Financiera tendrá que intervenirla de inmediato”, explicó una fuente del sector.

Los malos negocios y una inadecuada suscripción de pólizas, entre las que figura una que protegía a varias EPS de la Costa contra enfermedades de alto costo, que obligó al pago de millonarios siniestros, son, entre otras, las causas de la actual situación de la aseguradora.

Sin embargo, esos parecen ser los males menores de la firma, ya que sus verdaderos problemas tienen origen después de la muerte de su máximo accionista Eudoro Carvajal Ibáñez a mediados del 2011, quien también era propietario de Seguros Cóndor, firma que fue intervenida y liquidada hace un par de años.

“Seguros Cóndor (liquidada) tiene el 23 por ciento de Aurora, el resto lo manejaba el señor Eudoro Carvajal a través de otras compañías de su propiedad. Una participación muy mínima está en manos de otros inversionistas”, dice una fuente que conoce de cerca el proceso.

Con la muerte de Carvajal Ibáñez, tres de sus hermanos iniciaron el proceso de sucesión de su fortuna calculada en cerca de un billón de pesos, en la que estaban incluidas las dos aseguradoras.

Con el tiempo, no solo aparecieron cinco hermanos medios más que demandaron dicha sucesión, sino que luego surgieron tres personas que se declararon compañeros permanentes de Carvajal Ibáñez, quienes entraron a reclamar derechos sobre la millonaria herencia, lo cual ha complicado el manejo de la compañía en particular.

La situación

Guillemo Vallejo Franco, quien lleva poco más de un año en la presidencia de Seguros Aurora, sostiene que el problema de la compañía es solo la falta de capital, por lo demás, la aseguradora cuenta con las reservas, no tienen deudas y han logrado que la Superintendencia Financiera les apruebe los balances hasta el 2015, faltando solo los del año pasado.

Sostiene, además, que es cierto que en los últimos años, debido a esa compleja situación en que se encuentra Aurora, la pérdida de mercado ha sido notoria y eso lo sabe todo el sector, “los negocios dejaron de llegar y eso es apenas lógico para cualquiera”.

Las soluciones de esta situación tampoco son fáciles. Pese a que un grupo de accionistas minoritarios pidió más plazo a la Superfinanciera para su capitalización, hay quienes creen que a la larga los recursos que necesita la aseguradora para sobrevivir no llegarán de sus manos, dado que ellos representan una cuota muy mínima de la firma y no todos querrán inyectarle plata a la compañía.

Otra alternativa sería la venta, aprovechando que varios inversionistas internacionales quieren aterrizar en la industria de los seguros en Colombia, pero el problema es que muy pocos verían atractivo comprar el 23 por ciento, que es la participación visible de la compañía.

Vallejo Franco señala que hoy los negocios de Aurora, la mayoría de estos vinculados al ramo de riesgos laborales, son muy pocos, no más de 2.500, y la aseguradora opera con una nómina de solo 15 empleados y a pérdida.

“Cada día que pasa nos comemos más el patrimonio de la compañía, que es lo que nos permite operar, pero se corre el riesgo de que si se deja pasar mucho tiempo, este se agote y no quede nada para repartirles, incluso, a los herederos”, señala el directivo.

Precisamente, un grupo de estos, que dice representar el 51 por ciento de las acciones de la aseguradora, le pidió a la Superfinanciera, a través de un aviso publicado en EL TIEMPO hace dos semanas, revisar los estados financieros de la firma, la cual consideran viable, a fin de evitar su liquidación.

CARLOS ARTURO GARCÍA M.
Redacción Economía y Negocios
En Twitter: @CarlosGarciaM66

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA