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Roxy Music: a 45 años del debut de la banda que inventó una era

El grupo británico rompió esquemas con su imagen glamurosa y un pop ‘avant-garde’.

Banda Roxy Music

Arriba: Paul Thompson, Bryan Ferry, Rik Kenton y Brian Eno; abajo: Andy MacKay y Phil Manzanera.

Foto:

Brian Cooke - Redferns / Getty

13 de mayo 2018 , 11:39 p.m.

El 24 de agosto de 1972, Roxy Music se presentó por primera vez en el programa televisivo británico ‘Top of the Pops’. Liderada por su carismático cantante Bryan Ferry, la banda estrenó su sencillo ‘Virginia Plain’, una melodía que desafiaba los parámetros convencionales de la canción pop al no tener estribillo y repetir una única estrofa. Sin embargo, buena parte de su rareza emanaba de una pequeña caja de madera con diales manipulada por un personaje andrógino de guantes plateados. Esa noche, Brian Eno introdujo la música electrónica a un público masivo, y Roxy Music pasó a ser uno de los grupos más influyentes de la historia.

Desde su casa campestre, en Inglaterra, el guitarrista Phil Manzanera ríe con ganas al recordar las diferencias entre el estrafalario vestuario de la banda y los looks más recatados del público juvenil que bailaba en el set de televisión. “La gente nos lo dice todo el tiempo. Cuando nos vieron en este programa pensaron: ‘Hay otra gente como yo. Hay gente diferente en este país’. Especialmente fuera de Londres”, cuenta en un fluido español. “Eso tuvo una influencia increíble en muchos artistas que, en la década del 80, empezaron a salir y que, en la fecha de emisión del programa, solo tenían 10 años”.

Hijo de madre colombiana, la juventud de Manzanera se repartió entre países como Cuba y Venezuela, donde aprendió el arte de la guitarra eléctrica. De vuelta en Londres, formó una banda (Quiet Sun) y audicionó para Roxy Music, pero no fue escogido. “El 31 de enero del 72 cumplí 21 años y no estaba en ningún conjunto”, recuerda. “La semana siguiente, Bryan Ferry me preguntó si quería hacer unas mezclas de sonido; fui a la casa donde ensayaban y, como no estaba David O’List (el guitarrista original), me dijeron que tocara un poquito. El 14 de febrero me llamaron: ‘¿Quieres meterte en el grupo?’. Dos semanas después estábamos grabando el primer disco. Yo estaba enloquecido”.

Pocas semanas después, la banda abrió el show de un tal David Bowie en el bar The Greyhound, en Croydon. La misma temporada en que ambos editaron dos discos fundamentales de su era —el debut homónimo de Roxy Music y ‘The Rise And Fall of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars’— mostraron sus credenciales ante una audiencia que no superaba las 60 personas. “En los siguientes cuarenta años, cada vez que me encontré con David hablamos de ese ‘show’ ”, cuenta. “Él me decía: ‘Phil, todo el mundo me dice que estuvo ahí. Al menos, mil, dos mil personas. Si yo recibiera un dólar por cada una de ellas, ya sería millonario’. Y yo le respondía: ‘Pero tú ya eres millonario’. Y nos reíamos”.

Una revolución multicolor

El 2 de febrero pasado, y para conmemorar su aniversario 45, la banda británica lanzó un ‘box set’ de cuatro discos que incluye una versión de su primer álbum remezclada por el productor Steven Wilson. La reedición incluye demos inéditos, sesiones en vivo en el programa del DJ John Peel, un libro con fotografías y un DVD con presentaciones en vivo de la época.

En sus inicios, Roxy Music fueron pioneros del ‘glam’, un género que representó un rechazo a los valores de la contracultura de los 60. Sus dos figuras claves —Bowie y Marc Bolan— eran presencias significativas en la escena ‘underground’ de Londres pero, hacia 1970, empezaron a mirar otras direcciones y audiencias.

“Lo hicieron, en gran medida, adoptando valores antiéticos a la noción de autenticidad de la contracultura ‘hippie’: ‘glamur’, ‘show-biz’
, teatralidad, cortejando al público pop”, manifiesta el académico Philip Auslander, autor del libro ‘Interpretando rock glam: Género y teatralidad en la música popular’.

Con tres de sus integrantes formados en escuelas de arte y literatura (Eno, el saxofonista Andy Mackay y Ferry, quien fue además alumno de Richard Hamilton, pionero británico del pop art), Roxy Music tomó la idea del rock como un arte conceptual. “Fueron un verdadero ‘shock’ para la música pop en términos de vestuario, el canto de ‘crooner’ futurista de Ferry y su instrumentación radical, que combinaba rock progresivo, con Manzanera y Mackay, y modernismo experimental, con la electrónica no convencional de Eno”, afirma David Fricke, editor sénior de la revista ‘Rolling Stone’. “Esto —agrega— era arte pop con un real sentido de aventura y amenaza en canciones sobre el lado oscuro del glamur que aún podías escuchar en la radio comercial y la televisión”.

El ‘look’ Roxy Music se basó en un atractivo sexual telegénico. En su primera etapa, sus miembros combinaban plumas, peinados propios del ‘rock n’roll’ de los 50 y telas de leopardo. Un choque de egos entre Ferry y Eno determinó la salida de este último del grupo. “Teníamos un cantante muy guapo, pero, en el escenario, todos miraban a Eno porque era una persona como de otro planeta”, cuenta Manzanera. “Entrábamos al camerino y decíamos: ‘Joder, ¿qué tiene este tío? ¡Es increíble!’. Estaba con todas las mujeres, y nosotros nada, hombre. Como él dijo después de que se fue: ‘Yo soy una Unidad Móvil Independiente’. No estaba construido para estar en un conjunto”.

Elegancia y distinción

Con Bryan Ferry afianzado como capitán del buque, la banda dejó atrás su veta más experimental para incorporar gradualmente elementos del ‘soul’ y la música disco. En menos de una década, lograron el cenit del art-rock británico (en sus discos ‘Stranded’ y ‘Country Life’), abrazaron el ‘funk’ (‘Siren’) y se despidieron con el superventas ‘Avalon’ (1982), la cumbre de la sofisticación pop. Fue en este período cuando Ferry cambió las telas brillantes de sus inicios por los trajes sofisticados y la elegancia chic del Hollywood clásico, una estampa que mantiene hasta hoy.

“Ferry llevó el arquetipo del cantante de vuelta a los modelos anteriores al rock, como el ‘crooner’ modelo Sinatra”, dice el periodista británico Simon Reynolds, autor del libro ‘Como un golpe de rayo: El ‘glam’ y su legado de los setenta al siglo XXI’. “En lugar de una pasión cruda y ‘bluesera’, en el estilo de Mick Jagger o Joe Cocker, se trataba de cantar con equilibrio y elegancia. Eso también se reflejó en su imagen, especialmente cuando se puso el esmoquin blanco. Fue un regreso a la idea del espectáculo ‘pre-rock’ de la elegancia masculina. A un millón de millas de Iggy Pop”, asegura Reynolds.

Además de su influencia palpable en la moda, la huella de Roxy Music es reconocible en distintas áreas de la música popular. “Su sonido posmoderno y experimentación musical fueron influyentes en bandas de rock progresivo como Soft Machine y King Crimson”, afirma la periodista británica Sylvie Simmons. “La apariencia gallarda de Ferry, así como la parte electrónica de la banda, influenciaron a bandas new wave como Duran Duran —sostiene—, mientras que el tedio sofisticado de su voz sería adoptado por David Byrne, de Talking Heads”.

Para Phil Manzanera, el legado de la banda es mucho más conceptual. Y vuelve a remontarse a aquel debut en ‘Top of the Pops’. “Más allá de nuestra música y cómo nos vestimos, creo que la gente pensó: ‘Hay una posibilidad de tener éxito haciendo una cosa diferente’ ”, dice. “Nosotros siempre pensábamos que no tienes que ser técnicamente fantástico. Si te sabes uno, dos o tres acordes, es suficiente. Si tienes una idea que tenga resonancia y mucho entusiasmo, puedes tener éxito. Y ese fue también el concepto del punk. La idea siempre es más importante que ser técnicamente el mejor del mundo”.

Mentes inquietas

El legado musical de los integrantes de Roxy Music trasciende la banda. Brian Eno volcó sus ideas en magistrales discos de pop experimental y trabajó como productor de artistas como David Bowie, James y U2. Bryan Ferry profundizó su faceta de crooner con una extensa discografía solista en la que rinde tributo a The Beatles, Bob Dylan y más.

Y Phil Manzanera, además de su ecléctico catálogo, produjo a artistas como John Cale, Héroes del Silencio y Pink Floyd.

Desde el 2001, Roxy Music se ha reunido esporádicamente para hacer giras. En la década pasada empezaron a grabar un disco —con Eno incluido— pero este nunca vio la luz. “Lo tengo aquí, en mi computador, pero cada vez que lo escucho digo: ‘No, esto no es tan bueno. ¿Para qué sacarlo?’ ”, dice el guitarrista. “Quizás si alguien viene y dice: ‘¡Júntense antes de que se mueran, por favor!’, digamos ‘ah, está bueno’. Pero somos los peores en ese sentido. Es como un viaje sin rumbo (risas)”, dice Phil.

El dandi original

A partir de 1974, Bryan Ferry inmortalizó su traje estilo inglés basado en la sastrería Savile Row. El diseñador Antony Price –clave en la propuesta visual de Roxy Music– lo reimaginó bajo una mirada más brillante, sexi e inspirada en las siluetas del Hollywood de la era dorada. “Su legado en la moda es evidente en numerosas colecciones, desde las elegantes chaquetas de John Varvatos (2014) hasta los trajes escarlata de alto brillo de Dolce & Gabbana (2015)”, dice Katie Baron, experta en moda y tendencias. “Mientras el traje siga siendo una parte fundamental del arsenal de la ropa masculina de lujo, y el deseo de hacer alarde siga intacto, Roxy Music seguirá siendo una influencia mayor”, agrega.

Las chicas Roxy

Kari-Ann Muller fue la primera de las deslumbrantes mujeres que aparecieron en los álbumes de Roxy Music. La más célebre fue Jerry Hall, que tuvo un noviazgo con Ferry y luego lo abandonó por Mick Jagger, con quien tuvo cuatro hijos.

GUILLERMO TUPPER
EL MERCURIO (Chile) - GDA
En Twitter: @ElMercurio_cl

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