Música y Libros

Lula da Silva: una sentencia anunciada pero fuertemente cuestionada

Más de un centenar de juristas brasileños apuntan en un libro las irregularidades en el juicio.

Lula da Silva

Foto cedida por el Instituto Lula, del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras era cargado por sus simpatizantes, hace dos semanas, cuando rompió su silencio en São Bernardo do Campo.

Foto:

EFE

16 de abril 2018 , 08:35 p.m.

El país, la sociedad y la justicia de Brasil están divididos. Tanto que incluso en las familias no se toca el tema Lula para evitar confrontaciones violentas, y se trata de no hablar con los amigos sobre el asunto por la misma razón. El país está polarizado y la violencia, a flor de piel.

El carismático expresidente brasileño acaba de ser condenado a 12 años y 6 meses de prisión por corrupción y lavado de activos por recibir un lujoso apartamento en Guarujá, un exclusivo balneario de São Paulo, avaluado en poco más de un millón de dólares, a cambio de facilitar contratos a la firma contratista OAS con la empresa gubernamental de petróleos, Petrobras.


El exmandatario fue juzgado en primera y segunda instancias por no ejercer un mandato popular, lo cual le impidió disfrutar del llamado foro privilegiado, con el que sí cuentan el actual presidente, Michel Temer, y otros miembros de su gobierno acusados de corrupción.

La sentencia contra Lula no solo echó más gasolina en la candela de la crisis política arrastrada por Brasil desde 2016, sino que despertó el fantasma de la dictadura militar y fortaleció al coronel retirado Jair Bolsonaro, de derecha, que está en el segundo lugar de las encuestas electorales de opinión, después de Lula.

El encarcelamiento del exmandatario marca, sin duda, el inicio de una etapa muy incierta en la antesala de las elecciones presidenciales de octubre. Brasil está más a la deriva que nunca, pero la prisión de Lula no solucionará la crisis que el país atraviesa desde hace años.

Podría afirmarse que la mitad de los brasileños creen en la culpabilidad y la otra, en la inocencia del exmandatario, y hay temores por lo que pueda suceder con esa polarización y por los peligros que amenazan a la joven democracia brasileña.

El libro

Lula es, por lo tanto, ángel y demonio. Los defensores afirman que se lo condenó sin pruebas cabales y contundentes y que la sentencia de 238 páginas expuso de forma clara la opción del juez por la radicalización y el uso del derecho con fines políticos.

Por eso, un grupo de 121 respetados juristas brasileños publicó, con el patrocinio del Consejo Latinoamericano de ciencias sociales (Clacso), entre otros, 'Comentarios a una sentencia anunciada: el proceso Lula', un volumen de casi 800 páginas en PDF en el que, en más de cien artículos, argumentan los cuestionamientos sobre la legalidad del proceso, que, en la opinión de muchos de los autores, amenaza la democracia y el pulcro ejercicio de la justicia en su país.

“El proceso Lula es quizás el documento jurídico más importante producido en Brasil en décadas... además, del carácter inédito de la condena criminal de un presidente en circunstancias políticas, en teoría comparables con las de las dictaduras brasileñas del siglo pasado”, afirma el respetado penalista Geraldo Prado en la presentación del libro.

Admite que la condena de Lula era segura y que tanto admiradores como opositores del expresidente sabían que no habría otro veredicto, pero resalta que la duda estaba en conocer las razones que lo sustentarían.

El proceso Lula es quizás el documento jurídico más importante producido en Brasil en década

Por eso sostiene que en los más de cien textos que se incluyen en el libro “se desgrana el procedimiento, se aclara qué normas están vigentes y cómo incidieron en este caso (...) y se concluye que las normas no fueron observadas y que la decisión a la que se llegó fue injusta, pues si no hay crímenes, y crímenes no hay, la absolución era la única decisión posible. Interrogar cada argumento, indagar en su adecuación a los procedimientos legales y en la interpretación corriente fue el método que utilizaron los autores del libro para verificar en qué medida fue violado o respetado el debido proceso legal”, enfatiza.

Comentarios a una sentencia anunciada se ha convertido en una especie de “carta de compromiso con la ciudadanía, la democracia y el Estado de derecho”, según se afirma en la presentación del libro.

La defensa

Los 121 autores del compendio consideran que a Lula no se le respetó el debido proceso, que se atropellaron todos sus derechos y que, por esa razón, el libro buscó “revelar los errores, las arbitrariedades y las afrentas al Estado de derecho perpetrado por agentes del Estado penal.

También, demostrar que en el ‘proceso Lula’ la Constitución de la República fue rasgada y que el expresidente fue tratado como ‘enemigo’ sin derechos y garantías”, dice a EL TIEMPO el abogado Leonardo Isaac Yarochewsky, doctor en ciencias penales, profesor universitario y uno de los autores del libro: “La condena sin pruebas, por un juez sospechoso e incompetente, mancha el debido proceso legal y los principios y garantías fundamentales previstos en la Constitución de la República. La conducción coercitiva contra el expresidente por la Policía Federal por determinación del juez federal Sérgio Moro en la vigésima fase de la operación apodada Lava Jato, además de revelar que el Estado penal no tiene más límite, es un ejemplo de un proceso penal mediático y de excepción”, añade.

Además, afirma que “la ausencia de pruebas en proceso contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva queda evidenciada cuando procuradores de la República responsables de la acusación dijeron que los crímenes perpetrados por él y demás acusados son de difícil prueba, pero afirman que eso no es solo fruto del azar, sino de la profesionalización de sus prácticas y de cuidados deliberadamente empleados por los demandados”.

Finalmente concluye que “la condena y la prisión de Lula violan garantías constitucionales y principios como el de la presunción de inocencia”.

La condena

Quienes creen que Lula es culpable consideran que el proceso y la condena fueron justos y que no existió ningún tipo de delito jurídico porque, aunque no se presentaron pruebas contundentes, materiales y cabales, pues “en los delitos de corrupción nunca (o casi nunca) hay pruebas materiales porque nadie firma documentos en negocios ilícitos”, dice a EL TIEMPO el respetado analista y periodista internacional Mario Osava.

“La acusación contra Lula se basó en testimonios, visitas suyas y de su esposa, Marisa, al apartamento, con fotos, y muchos otros ‘indicios’ de que sí se estaba regalando el apartamento a Lula, con obras y reformas para mejorarlo. La donación no se concretó, es decir, Lula no tomó posesión del inmueble, pero todo indica que hubo el acuerdo”, añade.

La donación no se concretó, es decir, Lula no tomó posesión del inmueble, pero todo indica que hubo el acuerdo

Admite que se puede acusar “al Juez Sérgio Moro de abusos e irregularidades, como usar la ‘conducción coercitiva’ para promover un interrogatorio de Lula cuando este se disponía a prestar declaraciones sin problemas, o de divulgar ilegalmente diálogos telefónicos entre Lula y la entonces presidenta Dilma Rousseff en 2016”.

Añade que también se puede echar mano de otros muchos argumentos para descalificar el juicio, mantener a Lula como víctima y dar razones a él, su partido y sus defensores para seguir cuestionando la sentencia y el encarcelamiento como ilegales o ilegítimos, pero, en su opinión, “se cumplió el proceso judicial. No vi fraudes ni ilegalidades”.

De lo que sí puede dar fe durante el cubrimiento del caso Lula es que siempre hay cierto sesgo en contra de la izquierda y representantes populares. “Eso queda demostrado en la celeridad del proceso de Lula, en el aumento de su pena, de 9 años y seis meses (en primera instancia) a 12 años y un mes por el Tribunal Regional Federal (de apelación, con sede en Porto Alegre), todo calculado para evitar prescripciones y no con base en la gravedad del delito, pero, en mi opinión, eso no descalifica el juicio. Pero queda una lección: la izquierda paga más caro que la derecha si comete delitos como la corrupción”, afirma.

El expresidente Lula seguirá siendo candidato a la presidencia de Brasil y podrá hacer campaña desde la cárcel hasta que la corte electoral revoque su candidatura al invocar la ley de la ficha limpia, que impide a un condenado ser candidato, o hasta que fracasen los últimos intentos viables para su excarcelación.

De momento, la defensa del exmandatario ya recurrió a Naciones Unidas y a otras instancias internacionales defensoras de los derechos humanos y sigue insistiendo en los recursos legales que aún le quedan ante los tribunales brasileños.

Entre tanto, opositores suyos como el presidente Temer y los otros miembros de su gobierno acusados de corrupción intentan frenar la sangría de la operación Lava Jato, que los incrimina.

Buscan cambiar las leyes y hacer lo que se pueda o lo que no se pueda para evitar ir a la cárcel cundo pierdan sus empleos, según dijo el senador Romero Jucá, acusado por corrupción, en una charla grabada por el Ministerio Público.

El plan, de acuerdo con el columnista Celso Rocha de Barros, del diario Folha de São Paulo, sería eliminar la posibilidad de arresto tras una condena en segunda instancia, para que solo vayan a la cárcel los que tengan dinero para presentar recursos sucesivos ante la Corte Suprema y arrastrar el proceso por décadas, y así todos los acusados por corrupción estarán muertos antes de que una condena los lleve a la cárcel.

Parafraseando una cita del libro, Brasil, en estos momentos, es indescifrable hasta para Kafka.

GLORIA HELENA REY
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA