Gente

La colombiana trans que hoy triunfa en Chile

Helénia Melán estudia diseño y ya protagonizó una sesión de fotos para ‘Vogue Latinoamérica’.

Helénia Melán, modelo caleña

Un retrato de Helénia Melán, quien compagina su trabajo como modelo con sus estudios de Diseño de Vestuario.

Foto:

Sergio Alfonso López / El Mercurio

01 de abril 2018 , 01:05 a.m.

Helénia Melán, colombiana, 22 años y metro ochenta de altura, dice que lo que le ha dado Chile es, literal, “empezar de cero”. Este es su cuarto año viviendo en la capital, Santiago, después de que su familia dejara atrás su vida en Cali buscando un mejor futuro. Este es su tercer año de estudio en la carrera de Diseño de Vestuario en la Universidad del Pacífico, que la tiene, por estos días, embarcada en su práctica profesional en la oficina del diseñador Matías Hernán. Este es el segundo año desde que hizo su tránsito a mujer transexual por medio de una terapia hormonal.

“A mí Chile me ha dado identidad y eso es lo que más le agradezco. Me ha dado valor, seguridad, confianza y autoestima. Y tanto el modelaje como el diseño de vestuario me han permitido expresar lo que escondí por 19 años. En una sesión de fotos, yo me empodero, yo me meto en el papel, a mí me gusta ser profesional y mostrar lo que soy. Ha sido un medio para poder fluir en lo que siempre he tenido adentro”, explica con convencimiento y determinación.

Hace un año que la joven es parte del equipo de modelos de la agencia New Models, después de ser descubierta en Facebook. Ha desfilado en pasarelas de diseñadores chilenos como Lupe Gajardo, Claudio Paredes y Matías Hernán, y en octubre protagonizó una sesión de fotos para la revista ‘Vogue Latinoamérica’.

Asumir su género fue un camino que siempre imaginó que tomaría después de los treinta años, quizá en otro país, pero que se concretó a fines del 2015. Fue la primera vez que se presentó en público vestida de mujer.

Ocurrió para la pasarela que se realiza en su universidad todos los cierres de año académico. Desfiló ‘su trabajo final’, la pinta que diseñó, junto a un grupo de compañeros: un vestido de mujer, largo, verde y dorado, que tenía como referencia a una planta carnívora.

“Estaba muy nerviosa. Mi mamá logró verme en tacones, yo vestida y empoderada, porque así me sentía, y cuando me bajé del escenario mis compañeras y sus papás me felicitaron. Lo había hecho bien. Era lo mío”, asegura.

Tres meses después de aquella vez inició su proceso de transformación ante el mundo. Su cabeza no dejaba de repetirle: “Esto es lo tuyo, esto es lo que te gusta, esto es lo que sientes”.

Cuestión de identidad

Su nombre hoy es Helénia -se lo puso por su mamá, que se llama Helena- y a ella no le interesa hablar de la identidad que tuvo antes de llamarse así: “Es irrelevante -dice enfática-. Para mí lo que soy hoy es lo que cuenta. Para mí ser mujer es ser libre. Para mí ser mujer me ha permitido ser libre”.

A excepción de uno de sus tres hermanos, que aún no acepta su situación y que la sigue llamando con su nombre de nacimiento, todos hoy la llaman Helénia. Ese es el nombre que aparecerá pronto en su cédula de identidad, cuando los documentos que acreditan la nueva identidad -que tramitó en su Colombia natal- lleguen a Chile.

Helénia explica que siempre se sintió identificada con la figura femenina y, aunque su cuerpo no encajaba con lo que sentía, sabía que lo suyo no era un error.

Desde el principio tuvo a mujeres como amigas y el mejor recuerdo de su infancia fue cuando se disfrazó de mujer para una fiesta de Halloween, cuando todavía acudía al jardín infantil. “Me sentía linda, me sentía yo, tan identificada... y hasta me gané un premio por un baile, porque me sentí muy segura. Para mí era mucho más que un juego. Sentir lo que llevas por dentro y llevarlo con orgullo”, indica.

Helénia Melán recuerda el ‘bullying’ que sufrió en el colegio y también la sensación de rehuir ciertos círculos, de querer siempre esconderse, de sentir que podrían descubrirla y de saber que si eso pasaba, su “vida peligraba”, relata. “Es como un instinto de supervivencia. No tenía referentes y ahora me doy cuenta de que eso me faltó. Yo no era gay, lo supe siempre, pero sí me gustaban los hombres”

Fue con esas palabras que a los quince años le pidió a su madre que lo entendiera y ella la aceptó. Helénia iba a estudiar la universidad en Colombia, todo estaba listo para que así fuera, pero junto a su madre y sus tres hermanos hombres, todos mayores, se mudaron a Chile. Llegaron a vivir a la comuna de San Miguel.

¿Cómo ha sentido el tema de la visibilización del tema trans en Chile?

Justo cuando empecé mi proceso, se dio el mismo proceso de apertura en Chile. Ha sido como un golpe de suerte. Ahora, el hecho de que haya salido una película trans (‘Una mujer fantástica’) no significa que Chile cambió, porque obviamente es un cambio demasiado paulatino para el que hay que tener paciencia, pero es muy positivo. La visibilización trans permite el conocimiento y la gente tiene que darse cuenta y educarse de que hay que respetar, porque somos y existimos.

La libertad

La joven modelo dijo desde siempre que sería diseñadora, que por medio de esta disciplina podría expresar lo que no había podido a lo largo de su vida. Pretende trabajar en el futuro por un sello sin género, que no esté encasillado ni en lo femenino ni en lo masculino: “Que cualquiera se vista con lo que yo haga”, aclara.

Para ella no es relevante subrayar el tema trans, aunque subraya que es una condición que nunca negará. “Es mi historia, es parte de mí. Soy muy honesta pero tampoco es que a todo el mundo que conozca le cuente mi historia porque creo que no es necesario. Cuando voy a un ‘casting’, voy como una modelo más, no como una modelo transgénero”.

En su primer año de pasarelas profesionales, dice que le ha ido bastante bien, y agradece a quienes han creído en ella. “Pero también he recibido rechazo y discriminación de las personas, de compañeras de la universidad, de profesores igual, pero como sé que, en general, muchas personas y amigos me quieren, eso para mí es más que suficiente”.

Helénia dice que una de las partes más duras de este proceso ha sido observar cuán marginadas son las mujeres trans en el campo laboral, “y me da mucha pena”, se lamenta y añade: “a las trans el campo laboral nos rechaza a todas por igual. No cualquiera quiere cargar con el peso de tener a una trans en su empresa o en su agencia. Por medio de mi trabajo en una agencia quiero visibilizar que somos personas normales, que somos buenas para muchas cosas, que somos diversas como todas las personas”.

¿No le molesta que la vean como alguien diferente en el modelaje por su historia?

No lo veo como algo negativo. Todos somos distintos, y si soy diferente, le saco provecho. Hay que ser inteligente. Pero no siento que me categoricen de una manera. Hasta ahora soy Helénia y nada más.

SERGIO ALFONSO LÓPEZ
EL MERCURIO (Chile) - GDA
En Twitter: @ElMercurio_cl

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