Otras Ciudades

Una patineta es el antivirus de las pandillas en Honduras

Una estrategia para alejar a los menores de los peligros de las calles ha tenido éxito en este país.

Skate Brothers, el antivirus de las pandillas

Al caer el sol, un enjambre de niños y jóvenes se han reunido para demostrar sus habilidades en la pista

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EL HERALDO (HONDURAS)

15 de junio 2018 , 09:00 p.m.

Su silueta se deja ver por los aires, pero enseguida cae reacomodándose en la complicidad de sus acrobacias y la satisfacción se dibuja en su rostro. Él es uno de los jóvenes que, en una zona conflictiva de Honduras, cambió las fechorías por el deporte gracias al más dulce de los refugios: 'Skate Brothers'.

“Practico esto de los acrobacias en bicicletas, pero también soy patinador. Anduve seis años por el mal camino; buscaba la adrenalina de la calle y aquí encontré una adrenalina que no pone en riesgo mi vida. Acá somos una familia y uno es feliz”, dice Gendrik Torres, de 19 años, antes de meterse a una pista multiusos en donde hay un concierto de alegría.

Al caer el sol, un enjambre de niños y jóvenes se han reunido -como todos los días- para demostrar sus habilidades en la pista, mientras en el salón de al lado otros demuestran su talento en el canto y en el baile. Algunos salen como flechas en patines, otros hacen lujos con su patineta y otros desafían el circuito con su bicicleta

“El dolor es momentáneo, pero la satisfacción es para siempre. Me encanta venir aquí porque hay un ambiente familiar y hace que uno no piense en meterse en pandillas ni cosas así”, explica el joven patinador Bayron Rodríguez, desde sus 13 años de edad, con la sabiduría de un adulto.

Torres y él son solo algunos de los muchos jóvenes que acuden todas las tardes a este proyecto solidario, que surgió como una luz en la oscuridad para las nuevas generaciones de Cofradía, una comunidad localizada al sur de San Pedro Sula, uno de los municipios más violentos de Honduras. El país cerró 2017 con una tasa de homicidios de 42,8 por cada 100.000 habitantes, una de las más altas del mundo.

Buscaba la adrenalina de la calle y aquí encontré una adrenalina que no pone en riesgo mi vida

El programa nació de la inspiración de Jessel Recinos, un hondureño que dejó la delincuencia por los patines y fundó 'Skate Brothers' para apartar a los jóvenes de las pandillas.

“A los 15 años comencé en la pandilla, pero en 2005 pasó algo que cambió mi vida: un tipo me agarró a tiros con una pistola 9 milímetros, el último balazo cruzó mi espalda y me salió arriba del corazón”, cuenta Recinos, mientras desabotona su camisa para enseñar la cicatriz. Y prosigue: “Miré correr la sangre por mi pecho y allí hice un pacto con Dios para dejar ese mundo oscuro. Los médicos no lo entendían, me salvé de milagro”.

Esa promesa de “ser una persona de bien” lo llevó en 2011 a fundar Skate Brothers, un club de patinadores sin fines de lucro que se ha convertido en un modelo para jóvenes tentados por las drogas, la delincuencia y las maras. “Logramos que muchos no cayeran en actos vandálicos; somos el antivirus a esta problemática”, afirma el hombre de 27 años.

Al principio, el proyecto se instaló en el Centro de Alcance (centros de asistencia de la Iglesia Católica para niños y jóvenes en zonas de alto riesgo), logrando equiparse gracias a una donación de 24,4 mil lempiras (USD 1,030) del programa Alianza Joven Honduras, de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

En 2017 inauguraron su propia sede, gracias a donaciones de USAID y de la Iglesia Católica, que cuenta con oficina, gimnasio, salón, cancha de fútbol y basquetbol, pista multiusos, baños, cafetería y vestidores.

“Cuando cortamos la cinta de inauguración, me senté en la pista, miré a mis ‘ovejas’ y se me cayeron las lágrimas al ver cuantos jóvenes estaban ya a salvo”, confiesa Recinos, quien en 2016 fue elegido por el Departamento de Estado de Estados Unidos como uno de los 10 Jóvenes Líderes Emergentes del mundo.

Hoy son unos 70 niños y jóvenes los que acuden gratuitamente a divertirse a un lugar en donde se practica patinaje de línea, patinetas, acrobacias, danza moderna, rap y fútbol. “Algunos pertenecían a pandillas y Skate Brothers les cambió la vida. No solo les enseñamos distintas disciplinas, también somos consejeros porque nos hacemos amigos”, dice Recinos.

Una de la metas es expandirnos en los lugares de Honduras donde haya conflictos

El club va más allá del deporte y este año beneficiará a unos dos mil habitantes de la región con un programa nutricional patrocinado por USAID. “Tenemos vinculación directa con la ciudadanía. Participamos cada 15 de septiembre (día de la independencia de Honduras) en los desfiles, damos un show en la feria y decimos presente en todo evento al que nos convoque la comunidad”, afirma Recinos.

La institución afronta sus gastos de mantenimiento gracias al alquiler del salón, gimnasio, patrocinios, rifas y otras actividades. “Lo hacemos por amor”, sostiene el fundador, pero reconoce que necesitan más apoyo económico.

Entre los objetivos está constituirse como persona jurídica para canalizar las ayudas que puedan venir, y también llegar a otros sectores del país. “Una de la metas es expandirnos en los lugares de Honduras donde haya conflictos. Si encontramos una organización que nos apoye, esto va a seguir floreciendo porque queremos que más jóvenes sean alcanzados por 'Skate Brothers'”, cierra Recinos

ERLIN VARELA
EL HERALDO
HONDURAS

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