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No es hora de callar

Hombre que mató a sus dos hijas estaría a punto de quedar libre

Fue condenado, pero términos de nueva ley se vencieron esperando fallo de Tribunal ante apelación.

Ricardo Enrique González Tovar asesinó a sus dos hijas e hirió a su esposa

Ricardo Enrique González Tovar está recluido en la cárcel Modelo de Bogotá, pero podría salir en las próximas horas por decisión de un juez de La Dorada (Caldas).

Foto:

Archivo particular

25 de julio 2017 , 02:35 p.m.

Sin importar que ya lo condenaron en primera instancia a 45 años de prisión por homicidio agravado y tentativa del mismo delito, luego de que mató a sus dos hijas de 10 y 15 años e hirió con 26 puñaladas a su esposa en Puerto Salgar (Cundinamarca), Ricardo Enrique González Tovar estaría a punto de quedar en libertad condicional solo seis años después de los hechos.

Como su defensa apeló la primera decisión y, en este lapso, la sala penal del Tribunal Superior de Manizales no ha emitido una sentencia definitiva, el hombre podría beneficiarse de la nueva ley que regula la detención preventiva y le da vigencia máxima de un año.

El argumento fue acogido el pasado 14 de julio por el juez Juan Mauricio Peña Salazar, de La Dorada (Caldas), por lo cual el hombre podría salir de la cárcel Modelo de Bogotá en las próximas horas.

La sobreviviente del ataque, su exesposa Luz Stella Forero Gómez, espera interponer un recurso que le permita evitar que quien estuvo a punto de matarla vuelva a las calles. De lo contrario, dice: “La que va a tener que encerrarse en una casa por cárcel soy yo”.

Teme por su vida y la de sus familiares y amigos. González Tovar fue su pareja por 15 años y, por lo tanto, sabe a dónde puede ir a buscarlos. Incluso estando preso, el hombre ha intentado contactarla por teléfono para pedirle que lo perdone, que le dé otra oportunidad.

Él va a quedar libre y la que va a tener que encerrarse en una casa por cárcel soy yo

“Así no me mate, me destruiría la vida porque no podríamos estar tranquilos. Desde que yo supe de esto, permanezco asustada, muerta del miedo en la casa, escucho cualquier carro y pienso que es él, que llegó”, agrega Luz Stella.

Hace años ella se radicó en otra ciudad por sugerencia de su psicólogo para escapar de los recuerdos traumáticos del 21 de junio de 2011, pero la distancia todavía es insuficiente para dejar de sentirse perseguida por su victimario.

Ante el riesgo, la procuradora 12 judicial penal de Manizales, Marcela Ramírez Carvajal, solicitó que la Fiscalía garantice medidas de protección especiales para Forero, “dada la condición de vulnerabilidad en que se encuentra”. El Tribunal confirmó que ya le envió un oficio a esa entidad y a la Policía para que se hagan cargo de las medidas necesarias.

Stella lo agradece, pero responde que “eso no es cuestión de que le pongan a uno un policía al lado”. En cambio, insiste en que su “ruego” es que el hombre que mató a sus hijas se quede tras las rejas y recuerda que, en el menos grave de los casos, en lugar de atentar de nuevo contra su vida, González podría huir y refugiarse en Venezuela, donde tiene familiares.

González tenía tres denuncias por violencia intrafamiliar

Los defensores de Ricardo González, hoy de 48 años, han tratado de demostrar que lo sucedido esa trágica mañana de martes fue producto de una “demencia temporal” de su cliente. Una que le duró lo suficiente para afilar el cuchillo homicida, así como esconder las llaves de la casa y cualquier otro elemento con el que Luz Stella y sus hijas pudieran defenderse o escapar, según cuenta ella.

Se sentía con posesión por mí y eso me asusta. Yo era como su nevera o su carro, su juguete preferido

No era el primer episodio en el que las violentaba. De hecho, tenía tres denuncias previas por violencia intrafamiliar ante una comisaría de familia, pero nunca hubo resultados. La única protección que tuvieron las tres mujeres de la casa durante los últimos meses antes de la tragedia era la que se daban entre ellas. Hasta dormían juntas para cuidarse.

Su esposo no solo le fue infiel en por lo menos tres ocasiones, también la agredía físicamente, incluso para forzarla a tener relaciones sexuales. Si ella no regresaba pronto de algún viaje, la llamaba para amenazarla con que él “no respondía” por lo que les pasara a las niñas. “Se sentía con posesión por mí y eso me asusta. Yo era como su nevera o su carro, su juguete preferido”, afirma.

Aun así, nadie reaccionó a tiempo.

Luz Stella le atribuye esto a la imagen "respetable" que daba su marido de puertas para afuera: “Como era una persona relativamente tranquila, nunca se le prestó atención”. Era amigo de todo el pueblo, de políticos y sacerdotes, incluso tenía un programa de radio en una emisora local.

Pero ahora que se sabe lo que pasó y hay una decisión judicial en contra de González, el Estado les sigue fallando a sus víctimas.

Luz Stella Forero Gómez sobreviviente de violencia de género

Luz Stella Forero recibió 26 puñaladas de su esposo. Le preocupa cuántos agresores como el suyo pueden quedar libres.

Foto:

John Jairo Bonilla

Demora por congestión

El motivo por el cual se ha tardado tanto la decisión de segunda instancia en este caso es el común denominador de la justicia en Colombia: la congestión del sistema.

El magistrado Antonio Toro Ruiz, a quien le corresponde hacer la ponencia, le dijo a EL TIEMPO, por medio de uno de sus asesores, que “hay una demora que se ha justificado en el exceso de procesos que llegan aquí”.

Ante esos seis años de tardanza, el fallo del juez Peña señala: “La única consecuencia (…) es reivindicar el derecho a la libertad del señor González Tovar, habiéndose evidenciado que en su caso ha perdido vigencia la medida restrictiva que pesaba en su contra”. Y añade que los cargos que enfrenta no están contemplados en las excepciones que admite la ley para prolongar la detención preventiva.

“Para qué sacan una ley de feminicidio si todos los jueces y magistrados están sobresaturados. Ninguno va a alcanzar a resolver nada en un año”, se queja Luz Stella.Hasta el pasado lunes, su caso tenía el turno nueve en el despacho de Toro. No obstante, la situación obligó a adelantar su estudio por parte del ponente para que el fallo definitivo de la sala también salga más pronto.

Para qué sacan una ley de feminicidio, si todos los jueces y magistrados están sobresaturados. Ninguno va a alcanzar a resolver nada en un año

Sobre la libertad condicional de González, el magistrado prefirió no pronunciarse más allá de que se trata de “una decisión autónoma” del juez. Esta es apelable y el recurso podría quedar en manos del Tribunal, lo que impide que el magistrado haga declaraciones previas más profundas el respecto. Además, la notificación formal del fallo de Peña tampoco ha llegado.

En todo caso, por cualquiera de los dos caminos –confirmar la condena antes de que el imputado salga de la cárcel o revocar la libertad que le dio el juzgado de La Dorada– las posibilidades de que el Estado no le vuelva a fallar a Luz Stella son, desde ahora, responsabilidad de la sala penal del Tribunal de Manizales.

No solo por ella. “A mí me preocupa cuántas Luz Stellas estarán pasando por la misma situación, víctimas de violación o de feminicidio”, concluye la mujer.

Si usted es víctima

Marcando 155 desde un celular o un teléfono fijo, las mujeres víctimas de maltrato reciben atención y orientación inmediata sobre qué deben hacer. Los asesores entregan información jurídica y sobre zonas de atención nacional y las entidades en las que pueden denunciar. Ante una emergencia, los funcionarios se comunican con la Policía para que un uniformado se desplace y acompañe a la víctima.

MANIZALES

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