Medellín

Excombatientes de las Farc planean su futuro desde Antioquia

33 se graduaron de bachilleres, 300 están en proceso de certificar primaria y 100 más, bachillerato.

Excombatientes de las Farc

Este año, en Antioquia 33 excombatientes de las Farc se han graduado de bachilleres.

Foto:

Cortesía Alto Comisionado para la Paz

14 de diciembre 2017 , 08:25 a.m.

Cuando Andrés de Jesús Posada ingresó a las filas del frente 36 de las Farc apenas era un adolescente, pero se olvidó de los libros y los lápices. Así pasó por casi una década, sin leer ni escribir.

Antes de empuñar un fusil, cursó hasta segundo grado de primaria. Hace un año se desmovilizó y retomó sus estudios. Hoy está en séptimo de bachillerato y espera graduarse el próximo año. “Durante todos los años que estuve en la guerrilla no tuve la oportunidad de estudiar. Ahora sé lo importante que es la educación en esta nueva etapa”, dice.

Al igual que Andrés, 1.062 excombatientes de las Farc que se desmovilizaron en Antioquia están construyendo su futuro: estudian y planean proyectos productivos, tras un año de la firma de los acuerdos de paz.

En los cinco espacios territoriales de Capacitación y Reincorporación de Antioquia, ubicados en los municipios de Dabeiba, Ituango, Vigía del Fuerte, Anorí y Remedios, 700 exguerrilleros adelantan su nivelación educativa de primaria y secundaria, también se forman con cursos del SENA, de acuerdo con las iniciativas productivas.

En los espacios, 33 excombatientes se han graduado de bachilleres, 300 están en proceso de certificación en primaria, unos 100 de bachillerato y 518 se han certificado del SENA, de acuerdo con datos de la oficina del Alto Comisionado para la Paz.

Durante todos los años que estuve en la guerrilla no tuve la oportunidad de estudiar. Ahora sé lo importante que es la educación en esta nueva etapa

Andrés vive en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación La Plancha, de Anorí, donde junto a 90 excombatientes retomó su primaria y bachillerato. “La educación es una batalla más que se logra en nuestra reincorporación a la vida civil”, dice. Para él su mayor motivación es su madre, a quien planea visitar en Navidad para mostrarle su diploma.

“Será muy importante porque cuando le enseñe el certificado, ella no me lo va creer. Siempre me pregunta: ¿usted qué hace? Le digo, estoy estudiando y me responde que quiere ver con sus propios ojos. Entonces, la idea es encontrarme con ella y mis hermanas, presentarles lo que he hecho y he logrado hasta el momento”, añade el excombatiente.

Esneider de Jesús Caro, un joven de 26 años, es otro de los desmovilizados que le apuesta a una nueva vida, estudia para alcanzar su sueño de ser un científico. “Como excombatiente es muy importante graduarme en esta etapa del posconflicto, porque durante todo el tiempo que estuve en la guerra no tuve la oportunidad de coger un libro ni de estudiar a fondo, y ahora  pienso profesionalizarme en lo que me gusta, la química y así tener expectativas de muchas más cosas”, asegura.

Estos muchachos recién certificados tal vez tendrán un mundo de oportunidades, entonces desde aquí empieza el cambio y lo que necesita el país

Marco Tulio Nuñez, quien acompaña este proceso de los exguerrilleros, aseguró que la educación es el motor de transformación para sus vidas, la única forma de abrir caminos y abrir puertas. “Estos muchachos recién certificados tal vez tendrán un mundo de oportunidades, entonces desde aquí empieza el cambio y lo que necesita el país”, agrega el profesional.

El Alto Comisionado identificó los proyectos productivos que quieren adelantar los desmovilizados en cada uno de los espacios territoriales de Antioquia, como cultivos de pan coger, panadería, porcicultura, ganadería, avicultura, confección, piscicultura y agroindustria.

Lizbeth Buitrago, coordinadora del Alto Comisionado para la Paz en Antioquia, explica que más de 300 excombatientes que dejaron sus armas en el departamento realizan cursos de seguridad con la Unidad Nacional de Protección, y se capacitan en sustitución de cultivos ilícitos o en desminado humanitario.

Los cinco espacios de Antioquia tienen 4 mujeres embarazadas, 20 bebés y 90 niños entre 2 y 8 años. También hay unos 300 exguerrilleros con heridas de guerra, de ellos al menos 100 con alguna mutilación en sus extremidades, esto no les impide planear su futuro.

DEICY JOHANA PAREJA M.
Redactora de EL TIEMPO
En Twitter: @johapareja

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