Carrusel

‘La ropa no define el ser ni la esencia’: Vanessa Rosales

Hablamos con la escritora, consultora de estilo y una de las críticas de moda más lúcidas del país.

Vanessa Rosales

Vanessa Rosales, consultora de estilo y experta en moda.

Foto:

Instagram: vanessarosales_

03 de septiembre 2017 , 12:08 p.m.

De ella han dicho que es “la crítica de moda más odiada pero también la más amada del país”. Que es una voz singular que no teme decir alto y claro lo que piensa y que vincula, como nadie, lo fashion con lo filosófico e histórico (estudió Filosofía e Historia en la Universidad de los Andes). Vanessa Rosales (Cartagena, 1984), escritora, autora de Mujeres vestidas, consultora de estilo y creativa editorial, ya puede considerarse una autoridad. Eso sí, un poco outsider. No esperen de ella nada políticamente correcto. 

¿La moda es un elemento para el empoderamiento femenino?

La moda es fuente de empoderamiento cuando hace parte de una entidad más compleja. Si es la única fuente de identidad sucede algo como con la belleza física: coarta otros aspectos de la identidad y del ser. Puede ser una manera de empoderamiento cuando una mujer lo entiende como un lenguaje. Se debe aprender a vestir para el propio cuerpo, pues no hay nada más empoderador que estar cómoda en la propia piel.

¿Feminismo y moda pueden ir de la mano?

Es muy curioso porque aun hoy, en Colombia, feminismo y moda se siguen percibiendo en bandos contrarios. Eso ocurre en gran parte porque sí ha habido momentos históricos donde el feminismo se ha opuesto a la moda por motivos comprensibles, es decir, cuando la moda mostraba a una mujer doméstica, pues el feminismo reaccionaba a esa domesticidad encarnada en la ropa. También ocurre porque algunas de las mujeres que abanderan el feminismo clásico no son muy dadas a la expresión estética. Esa es una de mis batallas, hacer que ambos mundos se encuentren y tengan una asociación.

¿Cuál es su reflexión sobre la cultura actual de la moda?

La cultura de moda actual es bastante digital, veloz, visualmente saturada; nunca antes en la historia habíamos tenido acceso a imágenes de mujeres vestidas de tantas maneras alrededor del mundo, de tantos tipos de cuerpo, de tantos referentes de estilo. Y eso ha tenido un impacto en la estética misma de la moda, nos ha llevado a una vestimenta mucho más ecléctica, a que las tendencias coexistan de una manera que antes no existía, porque se consideraba moda al reemplazo de lo viejo por lo nuevo, hoy coexiste lo viejo con lo nuevo, lo nuevo con lo nuevo.

¿Por qué se ha instalado en el imaginario la idea de que las mujeres somos lo que nos ponemos?

¡No lo somos! La mujer es. Y se pone ropa. Lo que pasa es que con estos aparatos y estos ideales de feminidad que han sembrado las blogueras de estilo personal, por ejemplo, se está generando cada vez más la creencia de ser y aparentar. Es decir, la identidad se mide hoy en día por la apariencia. Es muy difícil separar, pero realmente la ropa no es lo que define el ser o la esencia, es una manera de exteriorizarla, de hacerla algo visible, pero no es lo que la define. La única constante de la identidad y de la vida es la transformación.

Muchas veces hace referencia a la mujer del pasado, comparándola con la actual...


Las mujeres del siglo XXI somos las más afortunadas en la historia de la humanidad.
Todavía hay unos temas difíciles y espinosos, pero es la mejor época y es en la cual las mujeres más hemos sido libres. Soy consciente de que la vida que llevo en otro momento o en otras circunstancias hubiese sido no solamente difícil sino improbable.

Cuando se habla de moda, inevitablemente nos remitimos a la red social Instagram…

Existe una ambivalencia en la moda digital y es que ha uniformado y homogenizado mucho la estética. Estamos mirando los mismos referentes. Pero hay una gran diferencia entre utilizar estas imágenes como inspiración para vestirnos versus querer estas vidas que siguen siendo extraordinarias, exclusivas; estamos hablando de chicas muy privilegiadas que a su corta edad tienen ciertos lujos porque tienen un fondo económico y familiar que se los permite. Eso también ha normalizado una serie de cosas excepcionales que, entiendo, son un poco peligrosas para las mujeres jóvenes. Esa noción de la fama y el éxito medido por seguidores, evaluado de manera instantánea puede hacernos sentir carentes y que no valemos nada porque no tenemos la capacidad de reinventarnos todo el tiempo.

‘No nos vestimos para ellos’

“La moda es muy rica, ser bella es delicioso, pero eso va cambiando con el tiempo. Hay cosas más importantes. La belleza cambia, nos deja, nos va abandonando”.

“La estética puede ser peligrosa si es todo lo que queremos porque nos perdemos otros aspectos del ser”.

“Hay que usar la moda como fuente de expresión, no como la totalidad de la identidad”.

“Debemos procurar vestirnos para el propio cuerpo”.

“No nos vestimos para el varón. Hay que tratar de explorar la vestimenta mucho más allá de lo que busca complacer a los hombres”.

BRENDA BARBOSA
Para CARRUSEL

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA