Gastronomía

Crece el club de las cervezas ‘de autor’ en Colombia

Aumento de la oferta y auge de ‘tap rooms’ prueban el buen momento de las cervecerías artesanales.

Cervezas artesanales

En el campo de las cervezas artesanales, la calidad es un activo fundamental. En la foto, la fábrica de Mela’s.

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César Melgarejo / EL TIEMPO

29 de mayo 2017 , 05:50 p.m.

Revolución cervecera. Así se refieren los productores artesanales de esta bebida a su actividad, con la que buscan romper la monotonía de un mercado dominado por las cervezas de origen industrial.

Mientras en Europa y otros lugares se fueron perfeccionando diferentes estilos, en un proceso que tomó siglos, el paladar colombiano se identificó tanto con la cerveza rubia que parecía ser la única.

Hace apenas dos décadas era impensable encontrar un ‘tap room’, como llaman a los locales que ofrecen una buena variedad de cervezas de barril (no embotelladas). “Los ‘taps’ son los grifos que dispensan la cerveza”, explica Tomás Delfino, de la cadena The Irish Pub, que acaba de estrenar en Bogotá un sistema que sirve hasta 16 cervezas artesanales diferentes: seis de Bogotá Beer Company (BBC), que es la cerveza de la casa, y diez marcas emergentes.

De 50 litros a 3.000

En este nicho de mercado, la calidad es clave. A eso le apuesta Mela’s Beer, que nació hace un año y en marzo estrenó una planta que produce 3.000 litros al mes.

Antes solo alcanzaba los 50, que se hacían en la sala de la casa de Alejandro Manotas, su fundador. Aun así, logró ganar una medalla de plata en la Copa Ciclo Cervecero (categorización colombiana con certificación internacional) con su cerveza ‘golden ale’, que tiene panela en sus ingredientes.

“No hacemos los estilos comunes, sino que les damos un giro –destaca Manotas–. Existen tipos de cerveza que usan azúcar, sobre todo los belgas, que llevan azúcar morena o caramelo. Nos inspiramos en estos estilos y los adaptamos a las características de la panela orgánica de Villeta. Por eso, cuando la saquemos en botella se llamará Villeto Golden Ale”.

Este profesional en negocios internacionales distribuye su cerveza con panela en bares amigos (ya hay varias barras especializadas en estilos artesanales). Otras cervecerías pequeñas abrieron sus propios ‘pubs’ para vender su producto, pero pronto se dieron cuenta de que el camino no es vender solo la propia, sino unirse para fomentar una nueva cultura que beneficie al grueso de los productores.

“En Bogotá están Tap House, de la Cervecería Tomahawk, y los bares Dos Carreras y El Mono Bandido, que no hace sus propias cervezas pero las manda a hacer. Nosotros pensamos en tener ‘pub’ propio y abrirles sitio a otros cerveceros, de manera que la gente siga conociendo variedades”, comenta Manotas.

“Se logra más haciendo comunidad”, anota Juan Carlos Torres, al frente de Master Beer, una de las cervecerías con bares propios, que tiene tres años en el mercado y una producción de 10.000 litros al mes, en cuatro estilos.

“En los Master Beer Pubs (uno en Zona Container, en la carrera 18C con 109, y otro en la calle 119 con 12) y hacemos algo similar a lo que acaba de hacer el Irish Pub al incluirnos: tenemos cervezas invitadas”, agrega el empresario.

Carlos Albán, de la Cervecería Manigua (antes Cervecería Central de los Andes), da otro ejemplo: “En el 2015, BBC invitó a 20 cervecerías. Nunca nos contaron que era un concurso. Nos dijeron que se trataba de ofrecer muestras, pero había siete jurados encubiertos. Después de probar dijeron que la mejor era la nuestra, y eso nos permitió elaborar 5.000 litros de nuestra cerveza en su planta, en Tocancipá. Era la primera vez que BBC le abría las puertas de sus bares a una cervecería invitada para vender su producto. Eso nos ayudó a posicionar la marca”.

Otra estrategia de los pequeños productores es organizar recorridos por sus fábricas. En ellos, hablan de las bondades de su producción. “Explicamos que no tiene preservantes, colorantes ni saborizantes, por lo cual da una bebida más limpia, y que no solo existe la rubia. Damos degustaciones y la gente encuentra sabores y aromas que no conocía”, añade Torres, de Master Beer.

Según él, un campo en el que su gremio debe mejorar es el del conocimiento, pues “en el país no existe formación” como maestro cervecero. Por eso, su empresa trajo a expertos internacionales para que dictaran un curso.

De hecho, no pocos cerveceros se han formado en la práctica, “aprendiendo de los errores”, en palabras de Albán. “Cuando estábamos en la universidad –recuerda–, comenzamos a probar cervezas y quisimos hacer de nuestra pasión una empresa. Al principio tocaba coger la maleta, recorrer la ciudad, entregar muestras, buscar bares nuevos y hacer publicidad. Que nos buscaran fue duro, porque los pubs normales solo querían buenos precios y la cultura cervecera era incipiente. Así aprendimos que, más allá de la cerveza, tienes que vender un concepto que la gente valore. Por eso cambiamos la estrategia y el nombre”.

Ahora su cervecería se llama Manigua y sus referencias lucen nombres de mitos locales: Mohán (negra, de sabores a madera y frutas), Llorona (dorada) y Muelona (roja y refrescante). También existe una línea especial de Mohán, con açaí amazónico.

Muchos extranjeros señalan que las cervezas colombianas son demasiado suaves para su gusto, pero los productores locales no se angustian, porque entienden que están recorriendo un camino propio. “El grado de alcohol va acorde con el estilo y en Europa prefieren ciertos estilos –afirma Torres–. En este momento, una bebida muy alcohólica llegaría a nichos pequeños y sería difícil de comercializar. Pero la cerveza artesanal no se hace para que te emborraches, sino para compartir con amigos y acompañar la comida. No buscamos que la gente se tome un ‘petaco’, sino que aprenda a disfrutarla como un whisky”.

Otras marcas para probar

3 Cordilleras

Como Apóstol, nació en Medellín en 2008. La creó un colombiano que trabajó 6 años en Sweet Water, una de las principales microcervecerías de EE. UU. Fabrica 5 variedades, incluida una rosé, con sabor a frutos rojos.
www.3Cordilleras.com

Chelarte

Creada por el químico Camilo Rojas y el economista Andrés Correal. Producen cuatro variedades, con nombres de mujer: Pamela, Raquel, Carmela y Zenaida, de la más suave a la más fuerte. Tiene un bar, distinto al concepto de ‘pub’, en el norte de Bogotá. Pedidos: (1) 685-8151.
www.chelarte.com

Apóstol

Marca insignia de la empresa paisa Inducerv, fundada hace casi nueve años. Elabora seis estilos de cervezas (cuatro inspiradas en la tradición alemana, una en la tradición belga y una sin alcohol).
www.apostol.com.co

Moonshine

Fundada en el 2013. Su nombre está inspirado en un licor de alambique que se elaboraba en EE. UU. durante la Prohibición. Con granos de una maltería belga, produce 4 variedades, incluida una con 7 grados de alcohol y un toque de pimienta.
cerveceriamoonshine.com

LILIANA MARTÍNEZ POLO
Redactora de EL TIEMPO

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