Bogotá

‘Me robaron las bicicletas y me dejaron con la deuda’: Andrés

El joven se preparaba para la competencia La Génesis Inka, que se llevará a cabo en Perú en agosto.

Andrés

Andrés tiene más de 30 medallas en ciclismo de montaña y espera traer una más para el país.

Foto:

Cortesía

28 de junio 2018 , 12:12 p.m.

Andrés Benavides se apasionó por el ciclismo cuando tenía 9 años y veía a los pedalistas salir por la sabana de Bogotá. Desde ese momento soñó con una bici, pero su situación económica no le permitía adquirir una.

Cuando cumplió 18 años y empezó a trabajar como recreacionista compró su bici. Su primera aventura fue viajar de Bogotá a Suesca, Cundinamarca, el 31 de diciembre del 2012; él, completamente novato, tenía el afán de llegar antes de la medianoche para compartir con su familia. “Mi papá me prestó la sudadera y me empacó un sándwich y un jugo para el viaje y cuando llegué a la casa me puse a llorar, pues estaba donde quería estar con la fuerza de mis piernas”, relata.

Andrés

Andrés llorando de la emoción porque había logrado el primer puesto.

Foto:

Cortesía

Cada día, su pasión se hacía más fuerte, buscó grupos de ciclismo, se unió a ‘Pedalear y nada más’, todos los domingos iba hasta La Vega y se regresaba. “Salía de la casa desde las 5 de la mañana y volvía a las 11 de la noche”, recuerda.

Cuando se sintió preparado se inscribió a su primera competencia, que fue en Suesca en el año 2013, y obtuvo el primer puesto. “Constantemente tenía problemas de economía, entonces me inscribía a carreras en las cuales el premio era dinero, porque siempre tuve el sueño de comprar mi apartamento”, dice mientras observa las 30 medallas que cuelgan en la pared.

En octubre del 2016 no le dio más largas a ese sueño, así que empezó a buscar y encontró un apartamento, humilde y acogedor, no tenía un solo peso; sin embargo, le dijo al vendedor que el 10 de noviembre le entregaría 10 millones de pesos de cuota inicial, empezó a ahorrar junto con su hermana y lograron reunir una suma de 5 millones.

El 25 de ese mes se fue para Sonsón, Antioquia, se enteró de que había una carrera y el premio mayor sería de 2 millones de pesos. “Fui de novato. Yo no tenía equipo médico ni nutricionista, mi dieta era comer empanaditas; allá había gente muy buena que contaba con muchas comodidades y que solo se dedicaban al ciclismo, veía uniformes de Raza de Campeones, GW, Electricaribe y yo que ni siquiera tenía uniforme", recuerda.

Atemorizado por el nivel que requería la competencia, relata que miró al cielo y le dijo a Dios: “Sé que es difícil, pero encomiendo todo en tus manos, y si llego a ganar, el 10% lo voy a destinar para una obra de caridad”. Empezó la carrera y lo dejaron ‘regado’, fue persistente y los alcanzó subiendo una montaña, aceleró el paso y justo después de una curva estaba el premio de montaña y se ganó sus primeros 300.000 pesos.

Luego de eso, los ciclistas debían subir una cima aún más larga y empinada, Andrés se sentía agotado y, por si fuera poco, le dio un calambre, pero sabía que debía terminar, y así fue, se ganó otros 700.000 pesos, y todavía quedaba el descenso. “Bajé muy rápido, pedaleé con fuerza, llegué a La Dorada, Caldas, ahí terminaba la carrera, me desplomé, lloré sobre la bicicleta, porque había ganado 3 millones para hacer realidad mi sueño (…) cumplí la promesa, le di mercado a familias muy pobres de Suesca y plata a un padre que no tenía para el regalo de Navidad de su hijo”, expresa.

Como tenía problemas económicos me inscribía a carreras en las cuales el premio era dinero. Conseguí el sueño de comprar mi apartamento

Andrés, además compitió en Samaná, Caldas, y obtuvo el primer puesto, la medalla de oro y tres millones más; así consiguió el dinero para la cuota inicial de su apartamento.

El amor por la bicicleta continuaba y se hacía más fuerte; en 2017 empezó a rodar en copas Colombia: “Me gasté mucho dinero representando a Bogotá, rodé en Pasto, Palmira, Antioquia, Cartagena y en Paipa, gané 4 medallas de 5, luego competí en los Panamericanos representando al país y traje la medalla de plata”, recuerda cabizbajo porque su próxima carrera sería en Perú el próximo 28 de agosto, seguramente traería una nueva medalla, pero los ladrones entraron a su casa, la que con esfuerzo había comprado, revolcaron todo, se llevaron el dinero que tenía ahorrado y lo más preciado para él: sus bicicletas.

“Me duele mucho porque ya tengo comprados los pasajes, y ya pagué la inscripción de la carrera, además quedé con la deuda de la bicicleta con la que iba a competir, un amigo me prestó para comprarla; la anterior la tuve que vender por la difícil situación económica que estaba pasando; yo no me dedico solo al ciclismo, debo responder por mi trabajo y por mi estudio. Ahorita no tengo más plata, de hecho, mi plan era pagar la bicicleta a punta de carreras. Me dejaron con una mano adelante y la otra atrás”, concluye Andrés, desesperado y hecho un mar de lágrimas.

Quien quiera contactarse con Andrés Benavides puede escribir al correo electrónico andresbenavides2011@gmail.com

Luisa Sánchez
Especial para El Tiempo
En twitter: @lusanchez1240

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA