Arte y Teatro

Un museo web para imaginar la Colombia del posconflicto

El artista bogotano Juan Pablo García es el gestor del proyecto Instituto Habanero.

Instituto Habanero

‘¿Qué pasará con la tierrita?’ es uno de los temas que inspiran al artista bogotano.

Foto:

Cortersía Juan Pablo García

13 de marzo 2018 , 10:41 a.m.

¿Alguna vez se ha preguntado a qué sabe el posconflicto, con qué se come o cómo suena? Juan Pablo García Sossa, un joven artista bogotano, sí. Su respuesta fue: picante. Para él, de aquí en adelante, habrá mucha incertidumbre sobre lo que será el país, pero una cosa que sí es segura es que nuestra realidad no tendrá nada de insípida.

De este modo empezó a surgir la idea de un archivo que recolecte respuestas a esta nueva realidad, un repositorio para consultar las memorias de cómo Colombia recibió el posconflicto.

Y, también, para generar una conversación sobre lo que experimenta el país desde el 24 de noviembre del 2016, fecha en que se firmó el acuerdo de paz con las Farc, que cambiaron las armas por la política.

“Las personas muchas veces deciden sobre algo basadas en lo que sienten y no en lo que entienden”, dice García, quien explica que precisamente por eso es tan importante que un tema tan álgido como el posconflicto se discuta y se piense.

“Si estamos viviendo un momento histórico, ¿cómo contarlo?” Esta pregunta, además del hecho de ser un diseñador y desarrollador de ‘software’, motivó a García a recopilar esos contenidos en un sitio web público.

Así nació el Instituto Habanero, algo que García llama un archivo digital de las memorias del futuro. Se llama Habanero por dos razones: en alusión al acuerdo firmado tras las negociaciones en La Habana, y a que las negociaciones y acuerdo siguen siendo un tema picante para el país, así como el chile habanero, una de las variedades más picantes de este fruto.

“Es curioso porque a pesar de que el habanero es muy picante, la gente no deja de consumirlo, solo hay que aprender a acercarse a él. Lo que pasa ahora es igual: está muy picante por lo polarizados que estamos, pero luego será lo mismo”, comenta.

Es curioso, porque a pesar de que el (chile) habanero es muy picante, la gente no lo deja de consumir, solo hay que aprender a acercarse a él. Lo que pasa ahora en el país es igual

Por otro lado, García no solo quiere que el instituto sea de libre consulta, también de libre colaboración. La idea es que se enriquezca con aportes de diferentes personas desde distintos lugares, ya que las respuestas a los problemas que vive una persona son diferentes de acuerdo con su propio contexto y costumbres.

Espera que una vez todo esté listo, el instituto pueda organizar exposiciones itinerantes. Planea hacer un recorrido por Colombia y otro por Europa, mostrando los resultados de estas memorias del futuro.

Sobre todo quiere que las personas se den la oportunidad de cambiar el ‘mejor malo conocido que bueno por conocer’, aunque sabe que si los tiempos de guerra fueron difíciles, los del posconflicto lo serán más. “Pero está bien que las cosas cambien, si dejamos que pasen y exploramos colectivamente cómo queremos que cambien”, dice.

Inicialmente él incluyó en el Instituto Habanero sus reflexiones, quiso saber de entrada si en el posconflicto comeríamos cosas diferentes, si la música va a ser distinta, o si cambiarán los objetos, saludos, gestos y lenguaje que usamos cotidianamente. Estas son algunas de sus respuestas.

Cuentas claras
Chocolatera Instituto Habanero

García reimaginó la tradicional chocolatera pensando en el adagio ‘cuentas claras y chocolate espeso’, que invita a resolver los desacuerdos sentados a la mesa.

Foto:

Cortesía Juan Pablo García

García reimaginó la tradicional chocolatera pensando en el adagio ‘cuentas claras y chocolate espeso’, que invita a resolver los desacuerdos sentados a la mesa. Y quiso incluir en esta discusión a todos los actores. Por eso, su chocolatera del posconflicto no tiene una sino varias asas, simbolizando la participación de todos en esta conversación.

Este no es el único objeto que el bogotano se cuestiona si cambiará. Por extraño que suene, quiere saber si se pueden reimaginar objetos como el jabón Rey y las sillas Rimax, si hay algo de estos otros objetos tradicionales que podría ser diferente ahora que Colombia está en proceso de reconciliación.

Nuevo día festivo
Festivo Instituto Habanero

¿Será que el posconflicto suma otro festivo y cuál sería la fecha elegida para la conmemoración? son algunas de las dudas de García sobre esto.

Foto:

Cortesía Juan Pablo García

Colombia es uno de los dos países con más feriados en el mundo (con India), con un total de 18. “¿Será que el posconflicto suma otro?”. García se pregunta si, de ser así, se buscaría acomodar este Día Nacional de la Reunificación Colombiana, al mejor estilo de Alemania después de acabarse el muro de Berlín, un viernes, para que el país tenga otro puente, lo que podría estimular más el turismo.

Y cuál sería la fecha elegida para la conmemoración, ¿el de la votación del plebiscito, la firma del primer acuerdo en Cartagena, la firma del segundo acuerdo en Bogotá, o acaso el día del desarme definitivo de las Farc? Más allá de esto, también queda la reflexión sobre si este nuevo festivo será como otros, en los que los colombianos disfrutan del descanso pero no tienen la menor idea del por qué esa fecha es feriada.

Comida
Paloma Habanera Instituto Habanero

La Paloma Habanera vendría siendo una especie de nuevo plato típico colombiano.

Foto:

Cortesía Juan Pablo García

Paloma Habanera. Así bautizó García al plato que diseñó, con ayuda de un chef, para el posconflicto. Una especie de nuevo plato típico colombiano. La preparación une el símbolo de la paz con elementos típicos de la ‘dieta del monte’: plátano, lentejas y arroz, lo que comían los guerrilleros en la selva. Todo esto conjugado con el sabor picante que le aporta el chile habanero al ave.

“Mezcla la dieta de la jungla, de arroz, lentejas y fríjoles, con algo más urbano, como el pollo. Es muy picante, para ver cómo empezamos a perderle el miedo al plato que tenemos al frente”, dice García.

Nuevos ritmos
Picó Habanero Instituto Habanero

Actualmente está contactando a picoteros que estén dispuestos a unificar el ritmo ‘del monte’ con los demás.

Foto:

Cortesía Juan Pablo García

Cuando comenzó a explorar más sobre la historia de las Farc, García dio con algo que no había oído: música ‘fariana’, ritmos tradicionales colombianos adaptados con letras más combativas. De allí surgió la idea de buscar una forma de mezclar eso con otra música popular en el país. ¿Cómo? Pensó en un picó. Actualmente está contactando a picoteros que estén dispuestos a unificar el ritmo ‘del monte’ con los demás. ¿A qué terminará sonando? Aún no lo sabe, aunque describe la música que escuchaban las Farc como “guapachosa”.

El Instituto Habanero funciona en este sitio web: www.instituto-habanero.co

MARÍA ISABEL ORTIZ
ELTIEMPO.COM
marfon@eltiempo.com
En Twitter: @M_I_O_F

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