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La conmovedora ruta para llegar al Petronio Álvarez

EL TIEMPO siguió la travesía, a ritmo de marimba y cantos, de los participantes en Tumaco. 

Grupo Nuevo Amanecer Afro, uno de los clasificados a las finales en Cali del Petronio Álvarez. El evento irá del 15 al 20 de agosto.

Grupo Nuevo Amanecer Afro, uno de los clasificados a las finales en Cali del Petronio Álvarez. El evento irá del 15 al 20 de agosto.

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Festival Petronio Álvarez

01 de julio 2018 , 10:00 p.m.

Fue un gran saludo, de cantadora a cantadora mayor. Ambas, al tiempo, se quitaron el sombrero para abrazarse. La homenajeada era la maestra Eva Pastora Riascos, una de las más respetadas del Pacífico colombiano. Ocurrió en Tumaco, donde vive y nació Riascos.

Ella hace parte de uno de los grupos más antiguos de música tradicional de la zona: Perlas del Pacífico. Además de cantadora es madre y abuela, y guarda conocimiento ancestral sobre la gastronomía de la región y la agricultura local. .

Riascos es crítica del abandono de su Tumaco querido y de olvidar las tradiciones. Sin duda, hay que oír sus argumentos, pero es más importante verla cantar: parece entrar en trance cuando interpreta un arrullo o un alabao. Lo suyo es un arte mayor, una conexión con la tierra, con sus ancestros, con el cercano mar

Perlas del Pacífico fue uno de los 138 conjuntos que participaron en los siete zonales realizados, además de Tumaco, en Istmina, Buenventura, Cali, Guapi, Bogotá y Popayán, en las que se escogieron los 44 grupos que irán a Cali del 16 al 20 de agosto a las semifinales del Petronio Álvarez, el gran encuentro de la música del Pacífico.

En la capital del Cauca se eligieron los finalistas en la categoría de violines caucanos. Se llevó a cabo en un punto geográfico montañoso para ratificar que la música que hacen los afrocolombianos no solo es de litoral o de tierra caliente: los negros han tocado el violín en los sectores andinos del norte y del sur de este departamento desde hace 300 años, según varios estudios.

El fallecido Germán Patiño, gran promotor del Petronio, lo entendió así y empezó a recibir los grupos de violines caucanos, que inicialmente participaban en la modalidad libre.

En el 2008 la categoría quedó establecida y en este 2018 participaron 18 grupos, clasificando: Auroras del Amanecer, Al Son de Ararat, Mavichí, Aires de Dominguillo, Son del Tuno, Cantadoras de Manato, Puma Blanca, Caña Brava y San Padua.

Por algunas investigaciones se ha establecido que este instrumento fue conocido por el negro en las plantaciones, y aunque no hacía parte de su tradición, en su mayoría de percusión, muchos de los esclavos procedentes de África llegaron con educación musical que les permitió aprender a tocar el violín. En las haciendas de las orillas del río Cauca los fabricaban con tacos de guadua y crin de caballo.

Hoy sigue esta tradición que deja oír merengues andinos, bambucos, torbellinos y jugas, entre otros.

Ocho minutos

Como en todos los zonales, cada grupo tuvo ocho minutos para que el jurado oyera su propuesta y poder clasificar. Yamileth Cortés, directora del Petronio, afirma que cada año hay más conjuntos queriendo llegar a las finales en Cali. “La cifra no para de subir y eso es muy importante para el festival porque garantiza su supervivencia y lo valida”.

A estas zonales se llega por agua, por mar, por carretera luego de travesías de hasta seis horas o más. La maestra Ana Inés Castillo, directora del grupo Tumbos de Cualimán, cuenta que para ella es mejor el viaje por carretera que por mar para llegar a Tumaco, donde participaron. Por tierra, agrega, salen de su sitio de origen, Roberto Payán, y suben a Telembí y luego a Barbacoas.

“Pero por mar, este a veces está bravo y nos demoramos más”, dice, y agrega que su grupo le debe el nombre a la cascada de Cualimán, cerca de Roberto Payán. “Eso cae desde lo alto y usted viera cómo retumba esa agua. Ese sonido tiene mucho poder”, agrega.

El grupo ha participado en las zonales ocho veces y en dos ocasiones ha clasificado a las finales en Cali. Este año será la tercera ocasión que participen en la capital del Valle, en la modalidad de marimba de chonta y cantos tradicionales.

Para ellos supone todo un operativo porque es otro traslado, más lejos, con más equipaje y más costoso. Se cargan desde los instrumentos, incluyendo la gran marimba –de la que todavía se buscan muchos de sus orígenes, rodeados de misterio y magia– que, por generar tanto respeto y por su tamaño, siempre es llevada mínimo por dos personas.

En las puestas en escena no se olvida los altares, que muestran la tradición religiosa y mágica de los pueblos del Pacífico, e incluyen, no solo la imagen de un santo sino las plantas medicinales para el cuerpo y el alma. Las mujeres llevan sus vestidos largos, falda y blusa, que la noche anterior a la presentación planchan con dedicación y dejan bien extendidos.

También están los sombreros, símbolo de elegancia y de trabajo agrícola, recuerdo del pasado y sentido también de su presente.

Aparte está la consecución de recursos para estos viajes. Aunque se ha logrado que los alcaldes apoyen a los grupos (de los 14 municipios que hacen parte de la designación de la Unesco de la marimba de chonta y los cantos de marimba del Pacífico sur como patrimonio oral de la humanidad, 10 están en Nariño), los dineros no siempre salen. Los músicos los consiguen con rifas.

Por eso Eva Pastora Riascos dice que esto es más que tradición. “Es que nuestra música, nuestra comida, nuestras hierbas y nuestros bailes lo son todo. Y se debe apoyar sin condiciones”.

En eso está de acuerdo la secretaria de Cultura de Nariño, Gloria Garzón, quien estuvo en la zonal de Tumaco. “Nariño ha estado durante mucho tiempo en clave de dolor, solo de eso se habla, estas tradiciones son fundamentales para nuestro futuro”, comenta.

Este año, en los zonales participaron 1.400 músicos que llegaron de 44 municipios del Pacífico. Eso significa un movimiento de casi 4.000 kilómetros de personas que dejaron sus oficios para regalarles cantos a la tierra y a la vida.

Todo en regla

El festival exige llenar ciertos documentos y entregar en regla los registros, los raiders y las fotos de cada participante. Angélica Uribe es la encargada de esta parte.
A los zonales viaja con varios legajadores grandes, impresora, grapadora, suficiente papel y varios lapiceros. En muchos de esos territorios, incluido Tumaco, la conexión a internet es lenta y enviar una foto puede tardar hasta dos horas.

Uribe revisa bien los documentos, les dice qué les falta y muestra joyas como una reseña de un grupo, la de Tumbos de la Mar, escrita en perfecta letra manuscrita por uno de sus integrantes, Adalberto Castillo. “El grupo nació en el 2013 de la necesidad de retomar las costumbres ancestrales”, dice el documento que no olvida incluir el nombre de su creador, “el difunto Richard Laín Bonilla”.

“Una vez me encontré con un dibujo hermoso en el que me pintaron la marimba de chonta con los dos palitos para informarme que en ese punto iba este instrumento”, cuenta Uribe.

La jornada en Tumaco sirvió para despedir con un minuto de silencio a dos grandes del Pacífico recientemente fallecidos: el maestro Gualajo y la cantadora Juanita, una de las voces más bellas de la región. Ahora Cali los espera a todos.

Una vez me encontré con un dibujo hermoso en el que me pintaron la marimba de chonta con los dos palitos para informarme que en ese punto iba este instrumento

Grupos clasificados

Marimba de chonta:

Remanso Pacífico, Bombo Negro, Matachinde, Resplandecer Nariñense, Tumbos de Cualimán, Integración Pacífica, Grupo Cañaveral, Olas del Pacífico, Raíces Ancestrales, Mabomguacú, Pregones del Manglar, Renacé Folclor, Ritmo del Este e Higuerón.

Chirimía:

Pichindé Chirimía, Zaperoko Chirimía, Chirimía del Río Napi, Choibá, Son Yubarta, Tambó Nativo de Guapi, Afrosón Chirimía, Oro y Platino, Sabrosura del Litoral y
Son y Sabor.

Libre:

Electrochonta, Proyecto Selva, Pacífico Libre, Timbiáfrica, Innovación de Timbiquí, Grupo Papá Bocó, Los Pangurbes y el Ciudeblo, Bareke Stars, Sol de Abril y Raíces de
Timbiquí.

Violón caucano:

Auroras del Amanecer, Al Son de Ararat, Mavichí, Aires de Dominguillo, Son del Tuno, Cantadoras de Manato, Puma Blanca, Caña Brava, Nuevo Amanecer Afro y
San Padua.

OLGA LUCÍA MARTÍNEZ ANTE
Enviada especial de EL TIEMPO
Tumaco
* Con invitación del Festival Petronio Álvarez

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