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¡Controla la fuga!

Para ti, que no te aguantas en comprarte ese paquete de papa: ¿harías la suma de cuánto le gastas? 

Estos son los gastos adicionales al comprar vivienda

También conocidos como gastos hormiga,los gastos gotera pueden ser un obstáculo para el ahorro. Le damos cinco consejos para convertirlos en ventajas.

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123RF

20 de septiembre 2017 , 05:11 p.m.

Un tintico. O dos. Entre 600 y 1.000 pesos cada uno (si es de los baratos y si es en la calle). En un día, usted quizás se tome tres o cuatro. Eso, gastado cada día del año, representa, aproximadamente, entre 800.000 y 1'460.000 pesos invertidos anualmente solo en ese gusto.

El café es el clásico ejemplo de los llamados 'antojitos', esos gastos que, al igual que hormigas o goteras, se filtran de a poquito y casi sin darnos cuenta afectan nuestras finanzas.

Por ser escurridizos es que difícilmente existen cifras exactas del porcentaje que esos gastos representan en nuestras inversiones de todos los días. Hay estimaciones: la consultora financiera Raddar explica que pueden representar un 10 por ciento del gasto total de un hogar en Colombia. Otras cifras, como las del portal Resuelve Tu Deuda, hablan de un 20 por ciento. Los cálculos, entonces, son claros: si el ingreso de una casa fuera de 1'000.000 de pesos mensuales, ¡hasta 200.000 se irían solo en productos innecesarios!

Y aunque se trate de números, el asunto es aún más complejo. Según Camilo Herrera, presidente de Raddar, “los gastos innecesarios no existen como tal, porque depende de la percepción de cada persona sobre su gasto”. En otras palabras, no aplican solamente a 'antojitos' comestibles. Por ejemplo, si alguien paga por un servicio de televisión mensualmente, pero solo usa el 10 por ciento de las horas que lo podría usar para ver programas en la tele, quizás ese servicio sea un gasto innecesario. Por otro lado, no pagarlo implica no tener acceso a él cuando se requiera.

Por este tipo de dilemas es que Santiago Castro, presidente de Asobancaria, asegura que los gastos hormiga (o gotera) son los principales responsables de que un presupuesto se desequilibre. Entonces, ¿cómo identificar y enfrentar un gasto que se le escapa del bolsillo?

1. Defina qué necesita para tener buena calidad de vida

Una forma de definir el gasto gotera es aquel que no contribuye a mantener o mejorar su calidad de vida. En Colombia, la cultura del gasto gotera es notable porque, en palabras del presidente de la consultora Raddar, “no estamos capacitados para comprar lo mejor posible (en beneficio de nuestra calidad de vida) porque no tenemos buenos esquemas de planeación de gasto”. Al planear, cada persona se puede dar cuenta de que al quitar o reducir un gasto afecta o no su calidad de vida. Si el tinto es absolutamente necesario para su bienestar, ¡no lo deje! Pero si al sustituirlo ve que puede ahorrar para comprar algo que le haga bien a largo plazo, podría considerarlo...

2. Aproveche cada producto

A la hora de hacer mercado, por ejemplo, hay una tendencia a comprar muchas unidades de un producto. Al final, se consume de más por el simple hecho de haber exceso en la casa. Si se tiene poco a la mano, se aprende a sacarle provecho sin tener que comprar de más. Esto, además, le garantiza una mejor capacidad de compra y ahorro. ¡No compre maquillaje hasta que se le acabe el que está usando!

3. Tome conciencia: haga cuentas

Este año, la compañía de recursos humanos Adecco publicó una encuesta según la cual la mayoría de los colombianos ahorra solo entre el 1 y el 10 por ciento de su salario mensual. Además, aunque saben que sus principales gastos se van en alimentación y servicios, los gastos en otras áreas (como ropa, educación, transporte, deudas y ocio) varían significativamente. Por eso, procure llevar cuentas claras de sus gastos para evitar sorpresas.

4. Ponga metas

Ahorrar a largo plazo (invertir en un viaje, finca raíz, etc.) ayuda a ser más consciente de sus inversiones.

5. Identifique una oportunidad de compra

En el otro sentido, hay compras que parecen innecesarias en el corto plazo y al final no lo son; por ejemplo, cuando se ve algo que se quiere pero que no se necesita en ese momento, sin embargo, se sabe que si no se compra, después es posible que no se consiga. ¡Dese sus gustos bien gastados!

Redacción CARRUSEL*
*Asesoría: Camilo Herrera, presidente de la consultora financiera Raddar. Santiago Castro, presidente de Asobancaria (Asociación gremial financiera colombiana).Síganos en nuestro Facebook, Twitter e Instagram

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