Medellín

Para las ilusiones de tener un empleo, no existen limitaciones

Convenio permitirá que personas con capacidades reducidas accedan al mundo laboral.

Lavandería

Cuando la empresa trabaje en su máxima capacidad de producción, abrirá 100 nuevos empleos para la población con habilidades diferentes.

Foto:

Esneyder Gutiérrez / Para EL TIEMPO

27 de febrero 2018 , 08:58 a.m.

“Realmente esto es un regalo de Dios, yo me siento muy contento. Yo me esforcé mucho en buscar empleo y ahora lo tengo, es una oportunidad muy grande porque aquí me siento acogido y me tratan muy bien”.

Estas son las palabras de Julián Andrés Jaramillo, 36 años, empleado que tiene una limitación física: le falta el pie izquierdo. Lo perdió en un accidente cuando apenas tenía 8 años.

Él, de ojos claros y gran carisma, ajusta dos meses laborando en Ilunion Colombia. La empresa se dedica a prestar servicios de lavandería a la hostería que hace parte del Grupo Ilunion, en España, creado por la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE).

Jaramillo se desempeña en el área de clasificación de ropa sucia y apoya otras labores, como la del ingreso de prendas al túnel de lavado.

José Antonio Parra, gerente general de Ilunion Colombia, explica que la principal tarea de la compañía es generar la inserción al mundo laboral de personas con habilidades distintas.La empresa cuenta con más de 40 años de experiencia generando empleo para más de 5.000 personas con alguna discapacidad o habilidad diferente, en las más de 45 lavanderías que posee en el país ibérico.

La Escuela hace énfasis en cómo una persona recupera su proyecto de vida, su ser, su esperanza de salir adelante

La experiencia lograda les permitió traer su modelo social y sostenible al valle de Aburrá, más exactamente al sur, en el barrio San Agustín, del municipio de La Estrella. Allí, el pasado 2 de enero, fue inaugurada la primera planta Ilunion de Colombia.

Como Jaramillo, también Keli Lorena Marín Cataño, 24 años, trabaja en la planta. Ella padece parálisis cerebral. Ella no tiene afectada su parte cognitiva, solo la motriz. Keli es ingeniera ambiental de la Universidad de Antioquia y tecnóloga en agua y saneamiento, del Sena.

En este momento es la auxiliar administrativa. Este trabajo es su primera experiencia laboral como profesional. “Yo me siento muy contenta trabajando aquí, ya sabemos en el país lo difícil que es conseguir empleo para nosotros. Yo le digo a las personas que tienen algún tipo de discapacidad que salgan y luchen por lo que quieren, hay que demostrarles a todos que sí podemos y que no nos tienen que tratar diferente”, aseguró.

Para el gerente general de Ilunion esta es una empresa cuya única diferencia, comparada con otras, es que es un proyecto social que solo busca insertar personas discapacitadas en el mundo laboral.

La filosofía de la compañía no es adaptar el trabajador al puesto de trabajo, si no, por el contrario, adaptar el puesto de trabajo al trabajador.

De hecho en la empresa ya laboran personas con discapacidades físicas, síquicas y sensoriales, el único requisito para trabajar es que pueda desarrollar un puesto de trabajo.

Parra, por ejemplo, tiene una incapacidad de movilidad en su brazo derecho desde hace 30 años. Por esto sabe, porque lo ha vivido en carne propia, las penurias de la población discapacitada para conseguir un empleo.

En la actualidad en la nueva planta, con capacidad para 140 empleados, trabajan 29 de los cuales 22 tienen alguna discapacidad o habilidades diferentes. Las otras vacantes no han sido suplidas porque la empresa aún no cuenta con los clientes necesarios para poder operar en su máxima capacidad.

La planta tiene 2.800 metros cuadrados en los cuales alberga un túnel de lavado con capacidad para procesar 1.500 kilos cada hora de vestuarios.

El programa de la Alcaldía de Medellín, Escuela para la Inclusión, fue el puente entre la compañía Ilunion y la ciudad para preparar y capacitar a las personas en situación de discapacidad o habilidades diferentes para trabajar en la lavandería.

“La Escuela nace como una necesidad de fortalecer los oficios técnicos, aquellos que está demandando la ciudad. Pero, a la vez, la Escuela hace énfasis en cómo una persona recupera su proyecto de vida, su ser, su esperanza de salir adelante, y el tema de trabajo en equipo para que puedan tener oportunidades y más aún conseguir un empleo”, explicó Luis Bernardo Vélez, secretario de Inclusión Social de Medellín y cabeza de la Escuela.

Por ahora Jaramillo, que vive en Manrique Oriental en compapñia de 13 familiares más, asegura que sus proyectos a corto y largo plazo son: durar mucho en la empresa y lograr su independencia en una casa donde pueda vivir solo o, porque no, con su propia familia.


ESNEYDER GUTIÉRREZ
Para EL TIEMPO
Medellín
​@esneyderfoto

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