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Santandereana enfrentó 20 grados bajo cero en su viaje a la Antártida

Paola Tello fue la cuota colombiana entre 80 científicas del mundo que participaron en expedición.

Colombiana en la Antártida

El recorrido de Paola Tello, de 31 años, estuvo acompañado por 500 cartas que niños de Colombia le pidieron que le leyera a los pingüinos

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Suministrada

24 de abril 2018 , 11:02 a.m.

Si hay alguien que hable con dulzura y amor sobre lo bella que es la tierra y la necesidad de que las nuevas generaciones de humanos la cuiden para contrarrestar los nefastos efectos del cambio climático, es la física santandereana Paola Tello Guerrero.

Ella, la única colombiana que estuvo en la expedición a la Antártida entre febrero y marzo pasados, tras vivir los días “más felices de mi vida”, dijo que su misión, cuál superhéroe de carne y hueso, y con la ciencia y educación como sus ‘armas’, es transmitir los avances de la ciencia para que todos los humanos actúen y ayuden a salvar el planeta.

Tello Guerrero, graduada de la Universidad Industrial de Santander (UIS) en el 2010, partió en febrero junto con 80 científicas de diferentes países en la expedición organizada por Homeward Bound, un programa australiano que fomenta el liderazgo y trabajo en conjunto y aspira a llevar a la Antártida, en los próximos 10 años, a 1.000 mujeres.

Con temperaturas por debajo de los 20 grados bajo cero y vientos asombrosos, el buque en el que se movilizaba Tello Guerrero visitó cinco estaciones de investigación: una de Inglaterra, otra de Estados Unidos, dos de Argentina y una de China, en las que chequeaban los trabajos que se adelantan e interactuaban con los expertos en torno a las investigaciones.

“Hacíamos discusiones técnicas, planes de acción y todos teníamos una conclusión muy poderosa y es que comunicar el trabajo de la ciencia a las personas del común es una herramienta muy poderosa de acción, porque cuando la gente puede entender por qué hacemos las cosas eso genera que entiendan el valor que tiene la Antártida”, dijo Tello Guerrero.

Para la santandereana, quien trabaja en Inglaterra en un laboratorio de rocas desde hace tres años, la ciencia en la Antártida tiene una palabra en común: “colaboración”.

Según ella, los países trabajan en conjunto para compartir información, resultados, logística para diferentes operaciones “y Colombia tuvo una representante. Llevé café y bocadillos y los compartí”.

Además de las visitas a las estaciones, ver diferentes animales como pingüinos, leones marinos, ‘icebergs’ blancos, azules y verdes que la dejaban sin palabras, el trabajo de Tello Guerrero se centró en dos cosas: una, ahondar en la investigación que adelanta sobre energías de transición, con la que busca desarrollar el método para que la industria del petróleo y gas sea más amigable con el medioambiente hasta llegar a energías renovables y sostenibles; y dos, mostrar su proyecto educativo ‘Antártida para valientes’, que llega a los niños y niñas para que sean conscientes del cuidado del planeta.

Día a día esta joven de 31 años, hija de un carnicero y de una auxiliar de enfermería, evidenciaba los efectos del cambio climático en el deshielo, los cambios en los tiempos de migración de los animales, el desplazamiento de los animales para buscar comida porque son presa de los humanos, y la afectación de los plásticos en los océanos.

En ese sentido, y tras reafirmar la obligación que tienen los humanos por cuidar el planeta de manera urgente, Tello Guerrero enumeró tres acciones urgentes, con cambios pequeños y grandes, en la forma como se consume la electricidad, la comida, ropa y transporte.

La primera es rechazar el plástico, por ejemplo como el que le ponen a los bananos o los pitillos. Segunda, evaluar el consumo, saber si se necesita esa camisa, cuántas se necesitan, cuántos zapatos y saber a dónde se van a ir cuando cumplan su ciclo. Y tercera, informarnos, porque “cuando se lee, te abren los ojos y te muestran que tus actos tienen una importancia y reaccionas”, apuntó Tello Guerrero.

Esta mujer, junto a las demás de la expedición, tienen otro objetivo: darle el poder a las personas que tienen sensibilidad de conectar el progreso con el respeto por la madre tierra y que las niñas no crezcan con el estereotipo de que la ciencia es aburrida y para hombres.

Expedición a la Antártida

En la expedición se trataron seis temas relacionados con el cambio climático. Las mujeres que fueron a la Antártida estaban divididas en grupos de trabajo.

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Suministrada

El recorrido de Paola Tello Guerrero estuvo acompañado por 500 cartas que niños de Colombia le pidieron que le leyera a los pingüinos. En ellas, los niños le contaban a los animales cómo iban a cuidar el planeta. Los mensajes no solo los leyó Paola, sino que sus compañeras le ayudaron.

“Cuando le hablo a los niños sobre la Antártida les cuento de los pingüinos porque me permiten transmitir un mensaje de amor y cuando a través del amor les enseñamos a cuidar el planeta y no a través del miedo, el mensaje es más poderoso porque se quiere proteger a alguien que queremos”.

BUCARAMANGA

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