Para una mejor experiencia, active los estilos en la página. Como hacerlo?
Para una mejor experiencia, active el javascript de su navegador. Como hacerlo?

Actualizado 07:14 p.m. - sábado 19 de abril de 2014

Colombia 04:23 p.m.

En intento de ser pueblo medieval, barrio Egipto se quedó en abandono

Empresarios y un artista querían montar un pueblo al estilo europeo. Alcanzaron a comprar 24 casas.

La proliferación de ratas, que los vecinos atribuyen a 24 casas desocupadas, sacó a la luz un frustrado intento de renovación de Egipto, en el centro de Bogotá, que implicaba la compra masiva del barrio, célebre por mantener vigente la costumbre de representar en vivo la fiesta de los reyes magos.

El proyecto contemplaba la compra de 182.000 metros cuadrados del barrio para construir un pueblo al estilo europeo de la Edad Media, entre las calles 6a. y 10a., de la avenida Circunvalar a los cerros. Serían casas de adobe de tres pisos, que tendrían integrados talleres y almacenes de artesanos de diferentes oficios, con la forja en bronce como eje. Era un proyecto de 600.000 metros cuadrados de construcción.

Los inversionistas -Unión Temporal Artesanos de Egipto- eran los empresarios Kaplan de Bogotá y el pintor y escultor Ricardo Cabrera Bedoya, gestor de la iniciativa. La idea, según el artista, era comprar el 50 por ciento de lo que estaba baldío y algunos predios de inquilinatos que se habían convertido en focos de inseguridad.

Entre el 2005 y el 2007 alcanzaron a comprar unos 15.000 metros cuadrados. Cabrera dice que fueron 24 casas. Algunas tienen más de 600 o 750 metros cuadrados de terreno. EL TIEMPO confirmó que las compras figuran por valores que oscilan entre 19'063.000 pesos, el más bajo, y 112'550.000 pesos el más alto.

Egipto es un barrio emblemático de Bogotá -fue el segundo fundado en la ciudad-, pero no tiene ni la arquitectura ni la preeminencia de la Candelaria histórica. Por eso, cuando hace ocho años los empresarios llegaron con la propuesta, muchos residentes soñaron con el renacimiento del sector.

Otros, menos románticos, se entusiasmaron con la idea de vender a buen precio y alejarse de una zona condenada al abandono, a pesar de estar en un punto estratégico de los cerros orientales, con la mejor vista panorámica de toda la ciudad.

Aunque el proyecto solo fue radicado en junio del 2008 en la Empresa de Renovación Urbana (ERU), Cabrera dice que dedicó siete años a tratar de tramitarlo ante las entidades del Distrito. Incluso, para demostrarles a los residentes cómo serían los talleres, en la entrada del barrio se instaló la Fundidora Kabiros, que hoy exporta sus productos. Pero el sueño se estrelló con normas de Planeación que no se pudieron cambiar.

Se necesitaba modificar el uso del suelo, que hoy no permite instalar talleres ni comercio, y obtener una autorización para cambiar la forma de intervención de la zona, de la modalidad mejoramiento a la de renovación urbana.

El escultor, que ha dedicado su vida a la forja artística, dice que la burocracia y la corrupción lo hicieron desistir. Además, por diferencias con sus socios, les tuvo que vender su participación en los terrenos. Hasta hace año y medio fue el representante legal de la Unión Temporal, que se liquidó. Sumado a eso, hace tres años, la compra masiva de casas hizo circular en Egipto el rumor de que unos empresarios extranjeros estaban comprando el barrio para expulsar a los antiguos habitantes y hacer un proyecto de estrato alto. El malestar cundió entre los vecinos, que empezaron a desconfiar. Cabrera niega que se quisiera sacar a los dueños nativos y dice que, por el contrario, era un proyecto para todos los estratos, que dignificaba a los habitantes.

En el lugar, los vecinos mantienen una disputa permanente con Kabiros, la única cara visible del frustrado proyecto. "Queremos es que le metan arreglo al barrio y que se vea el proyecto que prometieron, porque el abandono de las casas nos tiene perjudicados", dice Luis Rodríguez.

"Lo que nos interesa es que empiecen ya, porque realmente por la falta de habitantes en las casas hay mucha inseguridad", agrega Doris Guevara, presidenta de la Junta de Acción Comunal. Pero el proyecto quedó enterrado en los archivos de la ERU, mientras las casas desocupadas han contribuido a empeorar el aspecto marginal y deteriorado del barrio, donde los carros difícilmente llegan por la estrechez y mal estado de las vías.

Si no fuera por la guerra cotidiana que tienen con las ratas, que según los vecinos se cuelan por las paredes de las casas desocupadas, Egipto parecería un pueblo fantasma.

Los compradores
Los nuevos dueños de las casas de Egipto

Después de la liquidación de la Unión Temporal Artesanos de Egipto, en el 2010, las propiedades quedaron a nombre de Sofía Kaplan de Holtz, Ricardo Cabrera y la Sociedad Foundry International Holdings LLC Colombia. En esa misma fecha, la parte que correspondía a Ricardo Cabrera pasó a nombre de la sociedad Jikuri S.A.S.

Jikuri se constituyó en febrero del 2009, como sociedad anónima. Como gerente aparece registrada Sofía Kaplan Zonenshain. La misma persona aparece como integrante de la junta directiva de Kabiros, la empresa de fundición, que se instaló en el barrio.

El proyecto que presentaron

El nuevo Egipto tendría cafés, restaurantes, galerías, anticuarios, comercio, teatros, talleres artesanales, parques y plazas. Incluía montar una escuela de oficios para los actuales artesanos.

¿Renovación o revitalización?

La alcaldía de Candelaria aseguró que la renovación de Egipto no está en los planes del Distrito, que le apuesta es a revitalizar. La secretaria de Hábitat, María Mercedes Maldonado, anunció que con el apoyo de Metrovivienda se revisará el caso.

YOLANDA GÓMEZ TORRES
Subeditora Bogotá

Facebook Twitter Google Buzz Enviar Instapapper
Paginar