Música y Libros

María Dueñas y su viaje novelado a la Nueva York de 1930

La ‘best seller’ española presenta en la Filbo 2018 su nueva novela, ‘Las hijas del capitán’.

María Dueñas

La ‘best seller’ española presenta en feria su nueva novela, ‘Las hijas del capitán’.

Foto:

Cortesía: Carlos Luján/ Planeta

15 de abril 2018 , 01:28 a.m.

Mientras revisaba las ediciones antiguas del periódico La Prensa, para la comunidad hispana, que circulaba en los años 30 del siglo pasado en Nueva York, la escritora María Dueñas encontró un titular muy particular: la llegada de los huesos “achicharrados” de Carlos Gardel a esa ciudad provenientes de Medellín.

Dueñas cuenta que el ídolo del tango argentino se había radicado tiempo atrás en la Gran Manzana, y los que analizaron la logística del traslado del féretro, luego del accidente, encontraron que lo más fácil era llevarlo primero hasta Estados Unidos.

Sin embargo, una vez que llegan los despojos mortales a Nueva York, las autoridades sanitarias ponen problemas y obligan a que lo huesos cumplan con los plazos de ley, lo que obliga a que sean velados en la Funeraria Fernández.

“Esto me pareció que era un poco surrealista y novelesco a la vez –dice la escritora–. Y como además había tenido constancia, leyendo estos periódicos, de lo que había supuesto Gardel los años anteriores con sus conciertos y sus películas, me pareció que valía la pena que esos huesos tuvieran una presencia en la novela”.

Es así como Dueñas crea un personaje que custodia los huesos del cantante argentino, que aparece en 'Las hijas del capitán', la nueva novela que estará presentando en Bogotá la best seller española, recordada por su serie en Netflix de 'El tiempo entre costuras'.

Ambientada en esa Nueva York posterior a la Gran Depresión de 1929, que acogió a miles de migrantes que llegaron en busca de mejor suerte, la autora da vida a tres hermanas españolas (Victoria, Mona y Luz Arenas), a las que el destino lleva a ese país.

Las veinteañeras malagueñas se ven obligadas a partir para la Gran Manzana, cuando su madre asfixiada por múltiples problemas le pide al padre que alguna vez cumpla con su papel. Emilio Arenas es un marino asentado en esa ciudad, que luego de dar tumbos por todo el mundo, acepta hacerse cargo de sus olvidadas hijas.

Con tan mala suerte, que la muerte accidental de Emilio, cuando le cae encima un contenedor de carga de equipajes en el muelle de la Compañía Trasatlántica Española, obliga muy temprano a Victoria, Mona y Luz Arenas a hacerse cargo de sus vidas. Y de paso, de El Capitán, un decadente restaurante que tenía su padre, que las niñas pretenden convertir en night club.

Ambientada en esa Nueva York posterior a la Gran Depresión de 1929, que acogió a miles de migrantes, la autora da vida a tres hermanas españolas:Victoria, Mona y Luz Arenas.

“Yo tenía mucho interés de escribir una novela de mujeres inmigrantes, que se veían obligadas a abandonar su mundo. Lo que pasa es que no sabía a dónde las iba a enviar. En un principio se me pasó por la mente mandarlas al sitio natural para tantos españoles, que es América Latina. Pero me parecía que ese territorio ya había sido explorado con anterioridad”, explica la autora.

Investigando, Dueñas encontró que a Estados Unidos también emigró una oleada de españoles en las primeras décadas del siglo XX, cuya historia era poco conocida. “Quizás porque fueron menores, numéricamente, o porque se expandieron por todo el país y no quedaron muchos testimonios”.

Tenacidad femenina

Sin tratarse de una novela de corte femenino, como ella misma lo advierte, María Dueñas rinde tributo en estas páginas a la capacidad luchadora de una serie de mujeres, que deben enfrentar un ambiente machista, en una época económicamente difícil.

“Sí es cierto que las grandes protagonistas de la historia son tres mujeres jóvenes, inocentes, incautas, que luchan de pronto por hacer frente a unas situaciones muy adversas, en un territorio que no es el suyo, al que han llegado casi a la fuerza y en el que se sienten acosadas por multitud de infortunios. Hay un tributo a esas mujeres que son capaces de sacar las uñas en tiempos difíciles”, explica Dueñas.

Hay un tributo a esas mujeres que son capaces de sacar las uñas en tiempos difíciles.

Sin embargo, anota que no todo será negativo. Ellas se encontrarán también con gente “positiva, constructiva, cómplice y amiga”, que las va a ayudar para llevar una mejor vida.

Y como suele pasar con varios de los personajes secundarios, en las historias de Dueñas, como ha ocurrido en otras de sus novelas como 'Misión Olvido' y 'La Templanza', una de estas mujeres buenas con las que dan las tres protagonistas es sor Lito.

Una particular monja abogada, hija de una prostituta canaria de Nueva York, que crece en las situaciones más precarias y deprimidas de esta ciudad, pero que logra abandonar ese mundo en su juventud, para unirse a una orden religiosa.

“Ella es un personaje al que yo le tengo un cariño enorme, porque además toma estas chicas tan desorientadas como una parte de su labor. Pero su apostolado no es evangélico; sino que las ayuda a crecer como mujeres fuertes. Es una religiosa que en el fondo no tiene ningún espíritu cristiano que la mueva en sus estímulos. Por eso, primero estudió Derecho en la Universidad de Nueva York, para ayudar a los más necesitados”, comenta la escritora.

María Dueñas

María Dueñas, en Nueva York.

Foto:

Cortesía: Carlos Luján/Planeta

Con varios de sus personajes secundarios, en especial los masculinos, que comenzarán a rondar a las tres protagonistas, Dueñas le va pintando al lector esa Nueva York de los años 30. La vida de los griles nocturnos, de la industria tabaquera, de los abogados oportunistas, de las apuestas ilegales, pero también de la opulencia, de los grandes hoteles y sus famosas orquestas.

Y para esa transición hacia el glamour neoyorquino, la autora española se vale de otro personaje de la vida real: Alfonso Borbón y Battenberg, conde de Covadonga (1907-1938).

Cuenta Dueñas, que este curioso personaje, primogénito del matrimonio de Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia (hermano de don Juan de Borbón, tío de Juan Carlos I y tío abuelo del Felipe VI) solía pasar largas temporadas en la ciudad, para tratarse la hemofilia que padecía.

“Pensé que me podría servir como un contrapunto estupendo de ese mundo humilde, precario, de clases populares en el que viven mis protagonistas, y después ese mundo de clase alta, de las zonas más cercanas al Central Park”, anota la escritora.

A lo largo de la trama, la autora va dándole al lector lugares curiosos e históricos de esta gran urbe estadounidense, que invitan a redescubrirlos en alguna visita, pero que también dan cuenta del proceso de investigación.

Viajé muchísimo a Nueva York, en los últimos tres años. Caminé todos esos rincones.

“Viajé muchísimo a Nueva York, en los últimos tres años. Caminé todos esos rincones. He tenido la suerte de contar con el apoyo de investigadores de la Universidad de Nueva York, vinculados también con este proceso de migración. Y después he tenido además la suerte de poder conocer algunos miembros de aquella vieja colonia y también a sus descendientes, que me abrieron sus recuerdos y sus álbumes de fotografías”, dice Dueñas, sobre el proceso de reconstrucción de la época.

En medio de este gran contexto de vida, de aventuras y de ciudad, hay un sentimiento que atraviesa las más de 600 páginas de la historia de principio a fin: la constante idea del regreso a la tierra que se debió dejar, que persigue a todos los inmigrantes.

Estas chicas llegan desde el sur de España, desde Málaga, a Nueva York, con una única idea en la cabeza que es volver cuanto antes. Ellas van un poco obligadas, Nueva York es una ciudad espléndida, pero a ellas no les interesa nada en principio. Ellas quieren volver a su casa, con su gente, su mundo y más que vienen de un origen social humilde”, explica Dueñas.

La historia está atravesada por la constante idea del regreso a la tierra que se debió dejar, que persigue a todos los inmigrantes.

Esta situación, de paso, le permite contraponer la vida de dos países tan diferentes. Esa España atrasada y empobrecida, comparada con el desarrollo de EE. UU.
La escritora dice que a muchos de los españoles inmigrantes de aquella época se les cruzaron dos coyunturas, que no esperaban y que los obligó a quedarse como expatriados de su tierra natal.

“Mientras estaban en Nueva York estalló la Guerra Civil, con hambre, miseria y represión. Pero luego, además, termina la Guerra Civil y empieza la Segunda Guerra Mundial. Con lo cual, eso termina haciendo que la inmensa mayoría de la colonia española termine quedándose en Nueva York. Y lo hacen con el corazón partido: pues se sienten muy agradecidos con ese país que les ha dado oportunidades, pero por otro lado no olvidan nunca su propia identidad y su tierra”, concluye Dueñas.

Dónde y cuándo

La escritora española conversará con la periodista Yolanda Ruiz, el primero de mayo, a las 7 p. m., en la sala F, de los pabellones 21 a 23 de Corferias.

María Dueñas

Carátula de 'La hijas del capitán', de Editorial Planeta.

Foto:

Archivo particular

'Las hijas del Capitán'
María Dueñas
Editorial Planeta
624 páginas
$ 55.000


CARLOS RESTREPO 
CULTURA 
Twitter: @Restrebooks

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA