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Actualizado 09:27 a.m. - miércoles 23 de abril de 2014

Deportes 06:55 p.m.

La defensa del Once Caldas es un asunto familiar

Alexis Henríquez y Luis Nuñez, los primos Charales, ya fueron campeones con el blanco blanco.

Hay dos jugadores en el Once Caldas que tienen muchas cosas en común, y no es sólo el deseo de coronarse campeones del fútbol colombiano, este domingo, frente a Tolima: el defensa Alexis Henríquez Charales y el lateral Luis Núñez Charales nacieron el mismo año, en la misma ciudad y, además, llevan la misma sangre: son primos.

Juntos lograron la tercera estrella del equipo de Manizales, en el Apertura-09, y ahora quieren volver a levantar el trofeo de la Liga. Ambos nacieron en 1983 en Santa Marta: Henríquez, el 2 de enero y Núñez, el 10 de diciembre. Vivieron en el mismo barrio, Pescaíto, de donde es el 'Pibe' Valderrama.

Allí iniciaron su formación deportiva en la escuela de fútbol Scotland, de donde dieron el salto a la Selección Magdalena, para después llegar, en el 2002, a la primera C del Once Caldas.

Hoy, Henríquez es el capitán del equipo en el que ha estado por ocho años y Núñez, tras un paso por Equidad en el 2008, retornó al cuadro manizaleño y es el lateral izquierdo titular. Además, los dos han estado en convocatorias de la Selección Colombia.

Pero mucho antes de iniciar ese recorrido futbolístico, la vida de estos dos jugadores ya estaba ligada, desde el momento en que nacieron, siendo primos por parte de sus progenitoras: doña Eda Charales (madre de Núñez) y doña Rosa Mari Charales (madre de Henríquez).  "Somos primos hermanos. Nos criamos juntos y siempre hemos jugado juntos. Comenzamos pateando balones por las calles de Santa Marta y en la cancha La Castellana. Ahora, estamos aquí, muy cerca de obtener un nuevo título con el Once Caldas", dijo Núñez. 

Aún recuerda cómo llegaron a la ciudad: "Nosotros no conocíamos Manizales, pero queríamos experimentar otra cultura y nos adaptamos fácilmente. Fui suplente de Casierra (Mauricio), después él se fue y me dieron la oportunidad", dijo el lateral izquierdo, quien confesó que en el inicio de su carrera fue delantero, luego pasó a ser volante y terminó en la defensa, juntó a su primo.

Y como familiares que son, no faltan las discusiones, pero en el terreno de juego. "Algunas veces le llamo la atención a 'Lucho' porque no hace los cierres a tiempo, o llega tarde, entonces nos gritamos, pero son cosas del partido. A Luis lo quiero como a un hermano. Él sabe que siempre tendrá todo mi apoyo dentro y fuera de la cancha", dijo Henríquez, quien es una persona de muy pocas palabras, lo que contrasta con sus gritos de liderazgo en el campo.

Pero ante todo, los primos del Once Caldas coinciden en que quieren volver a ser campeones, para dedicarle la copa a Rosa Mari y a Eda, las hermanas Charales, sus mamás y tías, quienes a la distancia esperan que la estrella se quede en la familia.

Juan Sebastián Salazar Para EL TIEMPO
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