Actualizado 10:10 p.m. - lunes 27 de febrero de 2017

11:53 p.m.

Los argumentos contra Laura Moreno y Jessy Quintero en caso Colmenares

Hasta 25 años de prisión podría pagar Laura Milena Moreno, de acuerdo con lo contemplado en el Código Penal Colombiano, si se le llega a declarar culpable por el delito de coautoría impropia en el proceso penal que se lleva para esclarecer la muerte del estudiante de la Universidad de los Andes Luis Andrés Colmenares, que para su familia y la fiscal del caso se dio en un homicidio.

Desde que el joven de 20 años apareció sin vida en el colector de agua del canal de aguas lluvia del parque El Virrey, bajo la carrera 15 con calle 88, han pasado seis años y 27 días tras los cuales se llegó, en esta última semana, a la fase de alegatos finales, que una vez concluyan permitirán que el juez del caso dé el sentido de su fallo, el cual puede ser condenatorio o absolutorio tanto para Laura Moreno y Jessy Mercedes Quintero (procesada por falso testimonio y encubrimiento de homicidio), quienes serían las últimas personas que vieron con vida al estudiante.

El ente acusador esgrimió 35 argumentos que demuestran que el estudiante no murió al lanzarse al caño del Virrey, sino que fue ultimado en una golpiza de la que fue testigo Laura Moreno, quien no quiso impedir que ocurriera el crimen y quien tampoco habría dicho la verdad acerca de cómo ocurrieron los hechos.

Entre dichas conclusiones se destaca la serie de traumas que presentó el cráneo del estudiante, que fueron registradas por el médico forense Máximo Duque, quien le realizó una segunda necropsia a Colmenares, y que de acuerdo con el organismo investigador no fueron producto del golpe que habría recibido al caer al canal de aguas; además, la ropa del fallecido no tenía roturas, y su cuerpo no tenía escoraciones (raspaduras) que evidenciaran que Colmenares hubiera caído, como narró Laura Moreno.

“Presentó 11 señales de violencia en la cara. Esas lesiones no eran compatibles con una caída en el caño de El Virrey”, argumentó el ente acusador.

El cuestionamiento de las víctimas sobre este punto se basa en que, además de que Colmenares tenía heridas en el rostro por los lados de las cejas, los pómulos y la nariz, tenía otra en el mentón.

Si bien por las contusiones de la cara –que no son concluyentes de que haya caído al caño– se podría sostener que fueron producto del impacto al lanzarse al canal, esto no podría explicar cómo obtuvo una lesión en el mentón, ya que es un hueso duro como el cráneo, y en la supuesta caída no pudo ser impactado.

“Todas las heridas tenían distintas direcciones, en diferentes ubicaciones de su rostro, especialmente la herida inframentoniana, que no corresponde a una herida de una caída; sería un atentado a la lógica y a la física natural”, aseveró Jaime Lombana, apoderado de los Colmenares.

La procuraduría delegada en este caso también tuvo en cuenta este punto de las heridas que no coincidirían, y sumado a las inconsistencias en los testimonios de Laura Moreno, pidió que se le condene.

“La evidencia que hay en el proceso muestra que también se fracturaron otros huesos fuertes. Eso indica que hubo diversos golpes y de alta energía y en distintos momentos. Esto se explica porque no todas las heridas coinciden con las fracturas”, argumentó el Ministerio Público.

Además, el Ministerio Público indicó que en unos relatos, Moreno señala que estaban sentados en una banca de cemento en el parque y que luego Colmenares se lanzó al caño, mientras que en otros ella corrió detrás de él y ahí fue cuando se mandó al canal de agua; y en unas declaraciones nombra a Jessy Quintero y después no. Incluso, según la Procuraduría, hay dos versiones de Moreno donde asegura que entró al caño a buscar a Colmenares, y otras en las que afirma que no ingresó en él.

El jueves y el viernes, la defensa de las jóvenes intervendrá en las audiencias restantes de los alegatos de conclusión para controvertir estos argumentos y se espera a que la juez del caso dé su sentido del fallo.

Tribunal Superior de Bogotá señala que sí fue homicidio

En octubre del 2014, el Tribunal Superior de Bogotá emitió un fallo en el que sostiene que Luis Andrés Colmenares fue asesinado y que hubo violencia física en su contra en diferentes y sucesivos momentos. “Fue agredido de forma violenta y brutal por terceros. Y resulta poco creíble que haya salido corriendo y saltado al caño”, indicaron en el documento judicial. Además, como lo sostienen la Fiscalía y la Procuraduría delegadas en este proceso, Laura Moreno entregó tres versiones distintas de los hechos, que no coinciden.

EL TIEMPO

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