Arte y Teatro

Sofía Monsalve regresa a Colombia con ‘Candy Land, tierra de lobos’

La actriz colombiana trabajó 10 años en el grupo danés Odin Teatret y ahora presenta este monólogo.

El monólogo de Monsalve

El monólogo de Monsalve, que también se presentará en el Festival Iberoamericano de Teatro, habla sobre la pérdida de la inocencia.

Foto:

Juan Antonio Monsalve

27 de febrero 2018 , 09:00 p.m.

En su última visita a Colombia, en el 2015, el Odin Teatret de Dinamarca presentó La vida crónica, una sugestiva metáfora sobre los efectos de una guerra civil que se desarrolla en el 2031.

En la nómina de oníricos personajes de esta pieza, dirigida por Eugenio Barba, uno de los maestros más importantes del teatro occidental, había uno con raíces latinoamericanas que recitaba esa clásica frase de Pedro Páramo, de Juan Rulfo: “Vine porque me dijeron que aquí está mi padre”. La actriz colombiana Sofía Monsalve era la encargada de encarnar ese personaje y recitar esos textos.

Curiosamente, una conexión paterna fue la que llevó a Monsalve a regresar a Colombia luego de trabajar durante diez años en ese templo del teatro contemporáneo, que tiene como sede la pequeña ciudad de Holstebro, en donde recibió las enseñanzas de Barba, impulsor de la llamada antropología teatral.

Fueron varias las razones que la llevaron a tomar la decisión de volver, pero la principal fue ocuparse del legado de su padre, Juan Monsalve, fundador del Teatro de la Memoria, quien estuvo enfermo y se destacó por su investigación sobre los rituales indígenas y de la cultura oriental.

“Yo sentía que era importante para mí estar aquí con él, desde un punto de vista personal, claramente, pero también desde un punto de vista profesional, porque el legado del Teatro de la Memoria se estaba disolviendo un poco, perdiéndose...”, cuenta la actriz.

Monsalve también estrenó en el país su monólogo Candy Land, tierra de lobos, que este miércoles empieza temporada en el Teatro Libre del Centro y además se presentará el 23 y el 24 de marzo en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.

Para esta producción, la actriz trabajó bajo la dirección de la argentina Ana Woolf, quien durante años ha oficiado como asistente de dirección de Barba en el Odin.

“Ana tiene su origen en el teatro stanislavskiano, y lo bonito es que nos podemos encontrar también fuera de la convención Odin y llevar adelante todo lo que hemos aprendido, pero encontrando una nueva identidad”, cuenta Monsalve.

El tejido dramatúrgico de la pieza toma como punto de partida poemas del británico William Blake, además de textos del dramaturgo argentino Arístides Vargas y creaciones de la propia Monsalve. A eso se le suman los testimonios de mujeres víctimas de violencia de Estado.

“Así fue como fuimos depurando en torno al tema central, que es la pérdida de la inocencia, que está en Blake, en Arístides Vargas, en estos testimonios. Fuimos desarrollando esa dramaturgia, que claramente es una especie de collage de textos que logran orgánicamente un sentido porque tiene un fondo común”, cuenta la actriz.

Monsalve cuenta que desde hace cinco años venía construyendo este personaje, y, de hecho, ya había logrado perfilar aspectos como su corporalidad.

En efecto, una de las principales enseñanzas que le dejó su paso por el Odin, al cual ingresó cuando tenía 17 años, fue esa manera de organizar el cuerpo para lograr una poderosa presencia en el escenario. Barba fundamenta esa técnica en la profusa mezcla mundial de conocimientos étnicos que significa la antropología teatral.

“Es difícil hablar sobre lo que uno hace en escena, creo que eso es mejor verlo, pero sigue siendo una corporalidad que transita entre la fragilidad, la fuerza, la duda, la pérdida de memoria. Este espectáculo tiene mucho de eso, entonces la corporalidad también va sobre el aprender a estar de pie”, cuenta la actriz.

Sobre su trabajo con el Teatro de la Memoria, Monsalve cuenta que se ha enfocado en recuperar el archivo del grupo y todo el trabajo teórico de su padre, con la publicación de un libro que recopila sus artículos escritos entre 1970 y 2005.

“Para mí, el Teatro de la Memoria se está volviendo una institución de sombrilla, que es un cabeza para múltiples proyectos, como una investigación sobre fuentes de rituales indígenas y mi investigación que se fundamenta mucho más en los orígenes de la presencia del actor, más cercano a la antropología teatral como la plantea Eugenio y, aun yendo más allá, más cercano sobre el trabajo de la energía del actor”, añade Monsalve, que también busca que el grupo se convierta en punto de convergencia para los actores que se formaron en él.

Dónde y cuándo

Miércoles a viernes, 7:30 p. m. Hasta el 9 de marzo. Teatro Libre del Centro. Calle 12B n.° 2-44, Bogotá. En el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá se presentará el 23 y el 24 de marzo, en el Teatro La Libélula Dorada.

YHONATAN LOAIZA GRISALES
EL TIEMPO
En Twitter: @YhoLoaiza

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA