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Actualizado 02:04 p.m. - jueves 24 de abril de 2014

Colombia 03:14 a.m.

Crónica a la despedida de una bailarina caleña

Crónica a la despedida de una bailarina caleña

A sus 18 años, la bailarina Sarai González se va a la universidad.

Foto: Archivo particular

Umberto Valverde escribe sobre Sarai González, quien a sus 18 años cuelga sus zapatillas.

Para mi la salsa fue una opción, nunca un proyecto de vida. Me respondió Sarai González, con tranquilidad, con esa mirada tierna que la distingue. Sus primos tuvieron esa posibilidad de hacer una carrera profesional y en su familia eso siempre estaba perfectamente claro.

"Nunca lo tuve en duda, sabía que al terminar mi bachillerato en el Colegio Santísima Trinidad continuaría mis estudios. Empezaré el 16 de enero mis clases de Odontología en la Universidad Santiago de Cali. De verdad, no me preocupa el reto de ser una persona común y corriente, sin el reconocimiento y los aplausos que da el baile. Ese es un capítulo cerrado, bailaré el 30 de diciembre con ganas, esforzándome, para recordar ese día como el último. Lo demás quedará en mi álbum de fotos y en mis videos", dice.

Sarai se encuentra en el momento más brillante de su carrera. Nunca antes una bailarina había tomado una decisión así y aunque implica dolor para Swing Latino y para Kevin, es la demostración de que este nuevo proceso de la salsa caleña permite diferentes alternativas.

La imagen de Sarai nos queda en la memoria: un verdadero encanto de belleza y talento, de versatilidad y movimientos acompasados. Como bien la define Kevin, "Sarai es una niña con cuerpo de mujer", pero con la capacidad de convertirse en otra en el escenario, con una imponencia que seducía al espectador. Sarai tenía todas las condiciones para ser uno de los íconos más importantes de la salsa; su retiro prematuro corta  esa posibilidad.

Para la salsa es un final triste, para ella es el comienzo de una nueva vida.

He tenido el privilegio de ver bailar a todas las grandes bailarinas de Cali. A mí nadie me lo contó, desde niño conocí a las que son consideradas  pioneras o protagonistas de este proceso de construcción de un lenguaje del baile a partir de la velocidad.

Vi a María en su gran momento, con Watussi. A Esmeralda, con Evelio. Conocí a Amparo Arrebato, vivimos en el mismo barrio.

Como director artístico de la Feria de Cali de 1989, apoyé incondicionalmente a tres grandes bailarinas que estaban cambiando la historia de la salsa en Cali: Liliana Salinas, Benicia Cárdenas y Liliana Castañeda. Tres bellezas negras que impactaban la tarima. Benicia, por sus condiciones morfológicas, por su cuerpo y piernas largas, además de sus condiciones rítmicas, incorporó la sensualidad de su cuerpo en todo su esplendor.

Después de ellas, que partieron para Europa, apareció Martha Lucía Montañes, acompañada por El Mulato, con una gracia y expresión en su rostro, con un dominio de su cuerpo. Viviana, con Ricardo, nos dejó ver su cuerpo armonioso en una competición internacional abriendo el camino del triunfo.

En estos últimos tres años, el encanto de la salsa ha sido Sarai González. Con todo el respeto para las demás bailarinas, ella tiene un encanto especial en la tarima, de la niña que vemos en los ensayos, en los cuales nunca se exige demasiado, en el momento del show sufre una transformación, parece una mujer sensual, como si fuera una Ninon Sevilla o una Tongolele, las divas del cine mexicano.

Sarai empezó en Nueva Dimensión, casi paralelamente al proceso de Kevin Alzate, para convertirse posteriormente en la pareja de competencia. Por diferentes motivos, llegaron a la Compañía de baile Swing Latino y en el año 2007 fueron campeones mundiales con el tema Bomba Carambomba. En el 2008 hicieron parte de quienes ganaron en la categoría Grupo, con el trabajo Echa Palante. En el 2010, fueron subcampeones aunque se habían preparado para ser los mejores. Según los jurados cometieron unos pequeños errores y ganó otra pareja de Swing Latino, Christian y Eliana.

En los recuerdos de Sarai quedará el inolvidable viaje a Jerusalén por todo el significado de esa ciudad y la visita que hicieron a China, por ser un país tan diferente y por la variedad de las comidas.

Le gustó haber tenido la oportunidad de estar en la grabación del seriado 'Un sueño llamado Salsa', que ya se emite en Estados Unidos y que seguramente lo exhibirá RCN el próximo año.

También se lleva el recuerdo de Luis Eduardo Hernández, 'El Mulato', el director de Swing Latino, porque lo considera exigente en bien de las metas que buscan: ser los mejores de la salsa en Cali.

Sarai no identifica las bailarinas del pasado, nunca las vio en videos, agradece a Daysi, otra de las bailarinas de Swing Latino porque fue como su "mamá en el baile". Sin embargo, ella trajo al baile un encanto especial como el que tuvo Benicia Cárdenas en los años noventa. Un porte difícil de encontrar, responsabilidad que le queda a Mulato para sustituirla. Kevin Alzate, por su parte, necesitará encontrar pareja. Sarai se va, quizás demasiado temprano, pero es su decisión.

UMBERTO VALVERDE
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
CALI


 

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