Automovilismo

La dinastía Montoya corre a la velocidad de Sebastián

El hijo de Juan Pablo destaca en la Kàrting Series e ingresó al programa de desarrollo de Ferrari.

Sebastián Montoya

Sebastián Montoya, piloto colombiano.

Foto:

Tomado del Instagram de Sebastián Montoya

18 de febrero 2018 , 11:22 a.m.

El apellido Montoya en el mundo del automovilismo colombiano es sinónimo de astucia, inteligencia y, en especial, de triunfo. Juan Pablo fue un piloto que dejó su nombre en todas las categorías que corrió y para sus rivales tenerlo en los retrovisores era un problema. Hoy en día, la dinastía sigue acelerando a fondo y su hijo Sebastián comienza a pisar el acelerador hacia un futuro promisorio, que ya fue visto por Ferrari.

Con un padre que respira el mundo a motor, Sebastián fue interesándose desde pequeño en esta pasión que tanta gloria le dio a Juan Pablo. Nunca fue una imposición practicar este deporte, pero en su sangre llevaba la velocidad y en el chip de su cabeza, la inteligencia para convertirse en piloto.

Entonces no ha sido una cosa muy difícil, porque él siempre ha tenido el gusto por las carreras

Nosotros le mostramos cuando era chiquito este mundo del automovilismo y desde pequeño le ha gustado. Entonces no ha sido una cosa muy difícil, porque él siempre ha tenido el gusto por las carreras”, le dijo a EL TIEMPO Juan Pablo Montoya, quien ha ganado las emblemáticas 500 Millas de Indianápolis y varios de los más importantes grandes premios de la Fórmula 1, además de combinar ahora su profesión con acompañar muy de cerca los pasos de su hijo.

Tranquilo y siempre sonriente, Sebastián ha venido dando grandes pasos dentro de la Kàrting Series. Como su padre, es un piloto que no deja nada a la especulación. Revisa y analiza cada parte de su kart, los circuitos en los que va a poner a prueba sus condiciones. Además, es aguerrido como Juan Pablo, y para él estar adelante en la grilla es por lo que se trabaja.

Es más el trabajo de lo que se está haciendo bien y lo que se está haciendo mal. No le ponemos tanto misterio. Siempre se trabaja para tratar de ganar

Lo que más trabajo con Sebastián está en la parte de manejo, y ya. No es tan complicado. Es más el trabajo de lo que se está haciendo bien y lo que se está haciendo mal. No le ponemos tanto misterio. Siempre se trabaja para tratar de ganar. Obvio, no en todas las carreras se puede ir bien, pero es parte del progreso de las cosas”, añadió su padre.

Sebastián, quien está por cumplir 13 años, se ha consagrado como campeón la Carrera Nacional X30 Colombia 2016, el Winter Series SKUSA Junior X30. En enero de este año fue confirmado como piloto de fábrica Tony Kart y hace una semana ingresó al programa de desarrollo de pilotos de Ferrari.

Este nuevo reto comienza a confirmar sus capacidades. Faltan algunos años para dar un gran salto, pero sus condiciones ya le abren el mercado.

“Él se va puliendo y trabajando. Debe ir cogiendo experiencia, y es un trabajo de varios años. Los consejos son más “oiga, tiene que hacer esto aquí, cambiar esto acá”. Estamos trabajando con él. Siempre es bueno tratar de mejorar y entender por qué pasan las cosas”, comentó Juan Pablo.

Nueva experiencia

El Ferrari Driver Academy está diseñado para proporcionar herramientas a los jóvenes pilotos para llegar a elecciones correctas, proporciona los recursos necesarios para un crecimiento personal ideal, al tiempo que se mejoran y trabajan sus innatas técnicas.

Es una cosa que no creía que iba a pasar. Se me dio la chance de estar con Tony Kart, lo cogimos y gracias a Dios nos tocó el programa de Ferrari. Ojalá que nos vaya muy bien con eso

Visited Ferrari today!!! It was really cool!!!!

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“Es una cosa que no creía que iba a pasar. Se me dio la chance de estar con Tony Kart, lo cogimos y gracias a Dios nos tocó el programa de Ferrari. Ojalá que nos vaya muy bien con eso”, reconoció Sebastián Montoya. Por ahora no hay plazos. Lo más importante, ir carrera a carrera y buscando siempre el nivel más alto para seguir abriéndose puertas y, por qué no, verlo en unos cuantos años como el segundo colombiano en la Fórmula 1, luego de que su padre Juan Pablo brillara en la máxima categoría del automovilismo mundial.

“Este paso es bueno porque abre las puertas a muchas cosas en el futuro. Hay que ir desarrollando y tener paciencia; uno tiene la idea de lo que se quiere hacer, y todavía falta mucho para eso”, concluyó Juan Pablo.


Felipe Villamizar M.
Redactor de EL TIEMPO
En twitter: @FelipeVilla4

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