Fútbol Internacional

¿Cuáles fueron los mundiales y campeones brillantes…? (Opinión)

El tiqui-taca montó su propio velorio el día que España hizo 1.174 pases inocuos frente a Rusia.

21 de julio 2018 , 08:21 p.m.

Casi no había terminado la premiación cuando ya estaba instalado el debate: ¿Es Francia un campeón menor, un equipo vulgar, especulativo, rocoso, mezquino, contragolpeador y suertudo? Así lo ha tildado mucha prensa. “Ganó con el 39 por ciento de posesión”, agrega la crítica dura. “Francia entierra el tiqui-taca”, tituló As. El tiqui-taca montó su propio velorio el día que España hizo 1.174 pases inocuos frente a Rusia. Hasta los policías bostezaban.

Didier Deschamps

Didier Deschamps, DT de Francia.

Foto:

AFP

Las opiniones hay que respetarlas. Creemos que fue un excelente Mundial. No hubo un equipo sensación; pudo serlo Bélgica si alcanzaba la final. O si coronaba. Francia puede gustar o no, pero de 7 partidos ganó 6; el que empató con Dinamarca ni se cuenta, fue un pacto de no agresión. Le tocó Argentina, que había despertado ante Nigeria: le hizo cuatro. Luego, Uruguay, el cuco; le ganó caminando en su partido más plácido de toda la Copa. El siguiente: la temible Bélgica, que llegaba de eliminar a Brasil; la despachó. Y en la final hizo otros cuatro a Croacia. Tuvo un promedio de 2 goles por juego. Los números no explican todo, pero algo indican. Fue un equipo demasiado inteligente y con carácter para la juventud que lo integra. Mantuvo el control de sus siete enfrentamientos. Mostró una defensa espectacularmente aplicada. Lo de rocoso no le va: Francia no pegó una patada en todo el torneo, no raspó. Varane y Umtiti son anticipadores limpísimos. Kanté es un medio que quita casi sin rozar al rival. Los demás son de juego.

Hacía 52 años que no se daba una final con seis goles. Y es muy superior a aquellos seis de Inglaterra 4 - Alemania 2, porque entonces el fútbol era más lento y poSICION


Práctico, sí. Escaneaba al rival, procesaba el partido y actuaba en consecuencia. No fue brillante, eso no. Y tampoco generoso. No intentó una gota más de lo necesario. Pero terminó siendo superior a todos sus rivales. Y les cobró a precio de oro cada una de sus equivocaciones. Fue un colectivo, todos al servicio del equipo. Y le sobraron individualidades: Griezmann, Mbappé, Kanté, Pogba, Varane, Umtiti, Pavard, Lloris, Lucas Hernández. Cada uno apareció cuando debía en el partido. Dispuso de un talentoso director de orquesta: Griezmann (que pudo ser el Balón de Oro). O sea, juntó muchos argumentos para declararlo un campeón implacable.

Hacía 52 años que no se daba una final con seis goles. Y es muy superior a aquellos seis de Inglaterra 4 - Alemania 2, porque entonces el fútbol era más lento y posicional, se marcaba menos, no existía el concepto de presión, había grandes espacios, se dejaba pensar, las tácticas defensivas no estaban tan desarrolladas, los arqueros salían poco del arco. En suma: era menos complicado meter goles.

En un campeonato de 38 fechas, se le puede exigir a un equipo con grandes intérpretes que juegue bien, ha estado practicando todo el año, pero un Mundial son siete partidos, se va a ganarlo. Si no se actúa con inteligencia, se pierde.

Mucha gente idealiza los mundiales. Piensa que, al estar los mejores futbolistas, debe ser el gran espectáculo. No es así. Son la máxima caja de resonancia, pero no la mejor expresión futbolística (hubo muchos decididamente feos). Se juntan 23 jugadores que provienen de clubes y hasta de países distintos, con un técnico que no es el que tienen diariamente en sus clubes, con otro sistema, otra personalidad, distinta forma de trabajo. Y al no disponer del mismo tiempo de ensayo, las selecciones casi nunca alcanzan la armonía de los equipos de club, que sí tienen a los futbolistas todo el año. Armonía es ensamble, entendimiento, cerrar los ojos y saber que tal compañero está allá, que el otro va a picar, que fulano va a ir a buscar el centro... Es difícil lograrlo en veinte días de entrenamiento y unos poquitos partidos.

Este cronista ha asistido a diez mundiales; y vio 14 en total desde la niñez. Salvo el de 1970, no hubo brillantez en ninguno. La final de 1974 enfrentó a las dos superpotencias del momento, la revolucionaria Holanda de Cruyff, Neeskens, Rep, Krol, Van Hanegem, Rensenbrink y la maciza Alemania de Beckenbauer, Müller, Breitner, Overath, Holzenbein… Ganó Alemania 2 a 1. Fue una final tensa, sí, pero áspera, gris, ni los goles la salvaron. Menotti fue un promotor del fútbol ofensivo y exquisito. Su Argentina de 1978 tal vez comenzó la Copa con esa intención, pero nunca la plasmó; terminó guapeando, conquistando el título a punta de coraje. Italia 82, Argentina 86, Alemania 90, Brasil 94… Sobran ejemplos de campeones que no brillaron. Italia 2006 es menos que un recuerdo, una estadística. ¿España 2010 brilló…? Hizo 8 goles en 7 cotejos. Alemania 2014 tampoco es un hito inolvidable… Claro que nos encanta ver gran fútbol, pero ¿cuáles fueron los mundiales y campeones brillantes…?

Todos son exigentes cuando gana el otro.

JORGE BARRZA
Para EL TIEMPO
En Twitter: @JorgeBarrazaOK

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