Medellín

‘X 500’: joven e inmigrante

En la cinta, tres historias se desarrollan de forma paralela sin cruzarse. 

X500 Película

La segunda película del bogotano Juan Andrés Arango es proyectada actualmente en cinema Las Américas.

Foto:

Archivo particular

05 de mayo 2017 , 01:07 p.m.

Tres jóvenes de Colombia, México y Filipinas, empujados a emigrar afrontan los cambios y la dificultad para encajar en nuevos espacios.

Son ellos Alex, un pescador colombiano, David, un indígena mazahua de México y María, una estudiante filipina.

X 500, la segunda película del bogotano Juan Andrés Arango, desarrolla las tres historias en forma paralela sin que las vidas de los protagonistas se crucen. El desarraigo que viven pondrá a prueba su identidad.

Arango retoma el universo de los jóvenes con quienes siente una particular sintonía. En su ópera prima, La Playa D.C., abordaba con gran acierto el desplazamiento y la cultura afro.

En X 500 consuma un proyecto más ambicioso rodado en cuatro países y en entornos muy distintos: Buenaventura, Ciudad de México y Montreal. En estas ciudades, como explica el director, la migración y la identidad están muy unidas.

Estos temas no pueden ser más actuales, en un mundo marcado por la migración, el desplazamiento y la hibridación cultural.

Alex, David y María tienen en común un duelo reciente que los lleva a cambiar de país y a querer transformarse.

David se traslada de Michoacán a Ciudad de México donde se convierte en indígena punk para enfrentar la discriminación. María, por su parte, se transforma en una chola (chica de pandilla mexicana) para borrar su identidad filipina.

Los protagonistas que son actores naturales –y que actúan por primera vez– fueron reclutados en los mismos barrios de los personajes.

Además, en consonancia con el realismo característico del realizador, la película está rodada en los distintos idiomas de los personajes: español, inglés, francés, mazahua que se habla en el centro de México y tagalo, lengua de Filipinas.

La historia de Alex (Jonathan Díaz Angulo) que se desarrolla en Buenaventura aborda el tema de la conflictiva realidad social de este puerto. Él viajó como polizonte a Estados Unidos, pero de regreso encuentra un entorno dominado por bandas criminales. Su sueño es conseguir un motor para dedicarse a la pesca.

David (Bernardo Garnica Cruz) el indígena siente que no le queda nada después de la muerte de su padre. En Ciudad de México será recibido con hostilidad. Por su parte, María (Jembie Almazan) viaja de Manila a Montreal después de la muerte de su madre para quedarse con su abuela.

Si bien la película acierta en el casting, en la cuidadosa ambientación y en el interés y sinceridad del tema, se echa en falta la intensidad. La fuerza que debía reflejar cada historia tiende a dispersarse. Siendo la mejor la rodada en Colombia, pues confirma una conexión real con la cultura afro.

La cinta obtuvo el premio de mejor película en el festival de cine colombiano de Nueva York y el de mejor película en la sección México Primero del Festival de Los Cabos.

MARTHA LIGIA PARRA
Columnista y crítica de cine
Para EL TIEMPO
MEDELLÍN

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA