Música y Libros

Natalia Lafourcade estará lejos de los escenarios por un tiempo

Aunque reconoce estar en un buen momento profesional, la cantante se tomará un respiro tras la gira.

Natalia Lafourcade, cantante mexicana

La cantante Natalia Lafourcade durante un concierto de su gira mundial en Barcelona (España).

Foto:

Jordi Vidal / AFP

27 de mayo 2018 , 12:13 a.m.

Dos semanas antes de la ceremonia de los Óscar, la cantante mexicana Natalia Lafourcade estaba en París. Había logrado reunirse con unas amigas en la capital francesa para celebrar su 34 cumpleaños. Hasta ese momento, la posibilidad de cantar en el escenario del Dolby Theater, en Hollywood, la canción ‘Recuérdame’ de la película de Disney y Pixar ‘Coco’ era solo un rumor. Pero entonces recibió la llamada de su mánager: interpretaría el tema junto al actor mexicano Gael García y el estadounidense Miguel. “Estaba así como ‘no quiero hacerme falsas ilusiones’. De hecho, yo tenía un show por esas fechas que movimos para poder ir”, dice Lafourcade por teléfono.

La artista, ataviada con un vestido rojo y un cintillo de flores rosadas al estilo de Frida Kahlo, cantó frente al mundo la canción de ‘Coco’ y entonó las únicas palabras en español de toda la ceremonia. Esa noche, ‘Recuérdame’, ganó el Oscar a ‘Mejor canción original’.

Horas antes de ese gran momento, Natalia posteó en su Instagram una foto durante el ensayo y escribió: “Estamos representando a México en esta celebración del cine tan importante. Todo esto es un tributo y un homenaje total para nosotros, los mexicanos y los latinos”.

Para ella, la música mexicana ha sido la base sobre la que se ha planteado como artista en los últimos años: “Me ha ayudado mucho a ir caminando más fuerte, entera, más orgullosa de quien soy y de estar donde estoy”, indica la Lafourcade, quien, en 2015, con su álbum ‘Hasta la raíz’ ganó un Grammy y cinco Grammy Latinos; en 2017, con ‘Musas Vol. 1’, obtuvo dos Grammy Latino, y en febrero de este año, con su nuevo álbum ‘Musas Vol. 2’, se lanzó a su primera gira por Europa. “Siento que estoy en un buen momento, sí. Siento que es un momento de disfrutar todos los frutos que se están dando después de tantos años de venir trabajando”, cuenta.

Al teléfono, Natalia Lafourcade habla lento y pausado. Está en Costa Rica; dará un concierto con la Orquesta Filarmónica de este país que tocarán con violines y chelos su música, sus canciones. Lleva meses de gira por Latinoamérica. Una de sus paradas fue en Chile el pasado 29 de abril en el Teatro Coliseo. De aquí partió a Canadá y luego a Estados Unidos, donde dará más de 20 ‘shows’. A finales de junio terminará su periplo por el mundo con tres conciertos en el Teatro Metropolitan en México. Las entradas están casi agotadas.

“Cada día estoy más cerca del momento en el que me retiro para descansar, para estar conmigo. Para hacer cosas que hace mucho tiempo no he podido hacer”, explica Natalia, para quien esta gira es el cierre de varios años de trabajo. “No sé la verdad cuándo vuelva a sacar un disco”, dice segura después de anunciar a través de un video en su cuenta de Instagram que se tomará varios años sabáticos.

¿Cuáles son sus planes cuando termine esta gira?

Me voy a mi casa y después no sé a dónde. Tengo ganas de hacer muchas cosas, de estar cerca de mis mascotas, de mi familia, de mi hogar, de mis discos, de mis libros, de mis pinturas. Estar con mis padres, quiero pasar mucho con mi papá porque es un señor grande ya, tiene 82 años y lo quiero disfrutar mucho. También a mi mamá.

Cada día estoy más cerca del momento en el que me retiro para descansar, para estar conmigo. Para hacer cosas que hace mucho tiempo no he podido hacer

***

Natalia Lafourcade es hija del músico chileno Gastón Lafourcade Valdenegro –hermano del escritor Enrique Lafourcade– y de la mexicana María del Carmen Silva Contreras. Gastón es músico clavecinista y organista, fue profesor en la Universidad Autónoma de México y fundador de la Asociación de Organistas y Clavecinistas de Chile. María del Carmen Silva es pianista, está especializada en pedagogía musical, y creó el Método Macarsi para la formación musical de los niños.

Nació en México, como hija única de este matrimonio, y se crió en la ciudad de Coatepec, en un ambiente musical que la marcó desde que ella tiene memoria. “Yo me di cuenta de que la música me gustaba desde que era pequeñita. La inquietud que yo tenía de hacer música venía desde que yo tenía como ocho años. A los 14 estaba componiendo canciones”, cuenta.

En 1998, Natalia entró formalmente a la industria de la música. Se unió al grupo pop llamado Twist. Eran tres adolescentes que lanzaron un disco y que fueron invitados a programas de televisión mexicana a cantar y bailar con un ‘look’ completamente noventero: camisetas ajustadas, pantalones anchos y zapatillas grandes. El año pasado, dos integrantes de Twist se reencontraron y lanzaron un video, pero Natalia no participó.

A los 18, presentó su primer disco homónimo con temas pop y pegajosos como ‘En el 2000’, ‘Busca un problema’ y ‘Te quiero dar’. Consiguió sus primeras nominaciones a los Latin Grammy.

Pero no fue todo fácil. Tras lanzar su disco se unió a una banda que llamaron Natalia y la Forquetina y al presentarse en el Festival Vive Latino, México, uno de los más importantes de música alternativa latinoamericana, varios medios publicaron que el público la abucheó hasta que ella se bajó del escenario.

Con la banda lanzaron otro disco, Casas, pero un año después se separaron. Natalia llevaba casi nueve años en la música, tenía 22 y no se sentía cómoda. “En la industria musical hay una cara de la moneda que se muestra a la gente, pero hay otra que la gente ni se imagina. Eso en un principio fue muy difícil. Fue tan difícil que en un momento boté la toalla y me fui a Canadá. Me dije: ‘no quiero hacer esto, no me quiero dedicar a esto’”.

¿Por qué a Canadá?

Porque necesitaba tomar aire y encontrarme conmigo misma para saber por dónde seguir. En un año aprendí cosas nuevas, estudié inglés, compartí con artistas y compuse mucha música.

¿Qué fue lo que la motivó a volver a México y retomar su carrera?

Pensé que ya era tiempo, eso se siente. Y cuando volví tenía nueva música y muchas ganas de compartirla.

***

Al regresar comenzó a trabajar en su primer disco instrumental, ‘Las 4 estaciones del amor’, junto con la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de Veracruz (OSJEV), y en 2009 retomó su carrera como solista al sacar el álbum ‘Hu hu hu’. Un par de años después, Natalia Lafourcade cuenta que vivió un proceso personal que cambió el rumbo de su carrera: “El lugar desde donde hago la música que hago cambió. Hace como unos 6 años empezó a transformarse, con mi interés por conectar con el folclor, por conocer otros compositores, por seguir aprendiendo, y buscar mi forma de trascender como artista, de evolucionar”.

¿A qué se debió el cambio?

Me di cuenta de que la música es lo que amo. Yo tengo muchas pasiones, me gusta mucho pintar, bailar, me gusta mucho el cine, la fotografía, pero hubo un momento donde dije ‘voy a enfocarme en cantar’, en componer. Decidí hacerlo con todo, ponerle toda mi atención, mi energía, mi amor. Lo que está pasando ahora es el resultado de haberme enfocado. Intercambié muchas cosas por mi música, dije: ‘voy a dejar de ver a mis amigos, a mi familia, voy a dejar de bailar, voy a dejar de hacer muchas cosas que amo hacer, porque yo quiero dedicarme a la música’.

Voy a dejar de ver a mis amigos, a mi familia, voy a dejar de bailar, voy a dejar de hacer muchas cosas que amo hacer, porque yo quiero dedicarme a la música

***

Cuenta Natalia que de la noche del Óscar recuerda especialmente un diálogo que tiene mucho que ver con este giro de su carrera musical:

–Natalia, me estoy muriendo de los nervios, estoy que no puedo –le dijo Gael García a ella antes de subirse al escenario a cantar ‘Recuérdame’.

–¿A quién le vas a cantar esta canción? –le respondió Natalia.

–A mi hija –dijo García.

Entonces Natalia pensó para sí misma:

–Ah, pues, ahí está. Es eso. Es realmente conectarnos con nosotros mismos. Para mí va más allá de estar cantando frente a mucha gente famosísima, en un contexto de celebridad, dice y agrega: “Tiene que ver con valores que hoy en día son importantes rescatar, traerlos a la superficie. Son valores que se pueden quedar olvidados, porque el mundo hoy en día está avanzando con una velocidad máxima, y la tecnología, las redes sociales, nos hacen creer que algo es importante y en realidad no lo es”.

Para ella, revivir y traer al presente a antiguos compositores de la música mexicana ha sido una tecla clave en su carrera. Primero con el disco ‘Mujer divina, Homenaje a Agustín Lara’, que lanzó en 2013. Y también en sus álbumes ‘Musas Vol. 1’ y ‘Vol. 2’, que compuso junto a Los Macorinos, Miguel Peña y Juan Carlos Allende, dos músicos que tocaron junto a Chavela Vargas, ícono de la música mexicana. “Ha sido una búsqueda, a través de compositores que admiro, y coquetear con el folclor. Así he podido llevar esta música a nuevas generaciones, como generar que otras personas se interesen por estos compositores que a mí tanto me gustan”, explica.

¿Qué motivó la decisión de asociar su música a la música mexicana?

Fue por la necesidad de fortalecer mis raíces como mexicana, como mujer, decir ‘esta es mi tierra, de aquí vengo, y de aquí me voy a donde sea’. Eso ayuda mucho a sentar la identidad propia.

Sobre sus raíces chilenas, ¿qué la ha marcado?

Soy medio chilena. El encuentro con mis hermanas por parte de padre hace ocho años cambió mi vida porque yo crecí como hija única. Esto me permitió construirme desde otro lugar como mujer. Son aspectos personales ligados con Chile.

ANTONIA DOMEYKO
EL MERCURIO (Chile) - GDA
En Twitter: @ElMercurio_cl

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA